Vecinos de Manila no quieren que su barrio se convierta en una zona rosa

Vecinos de Manila no quieren que su barrio se convierta en una zona rosa

Vecinos de Manila no quieren que su barrio se convierta en una zona rosa

Las dos caras de la moneda están puestas en Manila, un barrio que tiene como especialidad su cultura, arte, moda, turismo y gastronomía, cualidades que pueden entrar en conflicto si se sobrepasan los límites. Vecinos de este sector de Medellín aseguran que sienten algo de temor por su rápida transformación que podría también desplazar esa esencia residencial y de familias tradicionales. ¿Qué pasa en Manila?

Manila fusiona el comercio con las residencias, una delgada línea que puede pasar el límite. Fotos: Edwin Bustamante

Lea también: Así lucen Manila y Astorga con su nueva estrategia de reapertura económica

“No somos de poner quejas en inspección o policía. Acá somos de las personas que primero tratan de entablar una comunicación directa con comerciantes y hoteleros que puedan estar fallando en la convivencia”, asegura Nelly Arboleda, residente del barrio. Y es allí, en la calle 12 con 43 B donde puede estar presentándose el inconveniente.

“Sentimos que hay ruido y que el barrio se está transformando de una manera negativa. No queremos que el sector se convierta en una zona rosa o un Lleras. Deseamos conservar la tranquilidad que hemos tenido siempre”, agrega la vecina.

Ella asegura que sí hay una comunicación respetuosa con estos comerciantes y que la policía cumple su labor cuando el ruido esta más fuerte de lo normal.

En conversación con Claudia Ramírez, coordinadora de la Corporación Manila, nos cuenta que “no ha sido una queja tan puntual que nos haya llegado, pero cabe resaltar que en la comunidad de Manila hay un diálogo claro y que los residentes siempre están como una prioridad. Manila tiene una configuración barrial en la que se trabaja todos los días por sustentarla”.

Le puede interesar:  Reciba gratis en WhatsApp las últimas noticias de El Poblado

Agrega que la vocación de este sector no tiene nada que ver con la rumba ni el ruido excesivo. “Todos los comercios cierran entre las 10 y 11 de la noche y hemos sido capaces de manejar o controlar este tipo de situaciones sin entrar en conflictos. Tenemos comerciantes muy comprometidos con esta realidad de barrio… y ellos lo saben”.

Este argumento se demuestra con la estrategia implementada recién en el barrio. Los restaurantes a cielo abierto le dan otro toque, no conflictivo, a esta zona de El Poblado. “Me encantó la estrategia porque le da vida a la cuadra. No es rumba, no es ruido… es un homenaje a la buena gastronomía de la ciudad”, comenta Marta Cecilia Ocampo, vecina de Manila.

Lea además: ¿Regresará la Estación de Policía de El Poblado al barrio Manila?

Desde la Policía de El Poblado también se informa que aquellas situaciones que se presenten y que puedan interrumpir la tranquilidad de los vecinos del barrio han sido controladas de manera oportuna.

“El tema de los controles de ruido es diferente cuando hay residentes de por medio. No es lo mismo Manila que un Lleras o un Provenza, donde el común es ver bares y discotecas. Ya que se vuelven a presentar estas quejas, como Corporación vamos a trabajar de la mano de las autoridades y tocaremos la puerta de los comerciantes para que se vinculen a esta configuración de barrio”, expresa Ramírez.

Si se siguen presentando situaciones de ruido en el barrio, también puede comunicarse al cuadrante de policía más cercano a la línea 312 712 77 82 y realizar su respectiva denuncia.

Le recomendamos: Si amas a El Poblado únete a este grupo de Facebook

El barrio se caracteriza por tener en sus calles lugares dedicados al arte y la cultura.

Por: Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co