Daño a árboles de la carrera 70 genera malestar entre los vecinos de Belén

Daño a árboles de la carrera 70 en Belén, Medellín

Daño a árboles de la carrera 70 genera malestar entre los vecinos de Belén

Hay indignación entre los vecinos de Belén Las Playas (Medellín) por el daño de 4 árboles ubicados en la carrera 70 que se encuentran en crecimiento, a los cuales les desprendieron la corteza del tallo.

La carrera 70, especialmente en Belén, es reconocida por el gran número de árboles que brindan sombra a caminantes y deportistas. Algunas de estas especies que se encuentran en desarrollo fueron sembradas hace poco tiempo, en cumplimiento de la norma de resiembra que exige el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Amva) para otorgar licencias de construcción a diferentes entidades.

Pese a que la comunidad está pendiente de estas especies, los riegan en verano y los limpian de las basuras y escombros que otras personas arrojan, hace un mes aparecieron 4 de ellos en muy mal estado, con un desprendimiento en cada uno de sus tallos.

Carlos Villamil, vecino de Belén, asiste con frecuencia al aeroparque Juan Pablo II para caminar un rato y hacer un poco de ejercicio. Sin embargo, desde hace un mes comenzó a notar un deterioro prolongado de varios árboles del lugar.

“Algunos vecinos comentaron que varios muchachos ponen a los perros a hacer actividades de fuerza, es decir, utilizan el tallo del árbol para amarrar a sus mascotas y que ellos comiencen a tirar para soltarse, haciendo que la corteza de los árboles se desprenda”, comentó Villamil.

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Este hombre cuenta que son perros de raza pitbull los que halan con tanta fuerza el tallo del árbol que lo despedazan. Sus amos los ponen a colgarse, lo cual está evidenciado en las marcas que dejan los arañazos de sus garras.

“Incluso en uno de los casos lograron quebrar un árbol y su corteza se encuentra rasgada. Yo he visto 3 árboles en este estado, en menos de 20 días. Yo me quedo un rato mirando a ver quienes son los responsables, pero nunca los he podido ver”, explicó Carlos Villamil.

Por su parte, Daniel Zapata, vecino de Las Playas que usa con frecuencia la ciclorruta de la carrera 70, manifestó que “me encontraba con mi novia montando en bicicleta, cuando observamos a 2 hombres que amarraron sus mascotas a un árbol para que mordieran y jalaran una tira. En ese momento el árbol se inclinó y mi novia les dijo que había que cuidar los árboles, que ellos no le hacen daño a nadie”.

La respuesta que recibió la pareja de este vecino por parte de los 2 hombres no fue muy positiva. Para evitar una riña, Daniel y su novia abandonaron el lugar y llegando a la calle 30 se encontraron una patrulla de la Policía donde explicaron la situación.

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Gente consultó con el Amva sobre estos casos reportados por la comunidad y aseguraron que no hay una denuncia formal por el daño a estas especies arbóreas. Sin embargo las sanciones por daños a árboles se encuentran reguladas en el artículo 40 de la Ley 1333 de 2009.

“En este caso, los responsables podrían acarrear multas diarias hasta por 5.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, trabajo comunitario según las condiciones establecidas por la autoridad ambiental y la restitución de especies de fauna y flora silvestre que hayan sufrido perjuicios”, explicaron desde la entidad.

Tras consultar al Sistema de Árbol Urbano de Medellín (Sau), se logra identificar que 3 estos árboles de abarco, fueron sembrados en 2013 por la Secretaría de Medio Ambiente como parte del fortalecimiento de las redes de conectividad y corredores verdes de la ciudad. Por su parte el otro árbol dañado, de la misma especie, pertenece a la resiembra de la firma Cimento, luego de la construcción del centro comercial Arkadia.

Según Mauricio Jaramillo, ingeniero forestal, los abarcos son árboles nativos que se encuentran en las selvas de Colombia, Venezuela, Brasil y Panamá, pueden alcanzar los 25 metros de altura y poseen hojas simples que otorgan el oblongo, fruto comestible de color marrón que se consume especialmente en el Amazonas. Cuando están desarrollados cuentan con una excelente dureza de su madera, la cual es usada para la construcción de hangares, casas campestres, canoas, muebles y lápices.

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Por Alexis Carrillo Puerta
Alexisc@gente.com.co