Los gallos de rap se enfrentan en la Débora cada sábado

Los gallos de rap se enfrentan en la Débora cada sábado

Los gallos de rap se enfrentan en la Débora cada sábado

Cada sábado en la noche, cerca de 200 jóvenes se reúnen en la Biblioteca Débora Arango, en Envigado, para batirse con rimas al ritmo del beat. Conozca esta propuesta.

Entre un cúmulo de cuerpos jóvenes, surge Vino, como conocen a Valeria Pérez. Con una voz sorpresivamente potente, llama al grupo de 4 raperos o MC que se batirán esta noche de sábado en el filtro de la pelea de gallos.

El enfrentamiento, que tiene mucho de pelea y poco de gallos, mide a los participantes frente a un público compuesto en su mayoría por jóvenes que se reúnen cada sábado en la noche en las escaleras de la esquina suroccidental de la Biblioteca Pública y Parque Cultural Débora Arango.

Tras el llamado de Vino, se levantan de entre el público los competidores o MC. Luego de una rápida descripción de las reglas y la asignación de los turnos, el host o anfitrión, oprime play en el parlante que tienen a los pies de las escalas donde se sienta el público. Alienta a los asistentes y hace un conteo de 3, 2 y 1 para que entre la voz del primer cantante.

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Así se pelea
Melisa Pareja Vásquez es una de las juezas del DeboRap. Ella cuenta que el evento inició hace cerca de un año, cuando un grupo de amigos decidió conformar un colectivo para darle continuidad a las batallas de freestyle que comenzaron con el extinto Freestardiando.

Desde entonces se dedica a calificar a los raperos que se presentan en la Débora Arango. Según ella, el buen MC “se tiene que saber ubicar en el compás, no hacerlo bien baja puntos”. Como juez, califica “ciertos parámetros como el punch, el ingenio, la estructura (que lleva las figuras literarias, la métrica), que sepa hacer las frases con el compás y evite las frases de relleno”.

Pero esto no es todo. Además de que el rapero tiene que soltar sus mejores versos, tiene que aprender a contestar los de sus rivales. “La idea de un buen punch es que la persona responda y proponga para el próximo contrincante, con coherencia”.

María Paulina Pérez, también conocida como Rojita, es la encargada de grabar las batallas y, en ocasiones, se ha dedicado a hacer las veces de seguridad ya que, contrario a lo que algunos podrían pensar, este colectivo también se encarga de evitar problemas entre los asistentes y con las autoridades.

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A esta gestión también se ha dedicado Milo, cuya función “no solamente es ver porque tengamos un entorno sano y dar la ronda. Como es un parche al que no solo vienen adolescentes sino también padres de familia y niños que vienen junto con sus padres, se debe mirar que en el entorno no haya bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas”.

Milo agrega que este si bien este pache “empezó como un juego”, han ido madurando para darle una buena imagen. Esto ha dado pie a que, como lo cuentan Vino y Daniela Hoyos Wharff, se convierta en un sitio de encuentro para que raperos, rockeros, metaleros y otras subculturas urbanas, además de familias que quieren conocer la técnica.

Antes de sumergirse entre el pequeño mar de asistentes Juan Esteban Quintero, El Guasón, animador y presentador, asegura que en menos de un año, DeboRap se hizo a un reconocimiento entre las demás ligas de peleas de gallos de Medellín.

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Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co

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