Las emociones y la fe inspiran el sonido de Bonaventti

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Las emociones y la fe inspiran el sonido de Bonaventti

Cuando José Daniel Restrepo habla sobre su vida separa con naturalidad, sin proponérselo, las dos facetas que lo definen: una en la que conserva su nombre de pila, cuenta anécdotas de familia, agradece de manera reiterada a su mamá por respaldarlo en cada etapa, hace de sicológico con sus amigos y se declara un fervoroso católico.

En la otra tiene por nombre Bonaventti, ejerce como productor musical y dj, gasta la mayoría de sus días experimentando con rítmicas en un estudio de grabación y hace pequeñas giras para mostrar una propuesta sonora de “electrónica pura y dura que para muchos puede ser triste y melancólica, pero que para mi es el resultado de los sentimientos encontrados… Es envolvente, oscura y no es comercial, pero está hecha de fe”, explica.

Esa segunda faceta viene, por supuesto, de la primera, porque como lo deja entrever, no hubiera terminado en el mundo de la producción musical de no ser por las influencias melómanas de su papá, quien tenía por hábito alimentar una colección privilegiada de vinilos mientras le transmitía el gusto por sonoridades que iban desde lo local y folclórico hasta lo internacional e independiente.

“A mí también me compraban mis discos para que tuviera mi propia colección. Además, cuando tenía 8 o 9 años entré a la tuna del colegio, y un poco después mi mamá me metió a una banda marcial. Por esos días mi abuela me dio un pianito que tenía música incorporada, y con él aprendí a tocar mis primeras canciones… Esas cosas se me quedaron adentro”, cuenta.

Al cumplir 13 años, José Daniel, su madre y su hermana se radicaron en Barcelona en búsqueda de nuevos horizontes. Y fue allí, en esa ciudad ubicada a la orilla del Mediterráneo, donde inició la inquietud artística que lo llevó a convertirse en Bonaventti, un aclamado artista de la escena underground.

“Cuando comencé el colegio veía una materia adicional de música, y al mismo tiempo mi mamá, quien vio en mí ese espíritu artístico, me matriculó en un curso de dj y producción musical”, cuenta con gratitud, y agrega que en el entorno de formación y en la cultura de la ciudad halló el gusto por la electrónica, un género con mucho protagonismo en eventos y fiestas.

Como anécdota especial, recuerda con una sonrisa el día en el que el director de la academia de producción musical le dijo que, entre todas las personas que habían pasado por allí, él se destacaba por la buena energía y por un toque diferente en el sonido. “Yo le conté eso a mi mamá y ella me dijo: eso significa que lo haces con pasión”, asegura, y añade que esa situación lo impulsó a creer con firmeza en su talento.

Tal vez fue eso lo que le ayudó a proyectarse frente a sus compañeros y docentes como un artista singular; una situación que percibió “un profesor que terminó siendo como un ángel. Nos conectó mucho la sensibilidad y la buena onda, y por eso empezó a entregarme todo el conocimiento que podía. A él le aprendí muchos trucos y le debo bastante, porque me ayudó con una beca en la Academia de Producción Musical Avanzada. Yo tenía 15 años”.

A partir de esa época (hoy está a punto de cumplir 25), Bonaventti (un nombre artístico que salió de Buenaventura, su segundo apellido), se dedicó a desarrollar una propuesta que ha ambientado celebraciones en sitios como Ibiza, las Islas Baleares y las Canarias, Valencia y Mucia, además de las que lo han traído de regreso a Colombia, “porque hace dos años me trajeron a Cali y desde octubre del año pasado estoy en Medellín para algunas presentaciones. He visto que este género que ha crecido bastante aquí y eso me encanta. También voy para el Huila y estoy confirmando eventos en Bogotá y Manizales”.

Por Laura Villamil.

Fecha

Febrero 5, 2016

Categoría

Artistas, Gente

Tags

belén, creativo, dj, emprendedor, hombre, innovador, joven, músico, productor musical, talento, viajero