Armó el rompecabezas más grande del mundo

Armó el rompecabezas más grande del mundo

Armó el rompecabezas más grande del mundo

Este vecino de Laureles (Medellín) acaba de hacer un puzzle de 51.300 piezas. Una vez montado, mide 8 metros de largo por 2 metros de ancho.Entérese.

Las paredes y las repisas del apartamento del padre Julio Rafael Jaramillo están repletas de obras de arte. Contarlas es toda una osadía. Y aunque él, no fue el que las pintó, se ha encargado de darles forma.

Hace 20 años, luego de jubilarse, este sacerdote, que trabajó en algunas parroquias de Castilla y Pedregal, fue docente de Teología en Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) y coordinó los programas de posgrado en la misma institución, se dedicó exclusivamente a armar y coleccionar puzles.

“Esa pasión nació cuando tenía 2 años, pues mi mamá, en vez de darme juguetes, me regalaba rompecabezas de 10 fichas para que los armara. Me fue llevando uno, otro y otro, y se volvió un hábito de vida, algo muy parecido a una obsesión… El primero que hice fue un par de loras muy colorídas, que tengo aquí en la mente como si las hubiera visto esta mañana”.

Apenas entró a la vida religiosa se alejó un poco de su afición, eso sí, nunca paró de hacerla, “hasta que evolucioné, porque al principio yo solo armaba paisajes (el río, el arbolito, la casa, la nieve), pero a partir de 1996, que empezaron a salir obras de pintores reconocidos, me dediqué a ellas y, en mi concepto, esto se convirtió en una escuela de arte, ya que a pesar de que no son las originales, ni yo soy el que las pinto, si las reuno a través de los rompecabezas”.

Gracias a los más de 250 que tiene exhibidos en su casa, colgados a la entrada del edificio en el que vive o guardados en un depósito, el padre Julio ha aprendido sobre los pensamientos, estilos e ideologías de Gustav Klimt, Salvador Dalí, Diego Rivera, Joan Miró, Vasili Kandinski, Diego Velázquez, Pablo Picasso, entre otros 30 artistas que conforman su colección, “se va uno interesando por las obras y también comienza a leer sobre ellos”.

Según este vecino de Laureles, los puzles lo llevaron a descubrir “una serie de aspectos que me hacen gozar de mi mismo (sin vanaglorias ni chicanerías), pues me desarrollan la curiosidad, la atención, la concentración, la contemplación y la creación. De hecho, hasta el médico me los recetó”.

El padre Julio tiene rompecabezas de todos los tamaños y formas. Comenzó con los de 15 y 1000 piezas, luego pasó a los de 2500, 5000, 9000 y 18.000, “pero a medida de que uno los va armando, va cogiendo experiencia y avanzando en ambición, ese es un pecado que no puedo esconder”. Por eso en febrero de 2019 compró uno que ilustra 27 lugares del mundo, el más grande hasta ahora fabricado, que consta de 51.300 piezas y que, una vez montado, mide 8 metros de largo por 2 metros de ancho.

En hacerlo tardó 5 meses, dedicándole 6 horas diarias. Lo armó sobre varios pliegos de cartón paja, los unió y lo expuso en el Centro de Innovación del Maestro. En el closet tiene otros 31 en fila y espera terminarlos de acá a final de año, pues este hombre de 80 años, tiene claro que su oficio es lograr que el arte recobre vida y sea admirado, después de venir en una caja hecho pedazos.

Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Octubre 28, 2019

Categoría

Gente, Laureles, Vecinos

Tags

arte, pasatiempo, puzzle, rompecabezas