Luz María vive alrededor de la muerte

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Luz María vive alrededor de la muerte

Uno de los cuerpos que más recuerda Luz María Uribe en sus 8 años de trabajo en la Funeraria es el de un joven asesinado que llegó al laboratorio y ella reconoció como uno de los niños con los que jugaba en la cuadra.

“Muchas personas me dicen: ‘A usted no le debe dar nada, todo le debe parecer igual’, pero pienso que si alguien es así en esta profesión, no sirve. Se debe tener tacto para que la otra persona se sienta bien y tratar de devolverle la dignidad al fallecido”. Así lo cuenta esta tanatopráctica de 26 años, que desde muy pequeña se ha interesado por la temática de la muerte.

Su rutina comienza a las 4 de la mañana, donde tiene un espacio de meditación de una hora antes de llegar a la Funeraria San Vicente a las 6:00 a.m. y preservar de 3 a 4 cuerpos diarios. Luz María debe desinfectar, preservar y aplicar un toque estético a los fallecidos que llegan al laboratorio, antes de entregárselos a la familia. “Lo básico es empezar desde la preservación a acomodar el rostro. Dejar la sonrisa o la boca en posición adecuada, para que no se vea tan desencajada, y cerrar bien los ojos”.

Ella tiene muy claro que, aunque la funeraria recibe hasta 600 cuerpos al mes, cada paciente debe tener la misma entrega y pasión reflejada que los demás.

“Si yo cometo un error esa única vez, la familia lo va a recordar para siempre”.

 

De niña, le interesaba el comportamiento de las personas con problemas psiquiátricos y quería estudiar Medicina. Pero al no pasar a esta carrera, encontró Tanatopraxia y estudió esta tecnología en el Tecnológico de Antioquia durante 2 años, donde dice que se enamoró profundamente de su profesión. En su vestimenta siempre tiene calaveras o colores oscuros. Define su estilo como un poco gótico. Cuando no está trabajando, disfruta del rock clásico y asiste a un templo hare krishna, comunidad a la que ingresó hace un año.

“Los hare krishna hablan cosas muy bonitas respecto a la muerte. Son temas de la resurrección o si me muero qué pasa con mi conciencia, y yo siempre he creído que hay algo más allá de este cuerpo y este mundo”, explica.

Antes de empezar a tratar un fallecido, Luz María se presenta y le pide permiso para el procedimiento que está a punto de realizar. Le cuenta, paso a paso, lo que le está haciendo y los anima a que busquen a Dios. Dice que no le tiene miedo a la muerte, pero sí le asusta no poder despedirse de su familia antes de morir.

“La gente quiere evadir completamente la muerte. Hace mucho tiempo, la muerte era algo muy natural. La famosa imagen del cuerpo en la cama y su familia alrededor y él despidiéndose y hablando no es algo muy frecuente en la actualidad. Ahora la gente se muere en clínicas o ancianatos y luego piden la cremación. Eso tratar de negar la muerte y ocultarla, y eso no se puede hacer, porque la muerte es algo que tenemos desde que nacemos”.

Por Andrés Pastrana.

Fecha

Abril 22, 2016

Categoría

Gente, Vecinos