Solo basta un café para ayudar a los niños

Café New Hearts, en Laureles, Medellín.

Solo basta un café para ayudar a los niños

186 niños se ven beneficiados desde hace más de 8 meses, cuando abrió este café ubicado en la carrera 73 con circular 3. Actividades recreativas, comidas y, lo más importante, educación, es como apoya New Hearts a la Fundación Viento Fresco con los fondos recolectados. Esta fundación, ubicada en Niquitao, ayuda a niños de escasos recursos, en su mayoría hijos de madres cabeza de familia.

Pero si todas las ganancias son donadas, ¿cómo se sostienen?, se preguntarán muchos de ustedes. “Contamos con el apoyo de 2 benefactores, uno cubre la parte del arriendo y el otro, los demás gastos, como los productos que utilizamos, los servicios y el sueldo de nosotros 2”, explica Lucas Mesa García, el encargado del funcionamiento del café.

Lucas hace referencia a él y su esposa, Lina Valencia, pues aunque cuentan con otros 10 meseros, estos son voluntarios, algunos de la iglesia a la que pertenecen o a la UPB, como es el caso de 2 chicas. “No contamos con los recursos para pagarles a los meseros, tenemos a estas personas que nos ayudan, a quienes, por supuesto, no podemos exigirles horarios, solo cuando ellos puedan. Hay momentos en los que Lucas está solo y hay que atender cerca de 100 personas y es complejo porque también hay que explicarles la dinámica del lugar”, agrega Lina Valencia.


¿Cómo empezó todo?
La idea era construir un lugar adonde los jóvenes vinieran, tomaran un café y además pudieran entretenerse sanamente, por esto cuando llegas a New Hearts, puedes ver una sala de lectura llena de libros, una sala de internet, una sala de videojuegos, también un aula en la que se pueden realizar reuniones y un estudio de grabación. “Todo lo que hay aquí, desde la pintura hasta las máquinas de café, ha sido por donación. Incluso con los proveedores de café, ellos nos hacen descuentos, pero toca ir a buscarlos hasta los lugares donde ellos ubican, en eso consiste el trato”.

Pero no crean que por ser un lugar para ayudar a los demás el servicio o los productos que allí se brindan son de baja calidad. Al entrar se siente el aroma que solo los buenos cafés arrojan, granos finos y máquinas de alta gama para no perder el sabor. “No debemos creer que porque vas a dar lo que está en tu corazón te voy a dar una mala bebida, al contrario, es la mejor. Estamos tratando de crear cultura”, resalta Lucas Mesa.

Ahora, todo el que desee puede ser parte de este proyecto, siendo voluntario en los horarios que se le acomoden, pues van de lunes a jueves de 2 a 8 p.m. y, viernes a sábado, de 2 a 10 p.m.

Café New Hearts, en Laureles, Medellín.

186 niños hacen parte de la Fundación Viento Fresco, ubicada en el sector de Niquitao. Fotos: Edwin Bustamante y Robinson Sáenz.

La experiencia New Hearts
Al entrar, quien esté a cargo te explica que el pedido se hace en la barra, te muestran la carta en la que encuentras desde un café de la abuela, un mojito de café, un cold brew, un chemex, un combinado de lulo o una limonada de apio, pero es ahí cuando llega la mirada de lado a lado al menú y luego al mesero: ¿y los precios? Acá te dirán que no te preocupes y que consumas tranquilo, sin embargo, el temor por saber si alcanza o no el dinero hace que las personas insistan. Al final aceptan tomarse un producto frío o caliente sin saber qué precio les espera.
— ¿Cuánto le pago?, pregunta el cliente.
— Lo que esté en tu corazón, responden en New Hearts.
Así que en una caja negra usted deposita lo que considera que valió lo consumido, nadie dirá si fue mucho o poco, eso queda en su conciencia. No obstante, “hay personas que han llegado y se toman hasta 8 bebidas y pagan 2000 pesos, y no. Si van a un lugar similar y pagan el valor real, por qué aquí no; no es para otros”. Y aquí no se le niega una bebida a nadie, al menos así los expone Lucas, “si pasa una persona de la calle, se le ofrece cualquiera de las bebidas y no debe pagarnos nada, porque alguno de los que están en la mesa o la barra ya pagó por él”.
Por Yéssica Petro Escobar
yessicap@gente.com.co


¿Quiénes son los dueños y dónde termina la plata?
Un ciudadano extranjero, quien no ha querido revelar su identidad, la Comunidad Cristiana de Fe y otras personas están detrás de esta idea, pues se han unido a través de pintura, sillas, decoraciones, entre otros elementos para darle forma a este sitio. Los beneficiados encuentran un programa completo de alfabetismo, pues la idea es que estos niños puedan tener un futuro lleno de posibilidades. Además, diariamente se les entrega desayuno, media mañana, almuerzo y refrigerio en la tarde; incluso se imparten clases a las familias de los pequeños sobre formas de educarlos y corregirlos, ya que la violencia suele ser el mecanismo principal. En New Heart el 100 % de las entradas va a la fundación, por eso todo aquí gira alrededor de voluntarios y donaciones.