Conozca a los papás de los gallinazos en Envigado

Conozca a los papás de los gallinazos en Envigado

Es una casa tradicional en el barrio El Salado de Envigado, de las más bonitas. Allí viven Mariluz Cardona y Álvaro Ángel, una pareja de esposos que aseguran ser unos defensores de los animales en el municipio. Su historia se torna curiosa al encontrarnos con sus más consentidos, unos gallinazos que ya se quedaron en este hogar.

La vecina sube todos los días al techo para alimentar a sus consentidos. Fotos: Daniel González J.

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Dice Mariluz que cierto día llegó un gallinazo al solar de su casa. “Tenía una patica fracturada y a mí me dio mucho pesar. Quisimos alimentarlo y, gracias a eso, comenzaron a llegar otros gallinazos a la casa”. Asegura que no le molestan, a pesar de ser una especie no carismática, pero sí de una gran importancia para el ecosistema.

Ya son 25 años en que los gallinazos hacen parte de este hogar. Una coca con carne es suficiente para que Mariluz atraiga al ave de color negro. “Teníamos mucho miedo porque el vecino se estaba quejando de la situación. Pensamos que nos iban a prohibir echarles comida y que no volvieran nunca. Ellos son nuestros hijos”, comenta la vecina.

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Pero el tema no pasó a mayores. La pareja de esposos fue visitada por la Secretaría de Medio Ambiente para monitorear la estadía de los gallinazos en la casa. “Nada pudieron hacer porque no hay una ley que prohíba los cebaderos en Colombia. Otra cosa fuera que los gallinazos estuvieran enjaulados, pero ellos son libres”, expresa Mariluz.

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Antes era el solar, pero ahora es el techo de la casa. ¡Hora de comer! Un ‘cocado’ de los “bordos” de la carne es lanzado al techo. Se sienten las patas de los gallinazos posar en el techo, ansiosos de comerse uno de estos deliciosos bocados. “Llegan, más o menos, tipo 5 de la tarde… son muy puntuales, todos los días (risas)”.

Tanto es el cariño que estos curiosos amigos se acercan a los vecinos, pidiéndoles comida, sin temor alguno. “Se asoman, me miran… y ya sé que debo alimentarlos. Son muy inteligentes y cariñosos. Los queremos mucho”.

Los papás de los gallinazos en Envigado invitan a las personas a entender más a esta especie, controladora de basuras, carroña y vectores. Limpian nuestros barrios y es considerada por los ambientalistas como una especie vital para nuestro entorno. ¿Más carne? Se les tiene.

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Por: Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co