La historia que se esconde en las paredes de la iglesia San José de El Poblado

Restauración de la iglesia San José de El Poblado en Medellín

La historia que se esconde en las paredes de la iglesia San José de El Poblado

Es como si las capas de pintura construyeran una máquina del tiempo que nos transporta a los orígenes de una época donde las formas geométricas y los colores predominaban en las paredes y techo del templo. Ahí está la esencia de las calas, una técnica arquitectónica para la restauración de construcciones antiguas, cuyo objetivo es traer de nuevo a la luz a aquellas formas y colores que se usaron allí originalmente. La iglesia San José de El Poblado adelanta este proceso, en cabeza de Álvaro Sierra Jones, arquitecto restaurador, exdirector de la Fundación Ferrocarril de Antioquia, y del padre Eduardo Toro, párroco de esta iglesia.

El padre Eduardo Toro señala una de las paredes intervenidas con el proceso de calas, donde se han descubierto figuras geométricas. Fotos: Manuel Saldarriaga

Redescubrir una joya

La pintura blanca y crema que actualmente viste la parroquia no hace alarde de lo que realmente adorna este lugar de oración. “Me parece muy importante que esta iglesia recupere su decoración original. Es un tesoro que con el paso de los años va adquiriendo más valor cultural. Es un trabajo que, si contáramos con los recursos suficientes, tardaría unos 2 años en terminarse… pero vamos paso a paso. Hemos descubierto cosas maravillosas en el techo y las paredes”, expresa el padre Eduardo Toro, quien dio la iniciativa para que este proceso se adelantara y así ir recuperando esta esencia arquitectónica de la iglesia de El Poblado.

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Las calas han permitido descubrir cuáles y cuántas han sido las intervenciones que se le han hecho a la iglesia. Capas de diferentes tonalidades cuentan la historia de este reconocido templo en la ciudad de Medellín. “Sacerdotes anteriores pensaron que con pintar de blanco y crema la iglesia se le daría claridad al espacio, pero no pensaron en que estaban tapando o dañando un tesoro artístico. Hay cosas que posiblemente ya estén deterioradas y haya que repintarlas, pero lo ideal es que se conserven varios elementos que fueron pintados en estas paredes”, agrega el párroco.

Es un trabajo arduo, demorado y de tener gran paciencia, cualidad que poseen los especialistas. “La delicadeza de este proceso lo hace más interesante. Cada restaurador, milimétricamente, comienza a destapar estas capas con bisturí de cirujano… y así ir descubriendo colores y formas que estaban presentes en la iglesia”. Los feligreses también muestran alegría con este trabajo, que se le suma a otras restauraciones y reparaciones ya hechas en la parroquia, como el cambio del techo, el sistema de sonido, cámaras de vigilancia, red eléctrica e iluminación.

80 años atrás

A Álvaro Sierra Jones, reconocido restaurador antioqueño, se le nota la alegría al ser parte de esta intervención, la misma que revivirá la magia de la iglesia San José de El Poblado. “Soy el asesor de este proceso de restauración y puedo decir que será el único templo de Medellín que tendrá esta decoración original. En este momento no sabemos cuánto pueda costar, pero invitamos a los feligreses a que ayuden con los recursos. El padre se lo merece por su conocimiento en arquitectura y arte”, expresa Sierra.

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Cada exploración hecha en la parroquia es un descubrimiento diferente y una historia para contar. “Estamos hablando de 80 años atrás, en la década del 40, cuando la iglesia tuvo una intervención. Por debajo de este color crema que vemos actualmente está toda la policromía antigua y algunas formas geométricas. Es maravilloso ir encontrando estos elementos y así entender cuáles eran los gustos y las tendencias de aquella época. Desafortunadamente no hemos encontrado registros fotográficos que nos muestren sobre aquellos colores originales. Hay una que otra foto en blanco y negro, donde no se alcanzan a captar bien estos tonos”, explica el restaurador.

Este experto también afirma que todo es un conjunto arquitectónico que está en armonía y que poco a poco se ha ido recuperando. “Todo lo que se ha venido haciendo en la iglesia, no solamente con el proceso de calas, es con el fin de conservar y resaltar ese significado tan especial que tiene la parroquia desde sus inicios”.

Ya quieren regresar

Los vecinos de El Poblado que ven en este templo su segundo hogar, quieren regresar pronto a las celebraciones de la santa misa y, por ahí derecho, ser parte de estas restauraciones. “Durante estos meses en los que la parroquia ha estado cerrada y que la veo vacía cuando celebro la eucaristía a través de Facebook, confirmo que la iglesia no es la construcción… la iglesia es la gente. Ya estamos listos, tenemos todos los protocolos de bioseguridad indicados para volver, pero estamos a la espera del Gobierno y la Alcaldía para que nos den esa autorización tan anhelada”, comenta el padre Eduardo.

Paso a paso, como dice el párroco, se va destapando ese patrimonio que nos relata la iglesia San José de El Poblado, un templo en el que el arte y la arquitectura también se hacen presentes sin importar que un virus invisible se esté robando el protagonismo.

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En el techo del templo también se puede observar la forma y color original de esta iglesia.

Por: Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co