“No me interesa la fama, solo quiero ser feliz”

No me interesa la fama, solo quiero ser feliz

“No me interesa la fama, solo quiero ser feliz”

Esta vecina de El Poblado (Medellín) es actriz y ha participado en películas como 11 Grados de Culpa, Perseguida y Me llevarás en ti. Conózcala.


“Si soy capaz de darle vida a una trapeadora, soy capaz de darle vida a lo que sea”. Sara Ramírez tenía 13 años cuando conoció a Elena. La vio ahí, parada en un rincón del patio. Lo único que le faltaba a ese pelo blanco era un par de ojos y una boca. Ella se los pintó.

Los juegos de esta vecina siempre se salieron de lo tradicional. Nunca quiso jugar a las muñecas ni tomar el té. Ella prefería pasarse de un bejuco a otro en la quebrada La Poblada, acampar en una manga, hacer carreras de rodillos o recorrer todo el barrio resolviendo casos de investigación.

Durante 2 años tuvo una amiga imaginaria, toda la cuadra la conocía, eran inseparables, “siempre estaba para arriba y para abajo con esa trapeadora”.

Su papá, ingeniero, y su mamá, ceramista, le infundieron sus oficios. Nunca se perdió ninguna obra del Colegio Palermo de San José, en todas participó. Allá mismo fue personera, y para la campaña de elecciones hasta se disfrazó.

Apenas se graduó pensó en seguir los pasos de los 5 ingenieros de su familia, pero prefirió la Comunicación Social, “era como lo más parecido a actuar”.

Estudió en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) y se metió a Azul Crisálida, un grupo de teatro universitario. Pero en 2001, al ver su talento, Alberto Sierra, director y dramaturgo, la invitó a ser parte La Buhardilla, para que aprendiera de manera más profesional.

Paralelo a esa pasión, Sara hacía las veces de periodista o comunicadora organizacional, dependiendo de las ofertas laborales. Su último trabajo como dependiente fue en Industrias Haceb, allá duró 5 años manejando las comunicaciones internas de la empresa.

“Mi jefe era fantástico y me dejaba hacer arte hasta por los poros. Todas mis estrategias tenían que ver con obras de teatro, música, improvisación, guiones o espectáculos”.

La dicha le duró hasta que la ascendieron de puesto. “Era algo más administrativo y eso me empezó a pesar, me sentía la persona más mal agradecida del mundo, pero mi sueño no era ganar plata o ser empresaria, mi sueño era ser libre y poder actuar”.

Mientras atravesaba esa crisis, estudió actuación de cine en Resplandor Films, le tocó desaprender todo lo que sabía de teatro, para hacer papeles en los que primaran la naturalidad y la sutileza.

Se engomó con el tema y meses más tarde renunció a Haceb. Comenzó a trabajar como periodista y comunicadora freelance y, al mismo tiempo, se dio a conocer en la industria cinematográfica, aunque no abandonó el teatro.

En 2014 hizo un pequeño papel en 11 grados de culpa (que se estrenó 3 años después en las salas de cine locales), pero a partir de ahí la llamaron para comerciales de televisión y cortometrajes. También participó en Perseguida y Me llevarás en ti (2 películas que salieron a cartelera este año) y ahora está grabando un par de series para Teleantioquia. “No me importa si estoy en una, 2 o 3 producciones, lo último que me interesa es la fama, solo quiero ser feliz”.

Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Noviembre 7, 2019

Categoría

Artistas, El Poblado, Gente

Tags

actriz, actuacion, cine, comunicadora, el poblado, Medellín, teatro, vecina