Vecinos de Laureles afectados por personas que alimentan a las palomas

Vecinos de Laureles afectados por personas que alimentan a las palomas

Vecinos del barrio Lorena de la comuna 11 de Medellín no aguantan los daños y afectaciones a la salud que generan las palomas que hay en el sector. Personas externas al barrio las alimentan a diario.

Video: cortesía.

“Ni colocando angeo, espantapájaros o echando veterina, ha sido posible espantar a las palomas del  techo, las cuales han hecho varios daños y nos han generado perjuicios a nosotros y a varios de nuestros vecinos“, cuenta Clara Puerta Gutiérrez,

directora de Pleniludio, un centro gerontológico con atención y asistencia paliativa. Se trata de la palomas ubicadas en el cruce de la transversal 39 con la carrera 79, en donde a pesar de los letreros de las panaderías y establecimientos del lugar de “no alimentar a los animales”, personas que son viven en el barrio llegan en su carro para alimentarlas, generando sobrepoblación de esta especie y algunos perjuicios a los residentes del sector.

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“En este caso viven adultos mayores, delicados de salud y las palomas traen muchas enfermedades e infecciones y hacen sus nidos en la institución”, comentó María Lucía López, jefe enfermera.

Según las vecinas semanalmente gastan $300.000 pesos para hacer aseo y mantenimiento a los techos del tercer y cuarto piso donde se concentran estas aves.

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No alimentarlas

Ante esta situación, consultamos con Johana Reyes, miembro de la Sociedad Antioqueña de Ornitología (Sao), quien explicó que “es un comportamiento errado del ser humano tener un vínculo con esta especie. Las palomas no son nativas de Colombia sino que fueron traídas de Europa en la época colonial. Su alta reproducción y fácil adaptabilidad a los ambientes les ha permitido propagarse”.

Son portadoras de muchos microorganismos, ácaros y ectoparásitos que pueden producir alergias y otras enfermedades respiratorias, sumado a los daños a las edificaciones.

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La experta recomendó “poner alambres de púas, crear campañas pedagógicas, cerrar todos los orificios y realizar una limpieza a fondo de los techos. Además que las entidades ambientales realicen cacerías de control por parte de otras especies ya que no es una especie en vía de extinción”.

El uso del veneno está prohibido y es un delito, además podría afectar a otro tipo de especies o animales domésticos.

“Las palomas no se morirán de hambre, ellas buscan granos de árboles, frutos secos y lombrices, hay que cambiar esa forma de pensar”, concluyó Reyes.

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Por: Alexis Carrillo Puerta
alexisc@gente.com.co

Fotos: Carlos Velásquez

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