Alejandra Rivas, una emprendedora sobre ruedas

principal

Alejandra Rivas, una emprendedora sobre ruedas

El mundo de Alejandra Rivas gira, en resumen, alrededor del emprendimiento y de las bicicletas; dos asuntos que se ha encargado de fusionar desde sus responsabilidades (pasiones) en Distrito 26, un parque para la práctica de diferentes modalidades del ciclismo (Loma del Escobero), y desde Bici Adikta, una marca de accesorios elaborados con piezas como cadenas y piñones.

Su historia con estos dos temas empezó hace siete años, cuando recibió como obsequio una bicicleta que rápidamente se convirtió en su compañera de aventuras. “En la infancia estaba en patinaje, pasé por todas las categorías e incluso llegué al nivel artístico, así que mi relación con la bici era poca. Más tarde, todo cambió cuando el novio que tenía me regaló una, porque su pasión era montar. Comenzamos a salir por la ciudad y luego a explorar rutas más largas, por ejemplo, a Titiribí, y desde ese momento me obsesioné”.

Pronto se convirtió en la única mujer dentro de un grupo de deportistas de downhill, una disciplina de descenso por montañas o caminos naturales “que en esa época no tenía mucha participación femenina. Desde la primera vez que lo hice me empeliculé, porque me acuerdo que bajamos por un camino de herradura del que se veía el Cerro Tusa. Cuando acabamos, yo no podía dejar de pensar en lo que acababa de hacer, y eso me motivó para seguir explorando otros trayectos”, relata con alegría.

“Las personas que vienen entrenar nos dicen que el paraíso existe y es este”.

 

Enterrarse en el verde de las montañas, conocer nuevos caminos, aprender a montar en diferentes terrenos —desde raíces hasta piedras—, hacer amigos, probar sus capacidades en un entorno masculino y, por supuesto, sentir la adrenalina recorriendo su cuerpo, fueron las razones que la mantuvieron por varios años en el downhill. “Se convirtió en una pasión, pero también lo hice a nivel competitivo. El problema era que no había más mujeres, entonces los torneos en los que participaba me daban un reconocimiento como: ‘gracias por venir, muy bonita’”, dice entre risas.

Con el tiempo dejó esta práctica para dedicarse a Distrito 26, un escenario que en dos años de existencia ha deslumbrado a deportistas de todo el país y del exterior. “El novio que tenía se convirtió en mi socio cuando montamos un local para que la gente pudiera engallar sus ciclas, pero luego nos cansamos de la ciudad y montamos esta pista. Las personas que vienen entrenar nos dicen que el paraíso existe y es este”, dice orgullosa.

Agrega que en este lugar es la “todera”, porque a una hora puede encargarse de las labores administrativas y a la siguiente puede convertirse en la instructora de algún principiante de las pistas y los obstáculos. También dedica un porcentaje de su tiempo a Bici Adikta, un proyecto que acaba de emprender con una socia. “Vamos a los talleres, buscamos las piezas, las clasificamos, las limpiamos y vemos qué podemos crear. El nombre de la marca nació porque me di cuenta de que uno se vuelve adicto a todo lo que tenga que ver con la bici. Fue lo que me pasó a mí… Es algo que amo”.

Por Laura Villamil.

Fecha

Agosto 21, 2015

Categoría

Deportistas, Emprendedores, Gente

Tags

Bicicleta, bmx, ciclista, deportista, diseñadora, El Escobero, emprendedora, envigado, joven, mujer, negociante