En Campos de Paz hay otra manera de enfrentar el duelo

En Campos de Paz hay otra manera de enfrentar el duelo

En Campos de Paz hay otra manera de enfrentar el duelo

En el cementerio de Campos de Paz, de Medellín, un grupo de personas se reúne cada semana para realizar diferentes actividades y pasar el dolor de una forma distinta a la tristeza.

La pérdida de un ser querido no es fácil de superar por el apego que acostumbramos los seres humanos y menos cuando tratamos de afrontar el luto en solitario, encerrándonos en nuestras habitaciones, dejando de comer o no realizando las actividades que solíamos hacer a diario, hay que levantarnos, continuar con nuestras vidas y honrar la memoria de quienes ya no están en cuerpo físico.

Esta es una de las enseñanzas que imparte Isabel Cristina Herrera, profesora de yoga y una de las líderes que impulsa el proyecto de la unidad de acompañamiento, un espacio que se ofrece en Campos de Paz dedicado a brindar asesorías psicológicas, psicoterapeutas, pedagógicas y que generen entretenimiento a aquellas personas que atraviesan su momento de duelo por la muerte de un ser querido.

Julián Martínez, coordinador de la unidad de acompañamiento, explica que “cualquier persona puede participar en las diferentes actividades que realizamos, no tienen que estar suscritas a la funeraria, ni pagar ningún valor por cada taller, todas son gratuitas. Queremos que este proyecto lo conozcan todos los vecinos que pasan por un momento difícil y no saben cómo afrontar una pena como esta”.

En este espacio enseñan técnicas de relajación y manualidades y hacen cineforos, conversatorios y charlas relacionadas con la vida y la superación personal.

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Isabel Cristina apoya los encuentros de yoga y asegura que son un espacio para liberar esa carga tormentosa cuando se pierde a alguien importante, “las personas quedan bloqueadas, necesitan tomar aire, recuperar la conciencia, limpiar la mente y afrontar el dolor. Mediante técnicas de relajación, meditación, respiración y otros ejercicios, los participantes destensan los hombros, la espalda y se tranquilizan por un momento”.

Como Isabel, hay otros profesionales que desinteresadamente ponen su conocimiento al servicio de quienes están en duelo.

Antropólogos, psicólogos, médicos, teólogos y artistas preparan sus orientaciones para que más allá de concientizar sobre las etapas del duelo o tener un manejo adecuado frente a las culpas, los participantes se conecten con la vida, adquieran un aprendizaje valioso y reflexionen con el fin de construir una visión diferente sobre la muerte y aprendan a vivir con el dolor de perder a un ser querido, explica Martínez.

La profesora Isabel sufrió la pérdida de su madre el año pasado y por eso, aparte de dirigir los encuentros de yoga, participa activamente en otras clases, con el objetivo de despejar su mente, escuchar experiencias, ayudar a otras personas a sobrellevar la pena y disfrutar la compañía de los demás participantes.

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“Por medio de ejercicios de técnica de pinturas, artesanías y manualidades, quienes asisten a los talleres generan recordación frente a las personas que ya no están, es decir, crean objetos para recordar con cariño, aprenden a valorar el tiempo de vida que les quedan y en ese periodo elaboran cosas bonitas. También las películas enseñan a no quedarse solo en la tristeza, sino a vivir y a tener presente a ese ser amado” cuenta Isabel Cristina.

La profesora de yoga contó una anécdota de cuando 3 integrantes de una misma familia comenzaron a asistir a las actividades para compartir entre ellos ese momento del duelo. “Abuela, madre y nieta nos acompañan en las clases de artesanías y yoga porque cuando falleció la bisabuela, cada una vivió su pena en solitario, fue por eso que encontraron el grupo y para fortalecer la unión familiar disfrutan de momentos agradables. La persona fallecida se sentiría muy orgullosa de sus parientes”.

Hace 4 años, Gloria Aidé Posada empezó a asistir a estas actividades buscando una ayuda que la liberara de la pérdida de su hijo menor de 19 años, que falleció en un accidente de tránsito en el 2014. “Mi hijo era un jugador de fútbol profesional, trabajaba con el equipo de las Águilas Doradas, él falleció con otros 4 compañeros. Yo lo enterré en Campos de Paz, pero desconocía todos los talleres que hacían. Un día que lo fui a visitar a su tumba me di cuenta de que ese jueves en la noche había un encuentro espiritual, les dije a las mamás de los demás compañeros de mi hijo, pero solo me acompañó una”.

La madre añadió que aunque todas las personas viven el dolor de una forma diferente, estos espacios tienen sus beneficios, a pesar de que algunos piensen lo contrario y digan que esto es pérdida de tiempo.

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“Los talleres y actividades artísticas me han ayudado mucho, hacen que no me sienta sola en situaciones difíciles. El grito y el drama son una expresión convencional del dolor, pero también se puede hacer mediante talleres, arte, cine y meditación”, agregó Gloria Aidé Posada.

Para ella ha sido muy interesante hablar y trabajar temáticas alternas al duelo y la muerte de seres queridos, como la donación de órganos, el deseo de la persona viva por cremarla o sepultarla y tratar de comprender algunos fenómenos sociales que suceden en nuestra ciudad, como el feminicidio o conductas suicidas.

Asimismo, Gloria Aidé no se pierde la clase de manualidades, pues asegura que saca toda su destreza para hacer un trabajo creativo. “Hemos elaborado atrapasueños, objetos con bombas, muñecos y foami y pintamos porcelanas”. En el lugar donde reposan las cenizas de quienes ya no están hay un acompañamiento para que las personas no pasen en solitario su duelo.

“Queremos cambiar la percepción de que los cementerios son un lugar de muerte, y no, estos lugares son para los vivos, son elementos para enriquecer el patrimonio, contar anécdotas, son lugares para realizar actividades culturales, jornadas de pícnics, ejercicios, fotografías a las aves y flores, entre otras. Aquí se les dice a las personas que vengan y trabajemos ese dolor para que sea bien llevado, finalice y siga como recordación, viviendo su vida y teniendo presente a su ser querido”, contó Juan Carlos Suárez, director de mercadeo y ventas de Campos de Paz.

La programación de actividades la encuentra en las redes sociales Facebook e Instagram.

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Por Alexis Carrillo Puerta
alexisc@gente.com.co