El domiciliario “más protegido del mundo” está en Envigado

El domiciliario más protegido del mundo está en Envigado

El domiciliario “más protegido del mundo” está en Envigado

Los vecinos se asombran cuando ven al personaje que les lleva sus domicilios. Traje de material quirúrgico que lo cubre de pies a cabeza, tapabocas especial y guantes amarillos de látex… pareciera un astronauta o un personaje salido de una película. Pero se trata de Carlos Antonio Alzate Pareja, de 43 años, un domiciliario del municipio de Envigado.

 

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Reside en San Antonio de Prado (Medellín), pero trabaja en el barrio Camino Verde de Envigado, minimercado Monte Verde. Hace aproximadamente un mes que se realiza este servicio a domicilio, debido a la crisis por el coronavirus (covid-19), situación que han sabido enfrentar muy bien en este local comercial.

Carlos Antonio asegura que ha sido una experiencia con muchos retos y aprendizajes. “Ojalá todos los domiciliarios tomaran conciencia de lo que está pasando y presten un servicio adecuado para cuidarse ellos mismos, a los clientes y a sus familias que los esperan en casa”, expresa.

Considerado hoy como el domiciliario “más protegido del mundo”, Carlos Antonio se siente orgulloso por su trabajo, que también ayuda a quienes más lo necesitan.

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“Hemos estado cumpliendo con las normas, desinfectando el lugar y que nunca nos falte este traje de protección. Eso se lo debo mucho a nuestra jefe (Magaly Andrea Rivera) que ha sido muy cuidadosa con el tema”.

Cuando lleva los domicilios, la gente se extraña, pero a la vez agradece y confía en el servicio que se le está prestando. “Ahora la gente está muy prevenida, con toda razón. Cuando me ven se les ve la cara de alegría y agradecimiento porque saben que no corren ningún riesgo”, agrega el domiciliario.

Un ejemplo para los demás domiciliarios… y de grandes empresas, que en algunos casos ni tapabocas portan. Don Carlos se esmera de esta forma, también, para proteger a su familia que lo espera en casa todas las noches, su esposa y dos hijas.

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“Cuando llego a mi casa también somos muy cuidadosos con todo el proceso de desinfección. Me quito los zapatos, pongo a lavar la ropa y todo el lavado de manos que se requiere“.

Sus accesorios de protección son adquiridos periódicamente para tener los cuidados de aseo requeridos y así continuar con su labor, de astronauta, de actor de película… o de lo que verdaderamente nos interesa: un domiciliario que da ejemplo.

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Por Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co