Claudia y María hacen galletas “imposibles de comer”

Galletas pintadas a mano en Medellín

Claudia y María hacen galletas “imposibles de comer”

Estas vecinas de San Joaquín (Medellín) son amantes de la pintura y la cocina. En Arte al paladar juntaron esas 2 pasiones. Conozca de qué se trata su emprendimiento.

Fotos: Edwin Bustamante

“No soy capaz de meterme ese pajarito en la boca, me da mucho pesar”, les escribe la gente. Sin embargo, Claudia y María insisten: “Tomele una foto de recuerdo para que después se lo coma y disfrute de tanta suavidad”.

Claudia Lombana y María Quiceno se conocieron en clases de bordado. De amigas llevan poco tiempo, pero su amistad parece que fuera de toda la vida. La primera es la que vuela por las nubes, “la que habla loqueras”, mientras que la otra es su polo a tierra, “la estricta, la aterrizada”. Lo que las une es el amor por el arte y la cocina.

Lea además: Reciba gratis en Whatsapp las últimas noticias de Laureles

Nunca pensaron en emprender — aunque antes de la pandemia tenían planeado iniciar un proyecto de libros en tela para niños — no obstante, cuando en plena cuarentena obligatoria, le preguntaron a María por qué había puesto una torta de zanahoria en su foto de perfil, ella dijo que estaba a la venta. “No sé por qué contesté eso”, asegura entre risas. Cuando le hicieron varios pedidos llamó a Claudia para avisarle que tenían un nuevo negocio.

“Apenas ella aceptó le pedí que pusiera en sus redes sociales que hacíamos tortas de zanahoria, maíz, melocotón, maria luisa, e incluso de los sabores que el cliente quisiera, pues si no sabíamos la receta la buscábamos en YouTube y la ensayamos antes de comprometernos”.

No tenían moldes ni horno, pero se tiraron al agua. Semanas más tarde, con la receta que una repostera le dio a Claudia a los 14 años en agradecimiento por enseñarle a leer y a escribir, lanzaron alfajores, su producto estrella.

Asimismo llegaron las trufas, hasta que a Claudia se le ocurrió hacer galletas de mantequilla con glass almendrado pintadas a mano. Así nació Arte al Paladar, combinación de sus 2 pasiones. “Las primeras nos quedaron muy feas, por suerte, María y yo nos pusimos a investigar y conseguimos una técnica más profesional”, dice la mujer, que también es odontóloga.

La mayoría de las piezas de arte comestible están inspiradas en la naturaleza, especialmente en los pájaros y las flores, sin embargo, estas artistas autodidactas realizan dibujos personalizados para toda ocasión.

Le sugerimos: Camila revive las tortas caseras con la receta tradicional de su familia

El proceso creativo, por lo menos la primera parte, lo hacen desde San Joaquín. En la casa de María hornean unas 200 galletas, eso es labor de toda una mañana. Cuando están frías, las glasean y las dejan secar todo un día. Luego cada una las pinta desde donde quiera y dependiendo de la complejidad del dibujo pueden tardar hasta 40 minutos por galleta.

Más de una persona les ha expresado que sus obras de arte son imposibles de comer, “además llevan mucho trabajo”, no obstante, ella viven felices con tanto halago y esperan más adelante poder entregar las galletas con un pequeño cuadro que le quede a la gente de recuerdo. Por ahora no cuentan con redes sociales, pero los pedidos se pueden hacer a través de Whatsapp en el 314 604 64 28 o el 302 248 03 79.

No se pierda: Si te encanta Laureles únete a este grupo de Facebook

Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

(Visited 31 times, 1 visits today)