Adolfo Gómez, un aliado de los números

principal_numeros

Adolfo Gómez, un aliado de los números

Cuando las matemáticas no son un suplicio, un motivo de miedo o una materia impasable, casi que cualquier cosa se puede convertir en juego, por ejemplo, sumar las placas de los carros que están a la vista en la mayor brevedad posible o identificar los números impares de las direcciones de los vecinos. Esa fue la forma en la que Adolfo León Gómez, un administrador de empresas con alma de docente, descubrió desde muy pequeño que su percepción del mundo era muy diferente a la de los niños de su edad, porque mientras ellos se aburrían o se frustraban con una tarea de matemáticas, él se inventaba la manera más divertida de resolverla.

Esta habilidad no solo le dio el estatus de estudiante sobresaliente durante toda la primaria y el bachillerato, sino que lo motivó a convertirse en el maestro predilecto de sus compañeros de clase, “por eso puedo decir que soy profesor desde los 9 años. Apenas supe que yo era el alumno aventajado, me dediqué a buscar a los que no habían entendido los temas en mi salón o en los otros grupos, para explicarles a mi modo”, confiesa con orgullo, y añade que incluso en las casas de sus compañeros le pagaban con almuerzos y “raciones” (pequeñas cantidades de dinero) las clases particulares.

Cuando llegó a la universidad, pasó por las Facultades de Ingeniería Forestal e Industrial, pero al final desertó porque no soportó la metodología tradicional de enseñanza. Eso lo llevó a hacer la carrera de Administración de Empresas y la tecnología Gestión Comercial y de Negocios, con el deseo de obtener un conocimiento que en el futuro sustentara un proyecto propio. En esa época, dice, ganaba algunos pesos siendo profesor de estudiantes de universidad y colegio.

Esa experiencia como docente le permitió desarrollar una metodología didáctica que hoy utiliza en el Semillero Matemágicos, una iniciativa que creó junto con la profesora María Patricia Hernández, para ofrecerles a los niños y jóvenes de Envigado un espacio de aprendizaje de las áreas de lenguaje y matemáticas.

Matemágicos ganó la mención Monseñor Eugenio Villegas en el Foro Educativo Municipal.

 

“Cuando me gradué de la universidad, me dediqué a dar clase, y uno de los lugares que más visitaba era este: la Biblioteca José Félix de Restrepo”, dice desde una de las mesas de este recinto de libros y conocimiento, y agrega que fue allí donde conoció María Patricia, licenciada en Educación, experta en el manejo del lenguaje y su aliada en esta aventura que ha conquistado las aulas de las instituciones educativas más representativas de Envigado.

A estas han llegado a través de convenios que les han permitido solventar el material didáctico que utilizan, el mismo que han ido inventando desde 2002 —año de inicio del semillero— y que sirve para darles lecciones a estudiantes desde transición hasta el bachillerato, “porque Matemágicos es para niños desde preescolar hasta quinto, el Aula Explora es como llamamos al espacio que tenemos para los estudiantes de sexto y a octavo, y Saber Más es el nivel que les ofrecemos a quienes están en terminando el colegio. Es más, tenemos estudiantes de universidad que se han mantenido en contacto con nosotros”.

Además de los aprendices que acogen mediante los convenios con instituciones educativas, Adolfo explica que esta experiencia de aprendizaje también es una posibilidad para los niños y jóvenes que se presentan a las convocatorias que lanzan en el año. El propósito de estas es conformar grupos de inquietos por las matemáticas que se reúnen con frecuencia en lugares como la Biblioteca José Félix de Restrepo, la Biblioteca Pública y Parque Cultural Débora Arango y la Normal Superior de Envigado.

Por Laura Villamil.

Fecha

Abril 22, 2016

Categoría

Emprendedores, Gente

Tags

creativo, educador, envigado, hombre, innovador, líder, matemático, profesor