El ají envigadeño que tiene un picantico particular

El ají envigadeño que tiene un picantico particular

El ají envigadeño que tiene un picantico particular

Estos 2 vecinos de Señorial fusionaron sus habilidades y crearon empresa. Conozca la historia de Luz Miryam y Juan José.

Juan José Mesa, un joven de 22 años con síndrome de Down, sabe comprar el mejor cilantro de Envigado. Mira las hojas, las huele. A veces las prueba. Él reconoce cuál es el sabor, el olor y la textura perfectos para que el ají que prepara su mamá tenga “ese picantico particular” que lo convierte en el mejor acompañante de una empanada. Por esa razón es que todo el que compra La Picosa repite.

Pero eso no es todo, este vecino de Señorial, que además es patrullerito de tránsito, es excelente vendedor y administrador de la plata. Los pedidos los recibe por audios de WhatsApp y se encarga de organizarlos y entregarlos. Luz Miryam López, madre y cocinera, confía ciegamente en él y en todo lo que hace. En la noche, como dice él, arreglan cuentas.

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“Todo comenzó como un hobby. A mí me gustan la comida colombiana, las tradiciones y preparar ají. Lo hacía para la casa y para regalarle a la familia o las amigas. Hasta que de un momento a otro, gracias al voz a voz, me empezaron a encargar tanto, que ese montón de aliños empacados en un frasquito se convirtió en una idea de negocio“, expresa Luz Miryam, mientras afirma que el proyecto tomó fuerza este año, cuando se le ocurrió incluir a Sofía y Juan José, sus 2 hijos, ambos en condición de discapacidad.

Para sacar adelante a La Picosa Ají (ajilapicosa@gmail.com), ella cursó un diplomado de Emprendimiento en la Universidad de Envigado. Allí aprendió todo sobre redes sociales, costos, presupuestos y administración. Aunque antes tuvo otros negocios, su visión con este es diferente, pues ella pretende compartir y resaltar las habilidades de todas personas cercanas que viven la misma situación que sus hijos.

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“Me encanta pasar tiempo con ellos. La niña me ayuda estado quietecita. De resto, el niño es mi mano derecha. Él sabe, cuando va a vender, que los que tienen la cita roja son los picantes y los que la tienen verde son los dulces. Mejor dicho, nos sentimos muy felices que después de tantos años por fin esta idea es una realidad, lo que sigue es continuar creciendo y constituir la empresa legalmente”. Ahora el reto de Juan José es aprender a leer y a escribir para él mismo anotar los pedidos.

Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Diciembre 8, 2017

Categoría

Emprendedores, Gente

Tags

AJÍ, emprendimiento, ENVIGADEÑOS, envigado, NEGOCIO, SEÑORIAL, SINDROME DE DOWN