Las cocinas ocultas, ¿un problema para los habitantes de Laureles?

Las cocinas ocultas, un problema para los habitantes de Laureles

Las cocinas ocultas, ¿un problema para los habitantes de Laureles?

Esta forma de vender platos de comida tiene preocupados a los vecinos de la comuna 11 (Laureles Estadio) Medellín, porque según ellos no hay un control de calidad o sanitario en las viviendas donde se emplea el modelo de cocinas ocultas. Además hay otras problemáticas que se generan como la aglomeración de domiciliarios o el mal parqueo.

¿Cocinas ocultas? es el término que emplean algunos lugares de Laureles que ofrecen servicios de gastronomía y que no cuentan con un punto de atención fijo, sino que hacen sus preparaciones exclusivamente a domicilio y por aplicación de celular.

Según algunos habitantes de la comuna 11, el problema radica en que estos establecimientos, que por lo general son casas que no están adaptadas para ofrecer servicios de restaurante, no cuentan con un control de sanidad por parte de la Alcaldía de Medellín y aún así ofrecen sus productos.

Es precisamente lo que ocurre en la calle 41 # 74, en el barrio San Joaquín. Santiago Saldarriaga, residente del sector preocupado por esta situación, envió un requerimiento a la Administración Municipal donde manifestaba su inconformismo ante esta situación, pidiendo un control priorizado.

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“Son múltiples las violaciones de convivencia y salud pública que se han presentado en este establecimiento y que son frecuentes. Ruido, malos manejos en los protocolos de bioseguridad, mal parqueo de los domiciliarios, fuertes olores y mala disposición de residuos,  son algunas de estas problemáticas”, manifestó el vecino.

Otra de las preocupaciones de los residentes es que estos lugares, donde radican este tipo de cocinas ocultas, “fueron construidos hace más de 20 años con una disposición de ubicación y finalidad de vivienda, no como índole comercial incumpliendo con la ley 1801 del 2016, donde explica que está prohibido vender, procesar o almacenar productos alimenticios en los sitios no permitidos o contrariando las normas vigentes”.

Por su parte, Nelly Betancur, vecina del sector, asegura que “a diario tenemos que lidiar con el irrespeto de domiciliarios y el incumplimiento de los protocolos de bioseguridad para recoger los pedidos, no cumplen con un aislamiento social, comparten elementos como celulares y en muchos casos no utilizan el tapabocas. Esto es un sector residencial especialmente de adultos mayores y falta mucho control”.

Gente visitó esta vivienda desde donde se despachan los domicilios, con el fin de tener respuesta del administrador o algún empleado, pero ninguna de las personas que estaban en el lugar quisieron hablar sobre esta situación.

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¿Qué han hecho las autoridades?

Desde la inspección de Policía 11B de Laureles respondieron que ante la queja de varios de los vecinos y peticiones PQRS que han sido enviadas, “iniciamos las acciones policivas de conformidad con lo establecido en el Código Nacional de Policía y Convivencia contra los establecimientos con razón social: Mystic Foods SAS y Takashi Sushi SAS”.

En estas acciones solicitaron la visita de la Secretaría de Salud, con el fin de verificar las condiciones sanitarias de los establecimientos. Así mismo, para que realice una medición de ruido intradomiciliario y se pueda identificar el perjuicio a los vecinos del sector.

“Por su parte, a la Estación de Policía de Laureles le pedimos realizar visitas de control de ruido y disposición de residuos de los citados establecimientos”, aseguraron desde el despacho.

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Desde la Subsecretaría de Seguridad Vial y Control de la Secretaría de Movilidad informaron que “hemos atendido el llamado de la comunidad en la calle 41 y durante las visitas realizamos órdenes de comparendo a los responsables de los vehículos mal estacionados en esta zona”. La última visita registrada fue en marzo 21 de este año.

¿Puede ser un riesgo para la salud?

Gente consultó con Luz Biviana Gómez, líder de proyecto, de la Secretaría de Salud de Medellín, quien aseguró que “esta tendencia se ha incrementado en los últimos años y desde el análisis del factor del riesgo, no conocemos las condiciones del manejo de alimentos, ni su preparación. Son lugares que no son visibles y por tanto no sabemos si tienen buenas prácticas o no”.

La funcionaria invitó a la comunidad a reportar este tipo de lugares, con el fin de realizar actividades de control y verificación del cumplimiento de condiciones sanitarias y así evitar riesgos a la salud proveniente de la mala preparación de alimentos.

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Durante el 2020 se realizaron 9.000 visitas a establecimientos abiertos al público para garantizar el cumplimiento de estas condiciones incluyendo los protocolos de bioseguridad para el cuidado del Coronavirus.

Cuando un establecimiento comercial incumple estas medidas sanitarias, “se hace una clausura del establecimiento hasta que se corrijan las causales. También los propietarios pueden recibir amonestaciones, multas económicas o en caso de faltas reiteradas podría ser un cierre definitivo”, finalizó Gómez.

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Por: Alexis Carrillo Puerta
alexisc@gente.com.co