Villa Freestyle, la hermandad del rap en Belén

Villa Freestyle, la hermandad del rap en Belén

Villa Freestyle, la hermandad del rap en Belén

Un grupo de jóvenes y músicos aficionados conformó un colectivo para conservar la cultura del hip hop. Conozca su historia.

Una columna de humo se erige sobre unos cuantos muchachos que están apostados junto a las escaleras que descienden del puente de la Villa de Aburrá sobre la 80 (en Medellín). El frío de una noche con amenaza de lluvia se calma unos pasos más adelante, donde otro grupo de jóvenes calienta al ritmo de un pequeño parlante bluetooth.

Con un loop de hip hop de fondo, se miran a los ojos, trazan con la mano gestos amenazantes que van y vienen mientras van hilvanando contundentes rimas, en inglés o español, para mostrar quién es el mejor rapero en esta “pelea de gallos”.

Son algunos de los jóvenes de Villa Freestyle, un colectivo conformado a principios de este año con el fin de conservar la cultura hip hop en Belén.

Mientras que el fotógrafo dispara, ellos sueltan frases en las que se mofan de sus rivales, pero todos se hacen a un lado cuando El Peque Guerrero toma el parlante en una de sus manos y se hace al control de la batalla.

Kevin Quintero Chavarriaga, como se llama realmente El Peque Guerrero, se inició en el género por cuenta de sus amigos cuando tenía unos 14 años. Hoy, a la edad de 25, recuerda que durante buena parte de su infancia vivió en Belén San Bernardo y ahora, que vive en Robledo, saca un rato de su rutina para ir junto con su novia a compartir con sus compañeros y rivales en las batallas a las que se citan cada viernes.

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A combatir el estigma
La cita los viernes es en La Villa o, mejor, era. A los raperos los han ido corriendo de los espacios públicos y el caso de los muchachos de Villa Freestyle no ha sido la excepción.

Miguel Ángel Villa, reconocido por sus amigos como Tenshi, lleva 6 meses asistiendo a las batallas como host o presentador. Cuenta que el origen de estas se remonta al Parque Biblioteca de Belén, donde se reunían amigos para batirse a punta de rimas. Con el apoyo de la Alcaldía de Medellín le dieron un impulso inicial y así llegaron a la Nueva Villa de Aburrá.

Valeria Pérez, también conocida como Vino, es gestora cultural del “parche”. Cuenta que se empezaron a reunir en la plazoleta de la Nueva Villa de Aburrá en Semana Santa de este año. Allí llevaban a cabo batallas (enfrentamientos musicales, similares a los que hacen tradicionalmente los trovadores antioqueños), sin mayores pretensiones.

Pero la presión de los vecinos y la seguridad privada fueron mayores que las buenas maneras con las que Villa Freestyle quiso hacerse a un lugar.

Al otro lado de la 80 estaba su nuevo hogar, su nuevo ring. Llegaron a la zona verde donde se encuentra el monumento de Homenaje al obrero de la construcción (del maestro Justo Arosemena), en el que se reunía La Villa Somos Hip Hop, otro colectivo del sector.

“En estos momentos nos tenemos que estar moviendo por los mismos vecinos, que creen que esto es solo vicio“, cuenta Vino. De allí que El Peque insista en que uno de los propósitos de este grupo es combatir el estigma de que los raperos son “marihuaneros y la verdad no es así”, dice.

“Queremos mostrarles a los jóvenes que tenemos otras cualidades, otros talentos, otras maneras de divertirnos”.
Tenshi asegura que con el proyecto lo que pretenden es salir adelante para “ser conocidos más allá de que el rap es solo drogas”. Para él, la meta es que la ciudad reconozca que esta cultura “es también un entorno en el que nosotros nos expresamos más”.

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Abriendo fronteras
Conforme fueron pasando las semanas, el proyecto se les fue creciendo. El éxito de las batallas sirvió para que fueran apareciendo nuevos contactos que los llevaron a considerar la inclusión de otras expresiones artísticas del mundo del hip hop como el breakdance, el DJ, el MC y el grafiti.

Daniel Granada, mejor conocido como El Lobo Underground, arrancó en el mundo del hip hop hace 13 años, cuando apenas tenía 13. Por aquel entonces escribía sus canciones en un género sin definir.

Con el paso del tiempo, se inclinó por el rap. Con él ha participado en distintos eventos como La Feria del Sticker y eventos de grafiti de la comuna 5, de la mano de La Villa Somos Hip Hop.

La meta en el corto y mediano plazo es consolidar sus expresiones artísticas mediante batallas de tags, que son competencias de firmas entre grafiteros, además de eventos con MC y breakers.

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Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co