La imaginación de Nacho vuela con sus cometas

Nacho, aficionado a las cometas en Envigado

La imaginación de Nacho vuela con sus cometas

Es como un niño adulto cuando habla de sus cometas. Se trata de Ignacio Pérez Mejía, un vecino del barrio La Paz de Envigado, cariñosamente conocido como Nacho, un aficionado a estos elementos de vuelo, que han cautivado su vida desde que tiene memoria. Con 65 años de edad, Ignacio espera que pase rápido esta cuarentena para volar sus más de 50 cometas que tiene en uno de los cuartos en su casa.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Periódico Gente (@periodico_gente) on


Dice que su cometa más antigua tiene entre 35 y 40 años, hecho que confirma la pasión que siente Nacho por el vuelo de sus “hijas” queridas. “Me gustan mucho las cometas en forma de animales. Tengo perritos, pájaros, guacamayas, loros, mariposas, etc. Le hago un homenaje a todo el tema ambiental”, explica el vecino. Con nostalgia, también dice que la tradición de elevar cometas se ha perdido mucho y que por causa de la pandemia, ya casi no vemos estos artefactos con sus figuras en el cielo.

Lea además: En 5 pasos le enseñamos a elevar cometas

“Por mi parte esa tradición no se pierde. Mi gran alegría es enseñarle a niños y adultos a elevar cometa. Espero que cuando pase la cuarentena pueda regresar a dictar talleres, gratis, a los niños que quieran hacer su propia cometa en casa”. No tiene hijos, pero dice que uno de sus sobrinos ya le tiene amor a esta actividad. “Se llama Simón y tiene 5 años de edad. La idea es que cuando yo no esté en este mundo terrenal, él continúe con este legado… así me gustaría que me recordaran, es el mejor homenaje que podrían hacer”.

Con más de 50 trofeos ganados en diferentes municipios de Antioquia, Ignacio asegura que lo único que se necesita para hacer una buena cometa es “tener cañabrava, alambre, hilaza de buena calidad, colbón, papel y una aguja capotera. Así evitamos que la cometa se nos vaya a soltar o a reventar… es fácil, pero hay que ponerle amor, imaginación y ganas”.

Lea también: Alejandro eleva sus anhelos en un globo

Además de sus talleres, Nacho quiere que se haga un museo de cometas en Envigado. “Estoy dispuesto a donar mis cometas para que se le rinda tributo a esta actividad que por tantos años ha unido a las familias y que hoy en día ya es tan ignorada. Qué bueno volver a esos orígenes y apreciar lo bonito de las cometas en el firmamento”. Con orgullo afirma que a la cometa que más alto ha volado le gastó 500 metros de hilo. “Eso se ve muy bonito y más cuando la cometa es de cola, eso hace figuras muy bellas en el cielo”.

Un niño grande, así es Nacho, una calidad de persona que muy seguramente volverá a adornar los cielos de Envigado y Antioquia cuando nos volvamos a encontrar, juntos y en familia.

Le recomendamos: Así se vivió el Festival de Cometas de Envigado

Nacho asegura que tiene más de 50 cometas de todas las formas y tamaños. Foto: cortesía

Por: Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co