Vecinos denuncian invasión a estaciones de Encicla

Vecinos denuncian invasión a estaciones de Encicla

Vecinos denuncian invasión a estaciones de Encicla

Habitantes de Laureles (Medellín) manifestaron su molestia por encontrar de todo donde deberían ir las bicicletas.


Motos identificadas con publicidad de la cadena de restaurantes Frisby fueron vistas por una vecina de Laureles mientras se encontraban mal parqueadas sobre la estación Pedro Nel Gómez del sistema de bicicletas públicas Encicla, ubicada en el cruce de la circular 76 con la avenida Nutibara.

La situación fue observada el pasado lunes 16 de julio, cuando la residente del sector, identificada en Twitter como @periodistica, compartió en esa red social varias fotografías y expresó: “Oye, Frisby, ¿podrías decirles a tus empleados que no utilicen el espacio exclusivo para Encicla como zona de parqueo en Laureles? Esto se llama mal uso de un recurso público por parte de un establecimiento comercial”.

Minutos más tarde la compañía ofreció disculpas a la vecina, le agradeció el reporte y aseguró que “hemos notificado a las partes encargadas para tomar cartas en el asunto y quitar las motocicletas de este espacio”.

Lea también: Los Colores tendrá nuevas estaciones de Encicla

Y en efecto así ocurrió. Por lo menos así lo verificó Gente esta semana durante un recorrido por las ciclorrutas del sector, en el que observó que las motos ya no estaban en la estación. Pero no se trata del único caso de este tipo. Durante el recorrido, con frecuencia encontramos elementos como material reciclable o bolsas de basura que obstruían el espacio para las bicicletas. Quizá el caso más representativo es el de la estación Santa Teresita, sobre la carrera 76, donde un puesto de dulces típicos ocupaba una considerable porción del espacio de la estación.

Y no es un problema reciente. Hace exactamente un año Gente también recorrió las ciclorrutas de Laureles y observó que ya se presentaban situaciones similares, no solo en las estaciones del sistema, sino sobre las vías diseñadas para la circulación exclusiva de bicicletas.

Gabriela Ranowsky, habitante del barrio Conquistadores que denunció la situación en aquella oportunidad, considera que durante el transcurso de este año “nada ha cambiado, nada ha mejorado. Más bien la situación está cada día peor. La gente no respeta a los ciclistas ni las ciclorrutas“.

Le sugerimos: “Las ciclorrutas mal diseñadas son un peligro”

La vecina, que utiliza la red de ciclorrutas todos los días para llegar a su lugar de trabajo, añadió que “así como cada día crecen los ciclistas en la calle, crece la intolerancia. Y considero que es algo de parte y parte. Tanto ciclistas como peatones debemos tomar conciencia de que la ciclovía puede compartirse, pero eso solo lo vamos a aprender con campañas que nos enseñen a utilizar las ciclovías. No es solo pintar la calle y poner bicis a disposición del ciudadano, es enseñar a utilizarlas”.

La vecina concluyó que “la invasión de carros y motos sobre las ciclorrutas es una guerra de nunca acabar, pero como no hay sanciones a los infractores, tampoco hay resultados distintos”.

Al respecto, la Secretaría de Movilidad de Medellín explicó que sí hay infracciones, pero como todas se registran como mal parqueo, no es posible discriminar aquellas que ocurren sobre la vía o sobre una ciclorruta, pero que los operativos para sancionar a los infractores en las vías de Laureles Estadio han continuado con normalidad.

Vea este video: Recorrido por las ciclorrutas de Laureles

Consultada sobre esta situación, Viviana Tobón, subdirectora de Movilidad del Área Metropolitana, indicó que “hacemos un llamado a toda la ciudadanía a que nos ayuden a cuidar estos espacios, son lugares que están hechos para la promoción del uso de la bicicleta, para el uso del sistema de bicicletas públicas, que es un activo importantísimo en la movilidad de nuestro valle del Aburrá y cuando estos espacios son utilizados de manera indebida, le ponemos más obstáculos a este bonito programa que es Encicla. Sabemos que en el caso denunciado por Twitter no se hizo con mala intención ni con el objetivo de dañar el sistema, a veces pecamos un poco de ligereza, pero ese es el llamado que hacemos a la ciudadanía”.

Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co