“No nos vamos a dejar vencer”: Chef Álvaro Molina

Luego de 25 años, Casa Molina cierra sus puertas

“No nos vamos a dejar vencer”: Chef Álvaro Molina

A petición de muchos amigos del sector, publico esta nota que está basada en un post que hice en redes dirigido a mis colegas, con la intención de que le pueda servir a algunos para tomar decisiones. No nos vamos a dejar vencer.

Cuando se llega a cierta edad, se empieza a entender este dicho popular que se usa en todos los países del mundo, que tiene que ver con la experiencia, no con el conocimiento y menos con la inteligencia. Haber superado muchas tempestades, permite mirar con otros ojos las que llegan, sin miedo pero con respeto, asumiendo la posibilidad de fracasar en el intento de sobrevivir, pero haciendo lo que sea posible para salir adelante.

La peste negra del siglo XIV que duró más de 6 años y mató más de 25.000.000 de personas solo en Europa y las dos guerras mundiales, son apenas algunos ejemplos de grandes escollos que ha tenido que superar la humanidad. Lo que nos está pasando no será el fin, solo otro obstáculo por superar, que debemos asumir como un desafío. Es momento para sacar la fortaleza que hemos tenido para sobrevivir en un país en que las dificultades han sido denominador común.

Somos guerreros y rebuscadores por naturaleza. Por eso a petición de muchos amigos del sector, publico esta nota que está basada en un post que hice en redes dirigido a mis colegas, con la intención de que le pueda servir a algunos para tomar decisiones. No nos vamos a dejar vencer. Nos tenemos que cuidar, no para que no nos dé la temida enfermedad, sino para no ir a contagiar a las personas que amamos.

Contexto de la noticia: Luego de 25 años, Casa Molina cierra sus puertas

Suena muy raro que alguien que sucumbió ante el coronavirus y cerró su negocio salga a darle consejos a los que se mantienen, pero me llaman colegas de todo el país a solidarizarse y pedirme recomendaciones. Por eso hice esta nota que en el fondo no es más que lo que yo haría si fuera a mantener el restaurante abierto. Casi todo ya lo he dicho, pero lo hago para todos mis colegas que espero y aspiro, sobrevivan, sobre todo por sus equipos de trabajo. He oído llorar a muchos colegas contándome el dolor inmenso que ha sentido teniendo que liquidar personal. Tantas familias, tantos niños, tantos sueños truncados.

Para seguir adelante es vital hacer lo posible por comprar de contado. Procurar no acumular más cuentas por pagar. Hay que sentarse con los proveedores a los que se les debe plata para acordar unas condiciones de pago. Perderse es poco elegante y deber no es pecado, pecado es no dar la cara. No es bueno endeudarse más sin cancelar las deudas anteriores o si no el hueco cada día será peor. Los proveedores tienen empleados, familias y también están desesperados. Negociar con los arrendatarios; el arrendamiento es el mayor costo para casi todos. Los propietarios de locales tienen que saber que a futuro va a ser imposible volver a alquilar a los altos precios que se tenían; en esta crisis todos cedemos mucho.

Proyecte sus ventas con los pies en la tierra, sabiendo que las ventas no dejan de ser una ilusión y los costos una realidad.

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Revise el tema de los domicilios. Debe renegociar de inmediato comisiones que muchas veces son más altas que sus utilidades netas. Dicen que nadie sabe para quién trabaja, pero ahora sí lo sabemos. Sume y estime lo que está pagando. Muchos emprendimientos nuevos dedicados a los domicilios están cobrando tarifas razonables. Tenga cuidado en no tomar más pedidos de los que puede atender. Recuerde que, aunque nos duela reconocerlo, todo lo que pasa con el negocio es nuestra responsabilidad, así no tengamos la culpa.

Analice su oferta. Calcule cuánto debe ser el pedido mínimo, para que se justifique. No se trata de vender por vender, debe ganar para sobrevivir. Procure ofrecer combos y paquetes familiares que le permitan tener utilidades sin que la gente pague dinerales. Cada día el precio incidirá más en la venta. Reduzca la carta al mínimo. Escoja los platos que la gente adora. Seguir comprando tantos productos para mantener cartas largas con platos que poco se mueven, le va a generar grandes pérdidas.

Aproveche el tiempo y dedíquese a estudiar. El conocimiento es su único patrimonio que no importa a donde vaya, siempre estará con usted. En tiempos de crisis aparecen problemas y oportunidades por igual y aunque suene raro, mucha gente sale fortalecida. Sume, reste y tome decisiones, cada día cuesta mucho.

A la hora de calcular lo que va hacer con sus ingresos, tenga a su personal entre las prioridades, gracias a ellos es que usted va a poder sobrevivir. Póngale entusiasmo a su proyecto de vida. Pertenecemos a un sector de soñadores románticos, casi todos malos para los negocios, aterrados con el panorama.
Sentarse a esperar a ver que va a hacer el gobierno por usted es inútil, hay mucha gente con más dificultades.

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Por Álvaro Molina Villegas
molinacocina@gmail.com