Vivero municipal será trasladado a Altavista

Vivero municipal será trasladado a Altavista

Vivero municipal será trasladado a Altavista

La Secretaría de Infraestructura planea trasladarlo desde el barrio Castropol hasta un área de protección ambiental ubicada en el corregimiento de Altavista.

Los recursos ya están destinados: 300 millones de pesos invertirá la Alcaldía, a través de la Empresa de Desarrollo Urbano (Edu), para el traslado del vivero municipal a la vereda Buga, en Altavista. Así lo informó la Secretaría de Infraestructura al periódico Gente.

La decisión se tomó, según la entidad, debido a que el terreno en el que se encuentra actualmente el vivero municipal, en el barrio Castropol, fue vendido por la Administración anterior como parte de pago del predio en el que se construyó la nueva sede de Telemedellín.

Y aunque aún no hay una fecha definida para la mudanza, los ediles del corregimiento vecino y los habitantes del sector ya recibieron la noticia. El lote que recibirá el vivero se encuentra en frente de la planta de tratamiento de agua de Altavista. Es un área explanada anexa al Parque de Las Cometas, que forma parte de las 140 hectáreas adquiridas por la Alcaldía para proteger la cuenca abastecedora y se encuentra disponible para una obra liviana que esté acorde con el propósito de conservación.

Álvaro Guzmán, líder del proyecto de Guardabosques de la Secretaría del Medio Ambiente, explica que antes de la compra del predio, en 2009, este espacio era utilizado para la ganadería extensiva, por eso se inició allí un proceso de reforestación desde 2010, que ya comienza a mostrar sus resultados. “En este momento tenemos un bosque mediano recuperado, ya están volviendo los pájaros y la biodiversidad”, asegura el ingeniero forestal.

Fueron cerca de 150 especies de árboles nativos las que se sembraron para restablecer la funcionalidad de este ecosistema, entre ellas se cuentan cedros, robles, siete cueros y uvitos de monte. “Todas eran típicas de estos bosques andinos o montunos de Medellín y fueron desapareciendo por la actividad del hombre”, señala el líder de Guardabosques.

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De ‘la tragedia’ al vivero
La casa que se encuentra en el sitio donde se adecuará el vivero municipal tiene una historia particular. Es una construcción de ladrillo con un corredor amplio que solía llamarse el estadero La Tragedia. El edil Yohny Acevedo cuenta que el nombre se debe a la inclinación del terreno, “era camino de herradura y cuando llovía era una tragedia pasar por ahí”, mientras que el actual morador supone que tenía que ver con que era un lugar de fiesta.

“Nos dijeron que van a arreglar y que iban a hacer el vivero ahí”, cuenta Félix Ruiz y añade que también le han dicho que lo necesitarían para trabajar: “Después de que me den trabajito a mí eso queda muy bien”, dice él. Ahora se llama la finca Las Cometas, como el parque, y es justamente en ese espacio donde anualmente se hace el tradicional Festival de Las Cometas.

Por su parte, Yohny Acevedo considera que la llegada del vivero municipal representa la oportunidad de consolidar la granja ambiental del corregimiento, que fue uno de los objetivos de apropiación del espacio público con los que se creó el parque.

Sin embargo, hay quienes cuestionan el traslado a este lugar, como Sergio Ardila Uribe, miembro de la junta directiva del Sindicato de Trabajadores y Empleados del Municipio de Medellín, quien asevera que llevarlo al corregimiento significaría “la muerte del vivero”. De acuerdo con él, los clientes potenciales dejarían de ir debido a la lejanía de la nueva sede.

La concejal Daniela Maturana, en una carta dirigida al alcalde Federico Gutiérrez y fechada el 25 de septiembre, agrega a los argumentos en contra que para reubicar el vivero a Altavista se tendrían que talar árboles para adecuar las instalaciones en el corregimiento vecino. Por estas razones, le solicita al mandatario que escuche a la comunidad y empleados y “evalué la posibilidad de evitar el traslado”.

Extracto de la carta enviada por la concejal al alcalde.

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Cabe recordar que los clientes del vivero municipal pueden ser cualquier persona que desee hacer siembras en zonas verdes públicas dentro del municipio de Medellín, bien sea en el antejardín de su vivienda, en los separadores laterales o centrales de las vías públicas y en los parques y glorietas.

Quien desee solicitar algún árbol debe seguir una serie de recomendaciones, entre las que se encuentra elaborar una carta dirigida al líder de la Unidad de Paisajismo y Arborización, en la que se especifiquen los datos personales, el sitio de siembra y el área aproximada que se sembrará. Un técnico de la entidad hará la visita respectiva y recomendará las especies ideales.

Según indica la Secretaría de Infraestructura, en el vivero municipal trabajan en el momento 15 personas, entre los administrativos y las cuadrillas de tala y poda. Allí se encuentran 54 especies de plantas de jardín, como los anturios, las rosas, los agapantos, la ginger y el curazao.

Además, dentro del inventario se cuenta con 85 especies arbustivas y arbóreas entre las cuales se encuentran aguacatillos, algarrobos, cerezos del gobernador, cedros, ébanos, guayacanes, palmas, mangos, yarumos y peros de agua.

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El líder de Guardabosques, Álvaro Guzmán, dice que el uso de este lote disponible para la instalación del vivero es coherente con los lineamientos de protección con los que fue adquirido. “En esa área están prohibidas las grandes obras de infraestructura, como, por ejemplo, las explanaciones para usos recreativos, las carreteras grandes y la extracción de madera, pero un vivero sí se puede construir”, dice el ingeniero y acota que el propósito es no tocarlas para que se restauren.

Por Jessica Serna Sierra
jessicas@gente.com.co