Por fin mejorarán los andenes de la calle 30A

Por fin mejorarán los andenes de la calle 30A

Por fin mejorarán los andenes de la calle 30A

La Secretaría de Infraestructura de Medellín, por medio de la Edu, intervendrá las aceras de la 30 A entre las carreras 70 y 81, en Belén. El proyecto costará cerca de $ 4000 millones.

El deterioro de los andenes de la 30A es evidente. Esta vía, que se reafirmó como principal en Belén luego de la construcción del metroplús, sufre varios males en materia de movilidad: parqueo indebido, invasión del espacio público y deficiencia de infraestructura.

Atendiendo a estos últimos 2 puntos, la Alcaldía diseñó una intervención para los andenes entre las carreras 70 (en la estación de servicio Esso, de Rosales) y 81 (una cuadra arriba de Asados la 80), que también contempla recuperación de las zonas verdes. La obra está a cargo de la Empresa de Desarrollo Urbano (Edu) y tiene un presupuesto de $ 4.054.911.924, más el costo de interventoría, que suma $ 385.582. 408.

En una reunión que tuvo lugar el pasado jueves 5 de abril, en la sede social de La Palma, el arquitecto de la Edu, César Rodríguez y Lina Noreña, encargada de la parte social, dieron a conocer el proyecto que comenzará en mayo y tiene un tiempo de ejecución de 6 meses (es decir, tendría que finalizar en noviembre de 2018).

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En total se intervendrán 1198 metros lineales. El arquitecto Rodríguez explicó que el diseño tendrá características específicas dependiendo del tramo, por ejemplo, entre la 70 y la 76 se articulará con la ciclorruta que será sobre carril y está en fase de estudios, pero en general se contempla mejorar los andenes de ambos costados (el norte y el sur) con “una franja de zona verde que mide entre 1,50 y 2 metros de ancho, y la zona de andén, que será regular a lo largo de la 30A, y medirá unos 2,50 metros”.

La nivelación de las aceras a lo largo de la vía contará con rebajes para los accesos a predios y franjas demarcadoras para personas invidentes (de acuerdo con el manual de Espacio Público). Asimismo, la propuesta paisajística contempla la introducción de 157 plantas nuevas, entre arbustos y árboles.

El arquitecto señaló que los diseños hechos por la Secretaría de Infraestructura están basados en la accesibilidad, mitigación del calor y continuidad urbana. Además buscan dar prioridad al peatón, en cumplimiento de la pirámide de movilidad del Plan de Ordenamiento Territorial vigente, lo que implica establecer intersecciones más seguras y reducir el área destinada al mal estacionamiento.

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Lo que dice la comunidad
En la presentación los vecinos plantearon el problema de la invasión del espacio público, que no solo se presenta por cuenta de los mal parqueados, sino también de los establecimientos comerciales. Lina Noreña, líder social del proyecto, advirtió que para atender este punto se hizo una reunión con comerciantes el jueves 12 de abril en el Parque Biblioteca Belén.

Por otro lado, el vecino Iván Ramírez comentó que hay árboles como el que se encuentra ubicado al lado del Liceo San Rafael, cuyas raíces han levantado las aceras. Ante la preocupación por el daño que el crecimiento del árbol podría ocasionar a la nueva infraestructura, la Edu informó que antes de la elaboración de los diseños se hizo un inventario arbóreo para detectar estos inconvenientes y definió que no habrá ninguna tala.

El vecino comentó también que en los cerca de 20 postes que hay entre las carreras 71 y 87 no hay canecas de basuras, a lo que el arquitecto contestó que el proyecto “también contempla mobiliario urbano”. El vandalismo y la falta de semáforos peatonales fueron otras de las problemáticas planteadas por la comunidad. Noreña señaló que remitirá las inquietudes al Comité Local de Gobierno y a la Secretaría de Movilidad y afirmó que cada 15 días se organizará un comité ciudadano de obra para hacer seguimiento con los vecinos.

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Carlos Eduardo Ruiz, investigador en derechos humanos y veedor de movilidad y hábitat de la Personería de Medellín, cuestionó el hecho de que los proyectos viales de la ciudad estén orientados a conectar con el Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá (Sitva), pues, aunque este cumple, podría colapsar por alta demanda.

“Mejorar los andenes de la 30A es una buena propuesta, pero por qué no pensar, por ejemplo, en la avenida Bolivariana que conecta Belén con La Alpujarra. Tenemos un buen sistema de transporte, pero no hay que reventarlo, hay que tener alternativas”, comentó el veedor.

Ruiz agregó que en su concepto las administraciones municipales de los últimos 15 años tienen una deuda de infraestructura con el occidente de la ciudad (comunas 11, 16 y 12), ya que, pese a que allí se encuentran los polos de desarrollo urbano de Medellín, las obras grandes han estado dirigidas al oriente (con valorización en El Poblado, por ejemplo) y al centro de la ciudad.

Por Jessica Serna Sierra
jessicas@gente.com.co