Natik, embajadora de la buena mesa

Natik, embajadora de la buena mesa

Natik, embajadora de la buena mesa

Conozca cómo esta publicista llegó al mundo de la gastronomía y se convirtió en influenciadora en redes sociales.


Si usted todavía no sabe dónde venden la mejor hamburguesa de la ciudad, el plátano maduro más quesudo de Antioquia, un buen café excelso o los postres perfectos para acompañar el almuerzo, tranquilo, para eso está Natali, o Natik, una mujer que dice que siempre tiene hambre y que además no le gusta engordar sola.

Llegar a la casa a las 10 o 11 de la noche a preparar un buen platillo es la terapia de Natali Gómez para superar los malos ratos. En la cocina deja volar toda su imaginación, para así contemplar la barriga.

¡Le encanta la comida! Le fascina probar de todo y subir fotos “bien logradas” de lo que come. Su propósito es seducir, a punta de food porn, a sus seguidores.

“Todo comenzó por puro placer. Quería que mis amigos de Facebook e Instagram se antojaran de lo que yo comía. Las publicaciones tomaron fuerza y la gente me pedía recomendaciones. Así empecé a sugerir sitios”.


Su presencia en redes sociales se hizo cada vez más visible. La empezaron a distinguir por su exquisitez, su buen sentido del humor y sus comentarios creativos.

En los estados de la página de Tulio Recomienda siempre participaba, “lo retaba, le hacía chistes o inventaba un hashtag o una historia para ser diferente. Todo el mundo se moría de la risa y me ganaba un montón de likes”.

Alguna vez Tulio Zuloaga le escribió expresando la afinidad que sentía con lo que ella escribía y la invitó a una de sus brigadas sibaritas para visitaran varios restaurantes. Desde entonces el tema se convirtió en un asunto serio.

A medida de que iba comiendo y escribiendo sobre comida, su paladar se iba volviendo más crítico y exigente. En sus visitas a los diferentes países del mundo, además de maravillarse con los paisajes, hace tours gastronómicos para a través de los platos conocer la cultura del lugar. Y todo lo comparte en sus redes sociales.


“En los viajes trato de comer mucho y de arriesgarme. El año pasado conocí China y me propuse también desmitificar lo que comen allá (la gente solo piensa en perro e insectos) y es mentira. Comí delicioso por un dólar“.

Pero tomar una foto para publicar en Instagram no es tarea fácil. A penas Natali entra a un restaurante, mira cada de detalle: las sillas, las mesas, los espacios, la decoración y el piso (sobre todo este último, porque es fanática de las baldosas).

A cada imagen busca darle perspectiva y estilo. Juega con las formas, la comida y los colores. Tiene que salir perfecta, así esa “dirección de arte”, de 3 o 5 minutos, signifique comer frío. Le gusta.

“Disfruto ponerles amor y cariño. Por ejemplo, a las historias les pongo gifs y efectos. Mientras que las fotos las acompaño con un escrito interesante, trato de provocar… Si saco sonrisas, me preguntan dónde lo venden, comparten mi alegría o antojo a alguien, ya cumplí mi objetivo”.


Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Julio 17, 2018

Categoría

Envigado, Gente, Innovadores

Tags

administadora, comida, envigado, Instagram, natik, publicista, reseñas