Cuando Maluma era un vecino más de Envigado

Cuando Maluma era un vecino más de Envigado

Cuando Maluma era un vecino más de Envigado

Uno de los exponentes del género urbano más importantes del mundo también tuvo su vida en Envigado. Recordamos al niño Juan Luis.

 

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Relax por las calles de envigado…??

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La entrevista estaba cuadrada para las 10 de la mañana, aproximadamente. Transcurría el mes de septiembre del 2012 y el reguetón se agarraba con fuerza en las mentes y corazones de una generación que no lo dejó caer al vacío, que no lo dejó morir ante los ojos de sus críticos.

Decidimos caminar desde nuestra sede hasta las inmediaciones del mall Complex en Envigado. Solo eran unas 4 o 5 cuadras las que nos separaban de nuestro entrevistado, que por esa época solo contaba con 18 años de edad. Era (aún lo sigue siendo) el niño bonito de Medellín, el que hacía gritar a las niñas y adolescentes, el mismo que avizoraba una era más de reguetón, hecho en Envigado… pal mundo. “Pretty boy, dirty boy, Maluma baby!”.

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Un pequeño cuarto
Los sueños de Juan Luis Londoño eran apenas eso, sueños. Llegamos a un pequeño estudio de grabación, a un costado del mencionado mall comercial. Nos sentamos en un cómodo sofá mientras el artista salía a recibirnos. No era nada ostentoso. De hecho, podíamos ver un pedazo de su cabeza; sabíamos que estaba sentado frente a un computador escuchando lo que sería su primer álbum de estudio, cuyo nombre lo decía todo: ‘Magia’.

Salió de su pequeño cuarto. Recordamos su pinta, un buso blanco con pantalón camuflado. Su corte tuso lo hacía ver mucho más niño, pero en sus ojos se veía ese ímpetu que tenía para mostrar su música, rechazada en varias ocasiones cuando era un menor de edad. No se rindió, nunca, y los productores más reconocidos de la ciudad comenzaron a creerle.

En sus ratos libres, esos que cada día eran menos para este nuevo exponente urbano, la tentación del fútbol lo llamaba. Una cancha sintética, ubicada a dos cuadras de su centro de operaciones, era ese espacio en el que esta futura estrella se convertía de nuevo en un ser del común, en ese Juan Luis con amigos del barrio y que algún día soñó en ser un jugador de fútbol profesional. Pero el poder de la música era más fuerte y su mente ya estaba enfocada en aquello que sus fans le pedían: ser el Maluma que cautivaría a todo un país.

No hay vuelta atrás…
Su vida de adolescente la vivió en Envigado, en los sectores Jardínes y El Escobero, barrios de gran trascendencia para su inspiración. Ya Maluma cogía más cancha en la industria y promotores, managers, empresas, disqueras y algunas “aves de carroña” comenzaban a rodear su carrera. Pero él seguía siendo un niño. (Fragmento de la entrevista realizada en septiembre del 2012):

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¿Se imaginó que tendría tanta fuerza en la música?
“Siempre he querido ser el mejor en lo que hago, pero nunca imaginé que las personas se sintieran tan identificadas con mis canciones”.

¿Dejó su vida social por el trabajo?
“Sí, aún no puedo creer que haya tenido que dejar a mis amigos a un lado, a mi universidad y mi vida social. Pero ellos tienen que entender que no puedo frenarme en este punto y que este negocio me puso a madurar a la fuerza. De igual forma estoy muy feliz con lo que está pasando”.

¿Le gusta que lo persigan las chicas?
“(Risas) Lo importante es que se fijen más en la espiritualidad que en lo físico”.

¿También le gusta que le digan “el pequeño gigante”?
“Sí, es muy bacano (risas). Soy pequeño en edad, pero con ganas de ser un gigante en mi música”.

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¿Qué extraña de ese Juan Luis de antes?
“El solo hecho de compartir más con mi familia”.

¿Qué se le viene a la mente a una persona tan joven cuando la califican de símbolo sexual?
“A mí me da risa, la verdad. Llevo una vida saludable desde pequeño con rutinas de ejercicios. El fútbol me deja eso, constancia y dedicación, entonces todo eso también se refleja en lo físico. Pero… ¿símbolo sexual? Bueno, se los agradezco”.

¿Qué hará para no perder ese niño interior?
“Disfrutar cada momento, reírme de todo y aprender a diario”.

¿Ha sentido que la energía se le desgasta?
“¡Claro! También soy un ser humano como cualquier otro, que se cansa, que necesita dormir, que llora y que también ríe mucho. Hay momentos en los que necesito descansar, alejarme del ruido… sencillamente irme a ser de nuevo Juan Luis Londoño”.

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Así se ve el artista actualmente:


Por Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co

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