Luz María, la del tambor todas las noches en Envigado

Luz María, la del tambor en Envigado

Luz María, la del tambor todas las noches en Envigado

Cuando a las 8:00 p. m. suenan los aplausos, la médica y 3 enfermeras que viven en una misma cuadra del barrio Las Flores (Envigado), salen llorando hasta el andén a recibir las gracias. A la euforia se suma el sonido de la darbuka, que a ellas y a al resto del vecindario les eriza la piel.

El primer día de la Cuarentena por la vida en Antioquia, Luz María Vélez no creía que sus vecinos se sumarían a la jornada de aplausos en agradecimiento al personal de la salud, que lucha directamente contra la pandemia del coronavirus covid-19.

Sin embargo, muy a las en punto, ¨escuché una algarabía y me di cuenta de que algunos estaban aplaudiendo tímidamente. Me contagié y también di un par de palmadas… Se me aguaron los ojos. Ese día quedé con una sensación muy bella¨.

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En la segunda noche, a la misma hora, sacó la darbuka (un tambor de origen árabe con el que ella, además, tiene un proceso espiritual). ¨Sentí mucho susto, pero cuando empecé a tocarla, la gente se asomó para ver de dónde venía el ruido. Entonces aplaudieron y gritaron más fuerte¨.

Desde el 21 de marzo, sin falta, Luz está en el balcón. Durante 5 minutos hace percusión ¨y como ya descubrieron que soy yo (la muchacha de la esquina), salen desde antes al balcón para esperarme e incluso gritan mi nombre¨.

Pero más que un acto de agradecimiento, con los días de encierro, ¨esta actividad se ha convertido en un espacio para saludarnos, compartir en comunidad y recordarnos que, aunque no nos vemos en el día, estamos vivos¨.

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Una conexión con el Medio Oriente

Luz María aprendió a tocar la darbuka en un tarro de arroz, pues en ese entonces (2012) era muy difícil su exportación. Sin embargo, la relación histórica del instrumento con la mujer y la ritualidad, la cautivó y ella se empeñó en estudiarlo.

 

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Un año después, le compró su primer tambor a un turco que los vendía como adorno. Ya en 2015, cuando ya pertenecía a una orquesta de música árabe, viajó a Egipto y consiguió el que hasta hoy no la desampara.

Esta vecina, que de profesión es periodista, ha pisado varios escenarios locales, nacionales e internacionales, no solo como música, sino también como bailarina de danzas orientales.

¨Desde pequeña empecé a bailar, inclusive de manera profesional. Ahora estoy en la Corporación Diana Parra y también le enseño a tocar la darbuka a las mujeres que quieran¨.

Luz empezó haciendo encuentros presenciales, pero por la situación, ya los hace por videollamada. ¨Lo que más me gusta es que muchas de ellas están igual que yo al principio: dándole a los tarros¨.

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Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Abril 3, 2020

Categoría

Envigado, Gente, Vecinos

Tags

árabe, comunidad, coronavirus, covid 19, cuarentena, danza, darbuka, Egipto, envigado, música, pandemia, tambor, Vecinos