Bernardo: 20 años de Envigado en la pantalla chica

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Bernardo: 20 años de Envigado en la pantalla chica

La quinta vez que Bernardo Restrepo fue al programa Arriba mi barrio, como parte del público, se encontró de frente con el inicio de su carrera en la televisión, porque como recuerda hoy, 22 años después, uno de los miembros del equipo de producción lo abordó para decirle que le veía un interés especial por lo que sucedía detrás de escena —había visto cómo se acercaba a los camarógrafos en cada corte comercial para hacerles preguntas sobre su oficio—, y que por esa razón podía tenerlo en cuenta para una próxima vacante. “Yo le dejé mis datos y a los 2 días me llamó a la casa. Cuando llegué, mi mamá me dijo que me necesitaban de Teleantioquia. ¡Me dio una alegría!”.

Para ese entonces, Bernardo trabajaba como vendedor en un almacén de electrodomésticos, tomaba clases de actuación durante las noches y los fines de semana en la escuela Efraín Arce Aragón y esperaba el día en el que su vida profesional pudiera transcurrir frente a una cámara. Por eso cuando le llegó la oportunidad en Arriba mi barrio, en el puesto de mensajero o patinador (llevando recados de un lado a otro en el set y recogiendo a los invitados para llevarlos a tiempo al programa), se sintió más cerca que nunca de cumplir un sueño.

Con ese entusiasmo llegó a su primer día vestido de cachaco y zapatos de charol, “entonces cuando me vieron me dijeron: ‘No pelado, aquí se trabaja de tenis’. Llamé a mi mamá para que me llevara unos y así empecé. La entrada era a las 8 a.m. y yo llegaba a las 6 a.m.”, cuenta, y agrega que fue esa actitud la que le permitió pasar pronto el periodo de prueba y quedarse 2 años dentro de la producción.

Después de esta experiencia vino el gran salto, ese que lo llevó a los canales nacionales. “Me fui para Bogotá porque Viena Ruiz, a quien había conocido en Arriba mi barrio como invitada, me había dicho que si quería ser actor tenía que irme para allá. Y que si me atrevía a hacerlo ella podía ayudarme con algún contacto”, afirma, y añade que esa promesa de la famosa presentadora y actriz se cumplió meses después, cuando se la encontró dando autógrafos en la sede de Caracol Televisión.

Hasta allí, recuerda con gracia, llegó luego de haber seguido a Darío Arismendi, quien para el momento era el presentador del programa de entrevistas Cara a cara. “Yo iba caminando por una calle cualquiera cuando lo vi. Pensé: ‘Este señor debe ir para Caracol, me voy a ir detrás de él’. Resultó que tuve razón, y así fue como supe dónde quedaba el canal”.

Al encontrarse con Viena, le contó que había decidido seguir su consejo, y ella, que para el momento protagonizaba una novela, le presentó a una directora de casting que le dio pronto su primera oportunidad en la pantalla chica. De ahí en adelante, dice con energía positiva, no le han faltado las ofertas, entre otras cosas porque tampoco le han faltado la constancia y la determinación. “En los 20 años que llevo viviendo en la capital no he hecho una cosa distinta a buscar opciones en la actuación, porque si hago otra cosa, no me voy a dedicar de lleno a lo que quiero”.

Café, con aroma de mujer, Hombres de honor, De pies a cabeza, “y más recientemente La esquina del diablo, Las hermanitas Calle y Bloque de búsqueda, son algunas de las producciones en las que ha participado. También destaca orgulloso sus apariciones en 2 obras de teatro, 4 películas y 16 videos musicales (entre ellos El entusado, de Las Hermanitas Calle, grabado hace casi 20 años). “Ahora estoy grabando El héroe discreto, realizada por Caracol. Cada vez que grabo les ofrezco mi trabajo a Dios y a mi familia. Este trabajo nunca para de enseñarme, y por eso sé que yo tampoco puedo parar. Quiero seguir acumulando esas experiencias por muchos años”.

Por Laura Villamil.

Fecha

Mayo 6, 2016

Categoría

Artistas, Gente

Tags

actor, cine, dramaturgia, envigado, extra, hombre, soñador, teatro, televisión