En La Aguacatala no quieren a la Virgen de vecina

En La Aguacatala no quieren a la Virgen de vecina

En La Aguacatala no quieren a la Virgen de vecina

En la tarde de este miércoles vecinos de 13 unidades cercanas al Club Campestre se reunirán para definir acciones ante la falta de respuesta de las autoridades al traslado de la Virgen de La Aguacatala.

Es importante recordar que la reubicación necesaria para adelantar la construcción de la segunda calzada de la avenida 34, cuenta con 2 grandes opositores. De un lado, los fieles de la Rosa Mística o Nuestra Señora de Lourdes y del otro, a los vecinos de del sitio adonde sería trasladada.

Mónica Gómez, habitante de urbanización La Gruta del Poblado, le manifestó a Gente recientemente que su férrea oposición a que la gruta de la Virgen sea instalada en una zona verde ubicada entre la avenida El Poblado y la calle 12 sur. Del mismo modo aseguró que la ejecución de una obra pública no debe tener en consideración espacios para las distintas manifestaciones religiosas.

En una vía fuera de servicio contigua a la 34 se construiría la nueva gruta de la virgen de Lourdes.

En esta vía fuera de servicio contigua a la 34 se construiría la nueva gruta de la virgen de Lourdes.

Contrario a lo que creen algunos de los fieles que visitan a la gruta, Gómez sostuvo que allí no hubo ningún milagro o aparición que amerite la conservación de un oratorio o santuario.

Gloria Díez López, administradora de La Gruta del Poblado, dijo que: “Cuando una obra pública se hace, se lleva todo. Cuando se construyó la avenida Oriental, el Palacio Arzobispal, el Teatro Bolívar o todo lo que quedaba allí no se pasó de un lado para el otro. Lo mismo cuando se hizo el metro de Medellín, estaba dentro del área de influencia del proyecto, se lo llevaban”, dijo. “Esto es un elemento decorativo, urbano, independientemente del culto al que pertenezca”, agregó.

Gómez y Díez dijeron que, pese a los esfuerzos porque la Arquidiócesis de Medellín se responsabilice de esta Virgen, los sacerdotes que han consultado les han expresado que no están autorizados para llevársela a sus respectivas parroquias.

Por si fuera poco, los habitantes que se verían afectados por el traslado de la Virgen, aseguran temer que este nuevo oratorio, ubicado a solo 200 metros del sitio donde se encuentra en la actualidad, podría convertirse en un atractivo para los ladrones.

Aquí estaría ubicada la nueva gruta.

De acuerdo con versiones de algunos habitantes de las edificaciones aledañas, en los últimos años ha habido problemas de seguridad en sus unidades. Uno de los casos más recientes se dio cuando un asaltante burló la cerca que separa un bloque de apartamentos de la calle y logró ingresar por la ventana de un baño a uno de las viviendas. El incidente llevó a que la administración de esta unidad redoblara sus medidas de seguridad y destinara un guarda para vigilar la cerca en las horas de la noche.

Gloria Díez López dijo que en su unidad decidieron instalar un reflector apuntando a la calle con el propósito de mejorar la iluminación y, con ella, la seguridad en este punto.

Además de la seguridad otro tema que inquieta es el ruido. Los rezos que salen de los sacerdotes y feligreses de la Rosa Mística en La Aguacatala están llegando primero a los oídos de los habitantes de las unidades cercanas que a Dios. Esto es lo que asegura Mónica Gómez, quien se define como católica, pero a quien no la dejan descansar las misas que desde bien temprano en los domingos le quitan el sueño.

Para ella, así como para los habitantes del Poblado del Campestre, Menta, La Gruta del Poblado, Chocolate y varias unidades más, tener una media torta para las actividades religiosas de la ciudad puede convertirse en una violación a su derecho al descanso. “Para eso están las iglesias“, dijo Gómez, y agregó que el hecho de que la constitución garantice la libertad de cultos no tiene por qué convertirse en una carta blanca “para impedir el descanso de los vecinos”.

En similar sentido se expresó Alfonso Vergara, de la JAC Poblado Sur, quien dijo que en una reunión con la secretaria de Infraestructura Física, Paula Andrea Palacio, le recordó que trasladar una figura católica a un espacio público sería una violación a la constitución nacional. “Nadie nos ha consultado”, añadió el también presidente de Dignidad Colombia, una entidad que ha entablado varios procesos judiciales en contra del Proyecto de Valorización de El Poblado.

Por Álex Esteban Martínez Henao.
alexm@gente.com.co