Biblioteca Jorge Franco Vélez, la consentida del barrio Rosellón de Envigado

Historia dela biblioteca de la Universidad de Envigado

Biblioteca Jorge Franco Vélez, la consentida del barrio Rosellón de Envigado

Recorrer sus espacios nos devuelve unos 100 años en la historia, cuando en este lugar existía la Fábrica de tejidos Rosellón, propiedad de la prestigiosa familia Medina. En la década del 40, dicha compañía fue adquirida por Coltejer, que operó allí hasta principios de los 90, dando paso a la Institución Universitaria de Envigado. Allí, donde quedaba la oficina de presidencia de aquella fábrica, es hoy en día la Biblioteca Jorge Franco Vélez, en homenaje a este literato envigadeño.

Fotos: Daniel González Jaramillo

Conserva su fachada y parte de los interiores. Una casa que es considerada como una joya histórica de este municipio, la misma que actualmente rinde tributo a la lectura y la educación. “Es un lugar que gusta mucho entre la comunidad universitaria y el público externo. Además de generar tranquilidad por su arborización que hay alrededor, la biblioteca aún conserva ese patrimonio histórico que es de interés para todos los que la visitan”, dice Carlos Mario Giraldo García, jefe de biblioteca y vecino del barrio Alcalá de Envigado.

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Un amplio patio central, portones que permanecen intactos y un antiguo baño de inmersión, son algunos de los elementos que aún le dan vida a este componente histórico. “Acá los muchachos, cuando puedan volver, tendrán de nuevo estos espacios al interior y al aire libre, propicios para que puedan estudiar con tranquilidad. Hay un amplio panorama literario en todas las áreas para consultar, tanto de manera física como virtual”, agrega Carlos Mario.

En el campo virtual

Cómo cambia la vida, dirían nuestros abuelos… y es verdad. La Biblioteca Jorge Franco Vélez, bautizada así en el año 1999, también se adaptó a la virtualidad. “Desde la página web de la biblioteca, tanto estudiantes como público en general, pueden disfrutar de los servicios que allí se ofrecen. Sin embargo, varios de los muchachos prefieren venir a prestar sus libros en su día de pico y cédula”, comenta el jefe de biblioteca.

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Aún existe el baño de inmersión, ubicado en lo que era la oficina de presidencia de la Fábrica de tejidos Rosellón.

En conversación con Carlos León Gaviria Ríos, historiador de la Secretaría de Educación y Cultura de Envigado, nos dice que “esa casa donde actualmente está la biblioteca funcionó la presidencia de la Fábrica de tejidos Rosellón, posteriormente la gerencia de Coltejer. Los hermanos Medina fueron los que inauguraron esta fábrica, una empresa familiar  que ellos montaron con el dinero de su padre, el famoso Heliodoro Medina, un comerciante muy rico del municipio de Yarumal”.

Estudiantes y algunos trabajadores de la universidad aseguran que aún rondan algunos fantasmas de la época. ¿Será alguno de los Medina? Bueno, son solo leyendas urbanas que alimentan el interés por este lugar, una biblioteca que, por ahora, continuará su funcionamiento y se cuidará, como la hija consentida que es, gracias a su relato en la historia de la llamada Ciudad Señorial.

“Estoy en la biblioteca desde el 2015 y debo decir que el aprendizaje que me he llevado ha sido inmenso, por parte de los estudiantes y docentes. Continúo aprendiendo sobre ese apasionante mundo de la bibliotecología, mientras disfruto de estos espacios tan bonitos”, finaliza Carlos Mario.

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Carlos Mario es el fiel guardián de la Biblioteca Jorge Franco Vélez, un lugar que para él está lleno de historia y aprendizajes.

Por Daniel González Jaramillo
danielgj@gente.com.co