El pole como estilo de vida

El pole como estilo de vida

Una manera diferente de realizar actividad física y, al mismo tiempo, de acabar con los estereotipos del pole, eso busca Sara Muñoz en su studio.

El pole es una disciplina tan exigente, o incluso más, que cualquier otro deporte tradicional.

Contra los tabúes, los estereotipos y los comentarios mal intencionados, Sara Muñoz creó Flexus Studio, su academia de pole, donde mujeres y hombres practican pole sport o pole dance exotic como estilo de vida y como medio para superarse y lograr cosas que antes no creían posibles. 

El pole remonta sus inicios al 1135 d. C., cuando era llamado Al Mallakhamb y consistía en un deporte tradicional de la India, donde una gimnasta realizaba yoga aéreo o posturas gimnásticas y agarres de lucha, alrededor de un palo, bastón o cuerda de madera vertical estacionaria o colgante.  

Con el paso de los años esta práctica fue mutando, pasando, en el siglo XX, por el mundo circense y de las ferias ambulantes, hasta llegar al ámbito más conocido y que, hoy día, es el culpable de su mala reputación: los ‘cabarets’.  

Contra esa fama de que “la gente piensa que el pole solo se utiliza para hacer un ‘striptease’ y es algo sexual”, es que lucha Sara. Comunicadora que hace siete años empezó a practicar pole y después creó su propio studio, en el segundo piso de la casa de sus papás. 

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En el 2003 el pole comenzó a concebirse como un deporte y en 2005 llegó a Buenos Aires, Argentina, para luego expandirse a varios países del continente americano, entre ellos Colombia, que cuenta con su propia federación de pole y acoge a otros países que no cuentan con una institución similar.  

Tanto ha sido el crecimiento y la aceptación del pole que ya cuenta con su propio Torneo Mundial, el International Pole Championship, además del Campeonato Nacional de Pole Sport, que se realiza anualmente en Bogotá, y el Open Pole, que se hace en Expofitness.

Torneo regional en el cual Sara alcanzó el tercer lugar en el 2020, antes de la pandemia, tiempo que, más que un impedimento, fue la oportunidad para comenzar a dictar clases virtuales de baile en piso y, luego, dedicarse de lleno al pole.

Un giro que cambió totalmente su vida, pues define al pole como su “todo, porque el pole me salvó de pensar que yo no podía hacer nada, de no sentirme menos, me hace vibrar y sentir apoteósica”. 

 

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Más allá del físico 

Para iniciarse en el pole “solo se necesitan ganas”. Así de sencillo y simple resume Sara Muñoz lo que se necesita para comenzar a practicar pole. Eso sí, “si no te gustan los morados o los callos, no te metas a pole, porque nosotros trabajamos con la fricción del cuerpo contra el tubo”. 

Esta mujer, que de niña soñó con “hacer gimnasia, siempre me ha gustado el baile y por eso llegué al pole”, hoy día sueña con que el pole sport llegué a convertirse en un deporte olímpico.  

Actualmente, se compite en tres categorías: Pole sport, está basada en un código de puntos y tiene unos jueces que califican la parte técnica y atlética; Ultra pole, batalla de atletas quienes compiten en la modalidad de freestyle, donde muestran su creatividad y habilidades acrobáticas; y el artistic pole, presentación más artística y menos técnica, donde se califica la escenografía, la puesta en escena y la musicalidad. 

Aunque su principal objetivo es que, como le sucedió a ella, “la gente a través del pole llegué a hacer cosas que antes no pensaba que era capaz de hacer”. 

Y es que el pole no solo trabaja el aspecto físico, sino que también realiza un trabajo psicológico al ayudar a superar complejos, traumas y dificultades mentales y/o físicas, lo que resulta en una aceptación del cuerpo, mental y en un crecimiento personal. 

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Por esto, Flexus Studio, junto a otras dos academias, realiza anualmente una muestra para seguir luchando contra los tabúes e ir cambiando el ideal errado que tienen las personas del pole y lo vean como verdaderamente es: un deporte, una actividad física y una manera de superarse a sí mismo. 

En junio pasado se realizó, en el Teatro La Enseñanza, la muestra del 2022 que contó con 70 exponentes del pole en tarimas y con 600 asistentes, donde se trabajó un discurso que narró la historia y evolución del pole, con el objetivo de invitar a que más personas lo practiquen. 

Por eso, los profesores Sara, Sebastián y Elvis, que llevan varios años practicando y dictando clases de pole, nos enseñan cuáles son los movimientos para realizar la progresión al Iron X; que es una de las combinaciones más llamativas del pole y de las secuencias que los aprendices más desean realizar:

Movimientos

1. INVERSIÓN: se levanta el cuerpo y se gira para quedar al revés sostenida del tubo. Luego, se separan los pies para dejar las piernas hacia afuera y completar la inversión.

 

2. CRISTO INVERTIDO: la figura continúa cerrando las piernas para que toquen el tubo. Queda con las rodillas apoyadas en el tubo para completar la forma de cristo invertido, pues el cuerpo continua al revés.

 

3. CATERPILLAR: en este movimiento lo que se busca es que el cuerpo quede en posición de sentarse, pero invertido. Para eso, se apoya en el tubo y sube su cuerpo.

 

4. LETRA D: para formar esta letra junto con el tubo, se ubican los brazos en la posición de extensión y los pies pisan el tubo, todo aún con el cuerpo al revés, y se separa la parte central del cuerpo del tubo para formar la letra D.

 

5. HANDSPRING: el hanspring consiste en separar los pies del tubo para formar una diagonal con el cuerpo, aquí las piernas deben estar extendidas.

 

6. IRON X: continuando con el performance, se separan los pies para formar un X. Este movimiento es conocido popularmente como la banderita.

Por: Andrés Bedoya

johanb@gente.com.co

Fotos: Camilo Suarez

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