“Valorización fue atraco sin armas”

"Valorización fue atraco sin armas"

“Valorización fue atraco sin armas”

El líder comunitario, Alfonso Vergara, insistió en su malestar con valorización y su incomodidad con el alcalde puesto que, asegura, no ha respondido a sus solicitudes para una cita.

A pocas obras de que se termine con el Proyecto de Valorización de El Poblado, continúan los cuestionamientos. Muchos han sido canalizados a través del integrante de la JAC Poblado Sur y presidente de la Corporación Dignidad Colombia. A pesar de su interlocución con la Alcaldía, Vergara es un duro crítico de la contribución de valorización y sus obras.

¿Cómo califica las obras que se han entregado de valorización?
“Si las calificamos de 1 a 5, 2. A la comunidad le vendieron un producto cuyo resultado iba a ser la mejora en la movilidad. Producto que la comunidad está pagando sin que realmente tenga que hacerlo porque las obras públicas que van a la mejora de la movilidad son obras de la ciudad y no de la comunidad, buscando un mejor valor para sus inmuebles. Esa consecuencia del producto que nos vendieron no se ha dado.

Si mira la lateral norte de la quebrada Zúñiga, una de las primeras que fueron entregadas, desde antes de ser construida le dije personalmente a Jorge Pérez (exdirector de Planeación Municipal): ‘Jorge, la avenida Las Vegas está colapsada y le vamos a poner un semáforo adicional en la lateral norte de la quebrada Zúñiga, o sea que se va a colapsar más y, por buscar una solución en la avenida de El Poblado vas a crear una mayor congestión en Las Vegas’.

Esta es la obra que agregó un semáforo a Las Vegas.
Yo le pregunté: ‘¿Por qué no se hace un deprimido o un puente?’, y me dijo: ‘Porque lo mejor para ese punto es ponerle un cruce’, a lo que respondí que iban a poner ahí un semáforo que, si bien organiza en algunas partes, en este momento tenemos problemas porque en Envigado está el semáforo de Jumbo y los del cruce en la quebrada La Ayurá”.

¿Qué beneficios reconoce en las obras de valorización?
“Un beneficio puede ser la doble calzada Los Balsos, que descongestiona la bajada de Las Palmas. Pero ahí entra el porqué no estoy de acuerdo que se haya pagado por valorización: Las Palmas no es comuna 14, y quien viene por esa vía viene del aeropuerto o de Oriente y busca ese trayecto para llegar más rápido a Medellín. Es una obra de ciudad, no de la comuna 14 y mucho menos una que genera un mayor valor en los inmuebles.

Lo mismo pasa con la obra de la Inferior con Los Balsos, que va a generar mejoras en la movilidad.

Desafortunadamente esa fue una obra que se empezó con el pie torcido porque lo primero que se hace para empezar una obra de esa magnitud es un estudio de suelos bien profundo y más allí donde hay escorrentías, quebradas y aguas que vienen de arriba. Cuando se iba a iniciar esa obra, hablamos con el consorcio y el interventor y les preguntamos si estaban seguros de que los estudios de suelos estaban bien hechos y ellos nos respondieron que sí. ¿Qué dijo después el estudio de la Universidad de Medellín? Que no había un estudio de suelo adecuado y lógicamente ni siquiera se determinaron los flujos que componían ese suelo: lodos y escombros. Uno dice nuevamente: la comunidad no es escuchada. Nosotros, que vivimos inmersos en el problema de la comuna 14, somos los que más podemos aportar. Desafortunadamente en administraciones anteriores eso no fue posible.

Si mira el puente de El Tesoro, ¿por qué le cambiaron el diseño? Yo tengo el acta: porque un constructor dijo que tenía un desarrollo urbanístico en el sector noroccidental y que ese puente, si seguía la curva de la Superior como debió haber sido en el diseño original, no podía desarrollar su proyecto. Hoy está desarrollando el proyecto. No hay retiros de ese proyecto y ya no se va a poder construir la bahía para los buses. Entonces son beneficios particulares que generan una dificultad general; estamos aplicando lo contrario al sentido común donde lo general prima sobre lo particular y aquí ocurrió al revés. Esta fue una obra costosa mal hecha.

La avenida 34, entre Las Palmas y la avenida El Poblado, que tiene un tramo que es frente a Vizcaya, donde tienen que tumbar un bosque para dejar el corredor central y hacer la otra calzada de norte-sur, está demandada ante el Consejo de Estado. Esta es una obra que arrancó con problemas porque su diseño no contempló que aquí no podemos estar talando tantos árboles. Los habitantes de Vizcaya propusieron una solución: en vez de hacer una segunda calzada, continuidad de la 35, lo hicieran con la 36, pero no lo hicieron. Cuando estaban presentando ese tramo, la primera pregunta que le hice al contratista fue: ‘Yo entiendo que la avenida 34 va a tener un corredor central que en un futuro va a ser para un sistema de transporte masivo, entonces, cuando usted llega a La Escopetería, ¿dónde está ese corredor central?, ¿va a tumbar las casas?, ¿qué va a hacer?’ y su respuesta fue: ‘No sabemos’, a lo que yo le pregunté: ‘¿Cómo es que usted no sabe si usted se ganó el contrato?’.

Estas obras, viendo los diseños y analizándolos a futuro, no van a mejorar la movilidad”.

Usted califica la valorización como un atraco sin armas, ¿por qué?
“El Fondo de Valorización publicó un estudio socioeconómico, que nunca pudo sustentar, sobre cuál era la capacidad de pago de El Poblado. Cuando tuvimos una reunión en La Lonja, me dirigí a Luis Alberto García (exdirector del Fonvalmed) y le dije que una cosa es la gente que vive de la Inferior hacia el oriente y otra la que vive de la Inferior hacia occidente; es decir, la parte vieja de El Poblado no puede tener la misma capacidad de pago que la gente de la parte nueva, que es activa en su trabajo, contrario a la parte vieja, que vive de su pensión. ‘Luis Alberto, ¿cuál es el efecto positivo que van a tener esas obras en la generación de un mayor valor en la parte baja de El Poblado?, le pregunté. A pesar de eso, metieron el gravamen y por eso considero que es un atraco.

A mí ni siquiera me demostraron que mi propiedad se va a valorizar. Cuando te cobran una plata que realmente no te va a dar el efecto que te ofrecen y que estás obligado a pagarla, ¿cómo se llama? Un atraco.

Además aquí hay un par que se llama valorización y desplazamiento, porque la gente de la parte baja de El Poblado no tiene recursos. Conozco casos de gente que tuvo que irse porque no tuvo cómo pagar la valorización. ¿Eso cómo se llama? Un atraco.

El señor alcalde dijo que, posesionándose, iba a hacer un estudio de avalúo nuevo y no lo hicieron y nosotros hemos tenido que seguir pagando. Esto es un atraco sin armas; me obligan a pagar porque, si no, me hacen un cobro coactivo”.

¿Se siente engañado por el alcalde?
“Sí, porque confié en él. Me le abrí a Federico Gutiérrez como líder y propicié que muchos de mis seguidores creyeran en sus propuestas. Por eso me siento engañado, porque él ni siquiera nos ha dado la cara. Tengo más de 5 cartas dirigidas a él solicitándole una cita y la respuesta que obtengo es del secretario privado quien manda a que me atienda la EDU, el Fonvalmed o la Secretaría de Infraestructura. Pero nosotros queremos decirle al alcalde: ‘Señor, aquí hay una grabación en la que usted dijo que iba a suspender el cobro de valorización y hacer un nuevo avalúo, pero ni nos atiende ni lo hizo’. Yo lo voy a buscar y le voy a decir que nos engañó”.

¿Por qué cree que el alcalde no les cumplió?
“La única respuesta la recibí de la secretaria general, según la cual legalmente eso no lo puede hacer él. Pero si yo te prometo algo y con eso me das un apoyo, llego a la posición donde tengo el poder, me doy cuenta de lo que en principio no te puedo cumplir, ¿qué hago? Acudo a ti, y eso no lo hizo Federico. Yo estoy muy sentido con él y no entiendo por qué no ha querido darnos la cara”.

Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co