Jugando con ciencia crea grabados artísticos

Jugando con ciencia crea grabados artísticos

Carlos Marín es un vecino de Envigado, ingeniero mecánico apasionado por el arte que encuentra el equilibrio en su vida haciendo grabados y realizando exposiciones. 

“En colectivo de artistas trabajamos de manera horizontal, sin pretensiones”. Foto: Carlos Velásquez

 

Para realizar un grabado es fundamental tener paciencia, la misma que tuvo Carlos en su vida para estudiar, ser profesional y luego poder sacarle el tiempo a su pasión por el arte: “cuando tuve que decidir a qué dedicarme el único artista famosos del momento era Botero entonces tomé la decisión de primero estudiar ingeniería y después arte, pero nunca dejé de dibujar”. 

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Meditación 

Por su horario laboral tuvo que estudiar arte en las noches y “cada ocho días era que hacía una placa y me peleé con el grabado porque alguna vez dañé el proceso y quise dejarlo”.

Sin embargo, no lo dejó y aprendió a la perfección el proceso que hoy día también enseña en su taller Prueba de Estado, “que más allá del nombre subversivo, también tiene relación con el proceso del grabado donde se debe ir comprobando cada cosa para que todo salga bien”. 

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Normalmente graba en placas de zinc o cobre, las cuales se pulen y preparan con brea, cera de abejas y resina, esto se hace en caliente, con un rodillo se aplica, luego dibuja directamente en la placa, ya que le gusta plasmar la idea en ese momento y no calcarlo, a pesar de que se debe dibujar al revés para que el resultado final quede al derecho. 

Este extenso proceso para Carlos es como “ejercicios de meditación que disfruto porque a mí me gusta jugar con todo esto mientras dibujo o creo algo”. Además, ha podido combinar sus conocimientos de ingeniería mecánica con el arte porque “el grabado tiene mucho de ciencia y que se aplican en la ingeniería”. 

“En la exposición que tuvimos, en el marco del proyecto Casa Tomada, hubo un poco de todo, de todo no tradicional”. Foto: Carlos Velásquez

 

Ha realizado muchas exposiciones, la individual más reciente acabó de terminar en Portugal, pero su enfoque en este momento está en el proyecto Casa Tomada, donde con otros artistas se toman lugares no convencionales para realizar las exposiciones de los trabajos que realizar: “lo que buscamos es exponer en otros lugares donde normalmente no se hacen porque los artistas necesitamos espacios para exponer, en las galerías no arriesgan y un artista necesita mostrarse para poder vender”. 

A Carlos el “arte me ha ayudado a mantener un equilibrio en mi vida por eso hago mi trabajo para sostenerme económicamente y el arte para enriquecer el espíritu, poder conformar redes, compartir con la gente, hacer amigos y que el arte circule”. 

 

Por: Andrés Bedoya

johanb@gente.com.co

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