Vecinos de Atalaya de la Mota llevan 6 meses fuera de sus hogares

Vecinos de Atalaya de la Mota llevan 6 meses fuera de sus hogares

Vecinos de Atalaya de la Mota llevan 6 meses fuera de sus hogares

Propietarios y arrendatarios de esta unidad residencial desalojada en Belén Rincón (Medellín) se encuentran a la espera de los resultados de estudios de vulnerabilidad, para saber si pueden regresar o no a sus apartamentos. Mientras tanto, algunos de ellos deben afrontan el periodo de cuarenta por el coronavirus con dificultades económicas.

Las familias de los 240 apartamentos, que tuvieron que ser evacuadas preventivamente, ajustan cerca de 6 meses fuera de sus hogares. Algunas fueron recibidas en casas de familiares, mientras que otras están en arriendo, en otros sectores de la ciudad. 

A la espera de las noticias para saber si pueden regresar o no a sus viviendas, donde todavía quedan la mayor parte de sus pertenencias, se suma el aislamiento obligatorio que tiene preocupado a más de un vecino, ya que aparte de estar pagando un arriendo, su trabajo está suspendido. 

Es el caso de Alberto Gómez, propietario de uno de los apartamentos, manifestó que “la constructora ha sido muy cumplida con los subsidios hasta el momento. El 90% de las personas que salimos de Atalaya nos encontramos en arriendo. Sin embargo, estos días han sido días de estrés porque hemos arrendado muy alto y algunos hemos frenado nuestro trabajo, sin recibir dinero”.

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Este vecino que trabaja en una empresa de asesorías hipotecarias, tiene sus labores suspendidas temporalmente y debe responder por sus obligaciones económicas. Cómo él hay otros vecinos en condiciones similares. 

“La situación se hace más difícil para las personas que están pagando una hipoteca al banco, es decir, algunas propiedades están hipotecadas para pagar el préstamo de compra del apartamento. Además, deben pagar arriendo y servicios donde viven actualmente, la incertidumbre es mucha”, explicó Gómez. 

Por ahora, a los propietarios les están otorgando un subsidio mensual de $ 1’200.000 y a los inquilinos de $700.000. Sin embargo, algunos vecinos aseguran que alcanza para muy poco, porque los arriendos están costosos. 

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En el caso de Leonardo Cardona, inquilino de Atalaya de la Mota, aseguró que “el dolor de cabeza que generó el edificio ya pasó, porque me encuentro viviendo en Rodeo Alto junto a mi familia. Sin embargo, mi establecimiento comercial de comidas, ubicado en el centro de la ciudad, fue cerrado por la cuarentena y me están cobrando el arriendo común y corriente, no estoy produciendo un peso”. 

Este vecino que responde por su esposa, sus 2 hijos y sus padres adultos mayores, pide una colaboración para que la Administración municipal le ayude a llegar a un acuerdo en el pago del arriendo. “Así sea que nos dejen pagar la mitad ahora y la otra después, somos muchos los comerciantes que estamos afectados”, explicó Cardona. 

 Leonardo Cardona y su familia tuvieron que sacar todas sus pertenencias de Atalaya de la Mota en febrero. Además, dejaron de recibir el subsidio que otorgaba la constructora. 

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A las dificultades de pagar arriendos costosos, hipotecas y quedarse sin trabajo, se suma que los propietarios de la urbanización continúan pagando el impuesto predial, situación que les molesta. 

 “Aunque EPM dejó de cobrar los servicios públicos, seguimos pagando el impuesto predial. Esa no fue la ayuda que nos prometieron en la pasada administración, necesitamos la ayuda de la Alcaldía”, comentó Alberto Gómez. 

Desde la Secretaría de Hacienda argumentaron que “se está estudiando el caso desde el punto de vista de la formación catastral y los alivios. Es un tema que tenemos pendiente”.

 ¿Cuándo entregan los estudios de vulnerabilidad? 

Soluciones Civiles S.A, constructora del proyecto, le informó a Gente que “actualmente nos encontramos en la construcción de las obras contenidas en el plan de estabilización, el cual se encuentra aprobado por el Dagrd y que consiste en la instalación de unas platinas de soporte en las columnas”. 

El estudio de vulnerabilidad está a cargo de las firmas de ingenieros Ingeconcretos y Plus Design, la cual fue recomendada por la copropiedad desde el principio de la contingencia. Estas firmas continúan durante el periodo de cuarentena trabajando en la elaboración del mismo plan.

Aunque no hay una fecha definida, “una vez sea entregado el estudio a la firma constructora, se definirá si resulta necesario el reforzamiento de la estructura o no, y se establecerá el cronograma de obras correspondientes”, manifestaron desde Soluciones Civiles S.A. 

Este edificio, que fue terminado de construir en agosto de 2011 y cuya área es de 14.000 metros cuadrados, presentaba fallas estructurales en las columnas del parqueadero de la torre 2. Cuando ocurrió un temblor, el 19 de octubre del 2019, sus vecinos fueron obligados a abandonar sus hogares y hasta ahora no han vuelto.

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Por: Alexis Carrillo Puerta
alexisc@gente.com.co