¿Los domiciliarios sí se estarán cuidando del coronavirus?

Queja por domiciliarios de Rappi en Medellín que no se están cuidando del coronavirus

¿Los domiciliarios sí se estarán cuidando del coronavirus?

Vecinos mostraron su inconformidad frente al comportamiento de algunos domiciliarios que al parecer no cumplen con las medidas de bioseguridad en su trabajo.


Aunque en algunos locales comerciales establecieron acciones de protección y desinfección con el fin de cuidar a empleados, domiciliarios y clientes, hay vecinos que manifiestan que en muchas oportunidades los domiciliarios de plataformas digitales no están cumpliendo con el protocolo para evitar el contagio por COVID-19.

En muchos casos los vecinos aseguran que se produce la aglomeración de estas personas mientras esperan sus pedidos, no hay separación en las filas de espera, se comparten los objetos y no hay uso de tapabocas.

Es el caso de Eduardo Londoño, habitante de la Villa del Aburrá (Medellín), quien manifiesta que “el pasado sábado que tuve permiso para ir a comprar unas cosas del mercado observé a más de 40 domiciliarios en las afueras del centro comercial Los Molinos. Aparte del mal parqueo de algunas motos, había una aglomeración impresionante de estas personas, esta no es la forma de cuidarnos”.

Otra problemática se presenta en el segundo parque de Laureles. Aunque está en remodelación, algunas de estas personas se sientan en los bordes de los andenes para esperar los productos dejando mal estacionados vehículos y bicicletas, así lo asegura Esperanza Tejada, vecina de la comuna 11.

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“Con la organización del parque hubo una reducción en las calzadas para el paso de los vehículos. Entonces cuando los domiciliarios parquean mal su transporte generan tacos en la glorieta. Además, uno puede ver grupos de 10 personas almorzando juntos en una acera, creo que deben tener más conciencia de autocuidado”, comentó la mujer.

Esta situación no solo se presenta en el occidente de Medellín. Vecinos de El Poblado también se han quejado por el desorden y el peligro que genera el que los domiciliarios no estén protegidos y no cumplan con el aislamiento social.

Según Diego Rúa, residente de la comuna 14, “uno de los puntos donde se presenta más aglomeración de domiciliarios está en la carrera 33 con calle 2 sur, detrás del mall Zona Dos, desde las 11:00 a.m. y hasta las 5:00 p.m., no hay un control para estos trabajadores”.

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Una de las aglomeraciones más preocupantes es la que se presenta al costado del centro comercial Los Molinos, en donde incluso han tenido que pedir la ayuda de las autoridades para controlar a algunos domiciliarios.

Hay que tomar medidas
Juan Santiago Elejalde, gerente general de este centro comercial, explicó que “hemos venido apoyándonos con los cuadrantes de Policía del sector para mantener una organización de estas personas que necesitan trabajar en las afueras del lugar”.

Los domiciliarios deben pasar por un proceso de desinfección y un protocolo de bioseguridad en el que pueden tardar cerca de 2 minutos para ir a recoger su pedido.

“Hay un ingreso exclusivo para los domiciliarios, no se juntan con el tráfico de clientes o empleados. Hacemos un registro de la cédula para tener sus datos, también una solicitud expresa del tapabocas y la descarga de la aplicación corona App, la cual es pedida por las autoridades”, manifestó el gerente.

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Antes de entrar al complejo comercial, los domiciliarios deben ubicarse en una fila de 40 metros de extensión, la cual está demarcada para generar el distanciamiento. “Cuando ingresan tenemos control de temperatura, les ofrecemos alcohol glicerinado, desinfección de suelas y de las maletas. Salen por el mismo sitio que ingresan”, aseguró Elejalde.

Actualmente en este lugar se encuentra un supervisor de Rappi, quien es el encargado de velar porque se cumplan las normas de bioseguridad.

Sin embargo, no todos cuentan con la suerte de tener a esta persona para controlar las acciones de los domiciliarios y es ahí cuando se presentan algunos problemas.

Es el caso de Juan Pablo Tabares, empleado de un restaurante del barrio Manila. “El problema es que algunos domiciliarios son muy groseros cuando uno les exige las medidas de protección mínimas como el uso de tapabocas y la desinfección de la maleta y los zapatos. Me ha sucedido dos veces y lo que hacemos es anotar el número de la maleta de estas personas y reportarlos en la plataforma”.

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No son todos los domiciliarios
Matías Laks, director general de Rappi para Colombia, por medio de un documento le explicó a Gente que se presenta un fenómeno de crecimiento sustancial que puede generar problemas. “Pasamos en estos últimos 2 meses de pandemia de tener 22.000 Rappitenderos a tener cerca de 50.000 en el país”.

Sin embargo, desde la entidad han entregado más de 37.900 tapabocas desechables, 3.600 tapabocas lavables, y más de 70.000 guantes desechables en en Colombia, con el fin de que los domiciliarios cumplan con las medidas de bioseguridad. Además, implementaron jornadas de limpieza y desinfección de maletas y vehículos que se usan en la entrega de un pedido.

Laks aseguró que “en el país fueron bloqueadas 685 cuentas en abril y 905 en mayo, por no cumplir las recomendaciones del distanciamiento social, uso inadecuado de las cuentas o no usar los elementos de protección requeridos para evitar el contagio del COVID-19”.

Ante esto, Jeisson Zapata, Rappitendero hace un año y medio, afirmó “son muy pocos quienes hacen la indisciplina, especialmente creería yo los nuevos que llegan. Es verdad que nos reunimos a hablar o almorzar, pero desde la pandemia lo hacemos más retirados, conversamos desde lejos y los colegas cercanos usamos gel desinfectante, guantes y tapabocas”.

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Zapata aseguró que algunos son tan juiciosos que desinfectan con constancia el celular y el dinero. Además a diario limpian el casco y el vehículo en el que transportan los domicilios.

Por su parte, desde la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, aseguraron que “son cerca de 500 domiciliarios que trabajan en el occidente de la ciudad que están con sus documentos en regla. Hay también ciudadanos que ejercen esta labor de manera informal, quienes en algunos casos también realizan actividades delictivas como llevar elementos ilegales. Hemos realizado controles permanentes en diferentes puntos de la ciudad, con el fin de verificar los documentos en regla de los vehículos y que los domiciliarios sí estén exentos del aislamiento obligatorio. En algunas oportunidades hemos realizado comparendos a estas personas por incumplir estas medidas”, aseguraron desde la entidad.

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Por Alexis Carrillo Puerta
alexisc@gente.com.co