A Miguel tener VIH no lo hace diferente

A Miguel tener VIH no lo hace diferente

A Miguel tener VIH no lo hace diferente

Aunque cada vez más se habla sobre esta enfermedad, sigue siendo estigmatizada. Conozca lo que este vecino de Envigado hace para acabar con los prejuicios.

 

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Como quien recibe un golpetazo en la cabeza, Miguel López quedó aturdido y viendo borroso luego de escuchar que era VIH positivo.

De la enfermedad sabía poco. Solamente que se transmitía por vía sexual y sanguínea. Sin embargo, siempre le había tenido miedo, sobre todo por el hecho de ser homosexual.

En principio sintió rabia. “Le había dado la razón a toda esa gente que tiene prejuicios y odio hacia el hombre gay”. Luego pensó en muerte e hizo su propia cuenta regresiva. También, mientras que la psicóloga le explicaba que su vida no tenía por qué cambiar, hizo un listado de las cosas que ya no iba a poder hacer: tener hijos, hacer deporte, tener sexo, salir a la calle y hasta donar sangre, aunque nunca lo había considerado.

Apenas pudo le puso atención a la profesional, lloró, se secó las lágrimas, buscó información sobre el tema y entendió que debía estar tranquilo. Ser portador del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) no afectaba sus dinámicas.

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Lo único que significaba era que en su cuerpo había un retrovirus con la capacidad de dañar el sistema inmune (la defensa natural frente a los microorganismos infecciosos), pero que mientras que el tratamiento lograra que la carga viral fuera indetectable, no tenía ni siquiera riesgo de transmitir la enfermedad por vía sexual.

“Sin embargo, este es un diagnóstico que tiene el poder que uno decida darle, y desde hace 5 años, que recibí la noticia, quise generar conciencia y brindar información en torno a lo que es vivir con VIH”.

Aprovechó su formación como periodista y en sus redes sociales personales y la revista Egocity compartió información para acabar con el estigma. Al publicar el primer artículo le mandaron preguntas de todas partes del mundo e incluso un amigo, Camilo Restrepo, le propuso que crearan una fundación.

A Miguel le quedó sonando la idea y a principios de 2019 fundaron Más que Tres Letras, una comunidad que busca combatir los prejuicios y miedos que hay alrededor de esta condición. De igual forma, realizan diferentes eventos, desde fiestas hasta talleres, para recaudar fondos para el autosostenimiento de la corporación y ayudar otras ONG de la ciudad que no tienen financiamiento estatal.

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“Queremos fomentar una red que en últimas ayude a todas las personas que viven y conviven con el virus. De hecho, tenemos un grupo de apoyo (que se realiza el primero y tercer lunes de cada mes en Toucan Dance School, de 6:30 p. m. a 8:00 p. m.) y una línea de WhatsApp (301 343 40 06) para guiar a quien lo necesite”.

Es más que una cifra
Según datos del Instituto Nacional de Salud (INS), en Colombia viven cerca de 140.000 personas que están infectadas con VIH. Enfermedad que puede ser mortal, si no se detecta a tiempo y entra en una etapa de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), pero que si se mantiene controlada con medicina, es indetectable e intransmisible, como en el caso de Miguel.

A pesar de todo lo que ha trabajado la Organización Mundial de la Salud en el tema, Ellen Adele Lowenstein, médica internista y magíster en VIH, asegura que esta sigue siendo una enfermedad vergonzante.

“El estigma y la discriminación persisten. La gente la toma como si fuera un castigo de Dios, tal vez porque no tiene cura y por su modo de contagio, que está asociado con la vida sexual. Si usted es hombre y tiene VIH, es homosexual, y si es mujer, es prostituta. De hecho, hasta los pacientes se sienten culpables del diagnóstico”.

Antes de que un portador se dé cuenta de que está infectado, asegura la especialista, pueden transcurrir muchos años. Sin embargo, tal y como lo relatan ella y nuestro vecino, “alguien que vive con el virus, está en tratamiento y es indetectable puede llevar una calidad de vida similar a la de una persona de su misma edad que no tiene VIH, con la diferencia de que la seropositiva debe tomar un medicamento para siempre. De resto, son iguales“.

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Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co