Estos son los sitios de mayor accidentalidad en Belén

Estos son los sitios de mayor accidentalidad en Belén

Estos son los sitios de mayor accidentalidad en Belén

¿Los conoce? Solo en estos 5 cruces se presentaron más de 1000 incidentes de tránsito en el primer semestre del año. Los vecinos dan ideas sobre cómo hacer las calles más seguras.

La 30 es una de las vías más críticas en cuestión de accidentalidad en Belén. Según la Secretaría de Movilidad, 4 puntos sobre esta calle, en la que confluyen carros, motos, peatones, ciclistas y el metroplús, concentran 141 de los 1589 incidentes que se registraron en la comuna 16 entre el 1 de enero y el 30 de junio de este año. El saldo que deja esta problemática hasta el momento es de 5 personas muertas.

Las cifras en el país son alarmantes. El año pasado, según el informe Forensis del Instituto de Medicina Legal, fueron reportados 52.526 incidentes en las vías del país, en los cuales fallecieron 7280 personas, un 5,75 % más que en 2015. Hicimos un recorrido por los 5 lugares de nuestra comuna que presentan mayor accidentalidad, para identificar sus problemáticas. Esto dicen los vecinos:


Análisis de Ricardo Carvajal, experto en seguridad vial
A la hora de analizar los problemas de accidentalidad y movilidad algo es claro: a mayor número de vehículos mayor número de accidentes. Además, conforme crece la población crece el número de accidentes que se van a presentar en las vías. Sin embargo, no podemos decir que si se incrementa la población y el parque automotor no se puede hacer nada por enfrentar la accidentalidad. Inclusive, debemos dejar de hablar de un problema que solo afecta a motociclistas o peatones porque, más allá del medio por el que nos vamos a desplazar por la ciudad, detrás del volante siempre hay personas que están conduciendo un vehículo.

Así, la misma persona que se monta en una moto y no se comporta bien, es la misma que se monta en un vehículo y va a ser irresponsable. Ello también incluye a los peatones, quienes cruzan por zonas que no son las más adecuadas o los conductores que transitan por velocidades por encima de las permitidas.

Por esto, el problema no parte del tipo de vehículo sino de la educación que tengan los ciudadanos que están al mando. No basta con medidas restrictivas como las fotomultas porque, aunque sirven para reducir la accidentalidad en el punto donde están instaladas las cámaras, a 250 metros antes y después de los dispositivos las personas continúan sobrepasando los límites de velocidad. La solución de fondo es educar a los ciudadanos para que conozcan sus deberes y el comportamiento adecuado en las vías.


Por Jessica Serna Sierra
jessicas@gente.com.co