Exvecina de Laureles es famosa por contar las historias de su niñez en el barrio

Exvecina de Laureles es famosa por contar las historias de su niñez en el barrio

Grandes son los recuerdos de los vecinos cuando leen las historias de Helena Gil en sus redes sociales. Ella y su familia fueron una de las primeras en llegar a los territorios de Laureles en 1951 y así es como por medio de relatos personales cortos cuenta sobre infancia, amigos y cómo eran sus vecinos de época.

Los padres de Helena Gil junto con su hermano llegaron a Medellín provenientes de Barcelona (España) en 1951, ya que su papá fue contratado por la empresa más importante de litografía de la ciudad. Allí alquilaron una casa una cuadra arriba del teatro Rivoli, por la carrera 72, pero duraron poco tiempo.

“El contrato inicial de mi papá fue por 5 años pero con el paso de los años nos fuimos quedando. Inicialmente cuando estábamos más acomodados nos ofrecieron una casa en el sector de Las Acacias, una cuadra arriba de la glorieta de Don Quijote, pero mi mamá al ver que solo eran mangas con muchos animales no quiso quedarse y decidieron ir a estrenar una vivienda detrás de Santa Teresita”.

Le sugerimos: Reciba gratis en Whatsapp las últimas noticias de Laureles

La calle de la transversal 38 entre las carreras 73A y la 73B se convirtió en el espacio para que esta vecina y sus amigos de la infancia se divirtieran. Como dice ella, era la verdadera vida del barrio. “Jugábamos escondidijo, policías y ladrones, habían 2 árboles laureles enormes que ya no están, a los cuales nos subíamos o hacíamos columpios en ellos. Hasta 1967 vivimos en esa casa, fue hermoso”.

A su padre le piden esa casa porque el dueño tenía la casa hipotecada. Sin embargo, no quisieron salir de Laureles y fue cuando llegaron a San Joaquín en la carrera 71 con la calle 42, detrás del antiguo Ley. “Allí ya tenía 23 años, ya la vida era muy distinta a lo que viví inicialmente. Estuve desde los 8 años y disfruté mi niñez y adolescencia como ninguna otra persona”, aseguró Gil.

De interés para usted: Si te encanta vivir en Laureles únete a este grupo de Facebook

Helena Gil tuvo de vecinos a personas como Eduardo Cadavid, ingeniero que construyó el puente de la entrada de Santa Fe de Antioquia que atraviesa el Río Cauca, su esposa Amparo Mejía era familiar de Epifanio Mejía, quien escribió las notas del himno Nacional. “Cruzando la calle vivió Roberto Cadavid, Argos”, todos ellos fueron amigos de la infancia con los que jugábamos y compartíamos.

Sus relatos e historias sobre los recuerdos de su barrio llegaron por casualidad. “Yo soy fanática de Elvis Presley, publico reseñas en algunos grupos de interés sobre esta música y un día vi un mensaje que me dejó un hombre que fue compañero en el colegio Hebreo y apareció luego de 50 años. El mensaje decía también te gustan los sándwiches de crema de banano con mantequilla de maní que comía Elvis”, aseguró Gil.

Lea además: ¿Prefiere un parque de Laureles residencial o comercial?

Él le abrió la puerta a tener contacto con otros compañeros con los que estudió cuando estaba pequeña y así fue como pudo entablar contacto virtual con muchos de sus amigos de juventud, quienes ya están casados, algunos viven en otros países y ya tienen hijos y nietos.

“Así fue como empezamos las historias de la barra los “Mau mau”, el grupo de amigos que crecimos montando bicicleta, corriendo, jugando escondidijo, por las mangas de la comuna 11. Yo las escribo porque siempre me apasionó la lectura y las buenas historias y los vecinos de esa época comenzaron a dar sus aportes con fotos y con otros recuerdos“, comentó la mujer.

Visite también: Un gran templo hizo cambiar el nombre del barrio a San Joaquín

“Mediados de 1952. Con mi amiguita y vecina Gloria Ceballos, hija del Dr. Bernardo Ceballos quien fue durante un tiempo senador de la república. Este era el frente de mi casa. En la foto de abajo se aprecia la casa de mi amiguita, la cual según tengo entendido es la única que existe todavía tal cual por ese sector”: fragmento tomado de una de sus historias.

Por cosas de la vida Helena Gil partió de Laureles con su hija, le pidió al gobierno español repatriación y regresó al país europeo. Sin embargo, regresó a Medellín en 1986 para que su hija quien ya iba a terminar el colegio hiciera la universidad y allí permaneció hasta que terminó sus estudios.

Actualmente ambas viven en Chile por temas laborales de su hija quien se desempeña como ingeniera aeroespacial. Pero Helena Gil recuerda mediante sus escritos a sus amigos y a su amado Laureles. A sus 77 años aún tiene planes de regresar pues no viene a Medellín desde el 2014.

Le sugerimos: Después de varios nombres mi barrio se llamó Lorena

Por: Alexis Carrillo Puerta
alexisc@gente.com.co
Fotos: Cortesía

(Visited 210 times, 1 visits today)