José Libardo Porras seguirá vivo en sus letras

La literatura, el único amor de José Libardo Porras

José Libardo Porras seguirá vivo en sus letras

Este 21 de octubre falleció el escritor José Libardo Porras, luego de luchar por cerca de 12 años contra un cáncer de páncreas. Compartimos una entrevista que nos concedió en agosto de 2018 este vecino de Belén, cuyo primer libro se titula Es tarde en San Bernardo.


En el apartamento de José Libardo había tantos libros como cigarros y obras de arte. Cada rincón era su oficina, su mundo. Se pasaba los días ensimismado entre las historias de otros y las suyas. Su único amor fue la literatura, por siempre.

La primera vez que este vecino de Belén La Palma se acercó a la escritura fue en la adolescencia. Estudiaba en el colegio del Seminario Menor de Medellín cuando un profesor lo motivó a crear historias. Se sentaba en medio de los jardines durante horas a plasmar cada pensamiento en el papel. A esa costumbre le sumó gran gusto, la lectura (el primer libro que leyó fue Los buscadores de oro). Desde entonces no paró de escribir.

Su padre, un excelente orador, fue su mayor inspiración. En las fechas especiales, sus 13 hijos y otro montón de familiares, le hacían ronda para escucharlo hablar. “A mí esa imagen de él, en el centro de la reunión, robándose la atención con sus relatos, me encantaba”.

Este tamesino siempre quiso ser como él, pero cada que contaba una historia se “la tiraba”, así que prefirió las letras. Sin embargo, luego de escuchar la conversación que sostenía una de sus hermanas con una amiga sobre Ingeniería Industrial, decidió cursar ese pregrado en la Universidad de Antioquia. Al quinto semestre se pasó para Licenciatura en Español y Literatura.

En ese momento ya participaba en el taller de escritores de la Biblioteca Pública Piloto. “Le conté a Manuel Mejía Vallejo que me pensaba cambiar de carrera y su pregunta fue: ¿De qué vas a vivir?… Ese era el gran interrogante… Aún me lo hacen y respondo que de milagro”.

Ya se había obsesionado con ser escritor y no había marcha atrás. El autor de La casa de las dos palmas reconoció su talento y lo definió como una joven promesa de la literatura. En 2018, dijo, no era “lo uno ni lo otro”.

Apenas se graduó, José Libardo se dedicó a la docencia y a la realización audiovisual, de hecho hizo una maestría en Comunicación Televisiva de la que nunca quiso recibir el diploma. Para qué. Se la pasaba leyendo y escribiendo, así era la vida.

En 1991 resolvió dedicarse únicamente a las novelas. “Esa decisión me implicó un montón de problemas. Entre ellos, dejar mi trabajo y no casarme ni tener hijos, porque quería que mi centro fuera la escritura. Me quedé solo y a veces pienso que no debí hacerlo”, reflexionó.

En medio de su soledad, este hombre de 60 años, además de libros de prosa y poesía, publicó varios cuentos y novelas: Es tarde en San Bernardo (1984), El continente sumergido (1990), Seis historias de amor, todas edificantes (1996), Hijos de la nieve (2000), Happy birthday, Capo (2008), Fugitiva (2009), Fuego de amor encendido (2010), Adentro, una hiena (2015) y El degüello (2016). No todos los escritos fueron de su agrado.

Desde hace 12 años un cáncer de páncreas lo afectó. En sus últimos años perdió la mitad izquierda de cada ojo, pasó de leer 250 páginas al día a leer 10 con una lupa. No iba a cine ni teatro ni a fútbol. Además no recibía visitas ni iba a la casa de nadie. Cada vez escribía menos, eso es lo que más le dolía.


En redes sociales algunas personas cercanas al mundo de la cultura dieron sus condolencias:


Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Octubre 22, 2019

Categoría

Artistas, Belén, Gente

Tags

Cultura, educación, escritor, letras, Libros, literatura