Andrea e Iván tienen 100 hijos y todos bailan ballet

Historia de Andrea Wolff, academia de ballet en Medellín

Andrea e Iván tienen 100 hijos y todos bailan ballet

¿Conoces la historia de la academia Andrea Wolff Ballet? Estos esposos te la cuentan.

No se pierda: Reciba gratis en WhatsApp las últimas noticias de su sector

Andrea Wolff e Iván Grajales se conocieron mientras estudiaban Psicología en la Universidad Pontificia Bolivariana.

No fue amor a primera vista, pero en el último semestre de la carrera, luego de confesarse que se gustaban, su noviazgo fue tan exitoso que están próximos a cumplir 16 años de casados.

Antes de la boda, Andrea, bailarina de ballet toda la vida, recibió por parte de su mamá un gran legado y la responsabilidad de continuar con la construcción de una academia de baile. Desde entonces los sueños de esta pareja son los mismos.

Le importa: Si amas a El Poblado únete a este grupo de Facebook

No ejercimos la psicología, sino que nos dedicamos a emprender… Martha era una visionaria, que entendió muy bien lo que era nuestra relación y, sobre todo, la pasión de su hija”, dice Iván.

La relación de Andrea y la danza comenzó en la niñez, “yo era de las niñas que se trepaba en todas partes y tenía sobrecarga de energía, por eso mi mamá y mi papá me metieron a ballet“.

Desde los 5 años de edad esta vecina de El Poblado (Medellín) se enamoró de este arte y hasta soñó con ser bailarina profesional.

Además: “Ser bailarina y paramédica no es fácil, pero tampoco imposible”

“Bailaba por la mañana y por la noche, hacía funciones y, antes de iniciar la universidad, me fui para Cuba porque tenía la expectativas de dedicarme de lleno al baile e irme del país, pero no fue posible”.

El 18 de julio de 2005 abrieron la academia Andrea Wolff Ballet. “Nos enfocamos principalmente en la enseñanza del ballet clásico, basando nuestro trabajo en una formación técnica rigurosa”.

Empezaron con 7 estudiantes y hoy cuentan con casi 100. Sin embargo, más que una escuela, son una familia. A cada bailarín se le llama por su nombre y se le conoce su historia y se les trata al igual que a sus 2 hijos de sangre.

También: “La danza es para todos”

“A pesar de que ya hay más personas, conservamos nuestra esencia. Nos gusta que todo esté a nuestro alcance para manejar y controlar todo lo que pasa dentro”, cuenta Andrea.

Su idea es que la academia sea “un espacio de esparcimiento sano, donde los alumnos pueden aprender y se pueden aproximar a esta disciplina, ya sea, como hobby, o como una posibilidad de una orientación profesional”.

Recuerde: Una tribu de madres e hijos que danza desde la distancia

Andrea se capacitó en las distintas metodologías de ballet y estableció contactos con escuelas en Estados Unidos (Miami City Ballet School, Westside Ballet) y en Brasil (Escola de dansa Alice Arja).

Infórmese: John Eider les imprime pasión a la música y la danza

“Allá los alumnos pueden complementar su formación participando en cursos intensivos y cursando semestres o años escolares en dichas instituciones”. De hecho, han participado en importantes concursos internacionales y eventos de ciudad.

Andrea e Iván viven orgullosos de sus “hijos adoptivos”, en especial de aquellos que eligieron el baile como proyecto de vida y están becados en grandes academias del mundo.

Un hogar que jamás imaginaron formar cuando eran unos jóvenes. Cuando vivir del ballet era para ella una utopía y para él una pasión desconocida, aunque todavía hoy, no sabe bailarlo.

Importante:La familia que vive metida dentro de un piano

Foto Jaime Pérez
Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co