¿Por qué talan cuando la ciudad necesita más árboles?

¿Podemos limpiar el aire con más árboles?

¿Por qué talan cuando la ciudad necesita más árboles?

Con un panorama complicado en materia de contaminación atmosférica, los ciudadanos se preguntan por qué se sigue talando y si basta con sembrar más.


Las cifras de los árboles y plantas a talar para la construcción del paso a desnivel de la transversal Inferior con Los González encendió las alarmas de la comunidad de El Poblado.

Según datos del Fondo de Valorización del Municipio de Medellín, entidad que financia gracias a la contribución de valorización la obra, serán talados 288 árboles, 145 de menos de 10 centímetros y 131 de ellos serían trasplantados.

Asimismo, el Área Metropolitana como autoridad ambiental autorizó la tala de 32 plantas no leñosas y ordenó a la Secretaría de Infraestructura Física, al Fonvalmed y a los contratistas hacer una siembra de 1051 árboles para compensar los que están siendo cortados.

Pero, ¿por qué talar cuando la ciudad necesita más árboles? Por lo menos eso es lo que se preguntan José Fernando Álvarez, Diego Rúa y José Rincón, integrantes de la Mesa Ambiental de El Poblado.

Lea también: Árboles: entre la tala y la conservación en El Poblado

Tal y como lo expresó Rúa en una de las reuniones con voceros de la Administración Municipal y el Consorcio Pavimentar L. A., responsable de la construcción del proyecto vial, es “incomprensible” que la ciudad siga talando árboles justo después de una serie de crisis por la calidad del aire en los últimos 2 años.

Para José Fernando Álvarez la preocupación por los árboles no se limita a las obras del Proyecto de Valorización. Nada más en los últimos meses ha oficiado como vocero de la comunidad de El Diamante que ha manifestado su inconformidad con que se talen algunos árboles que hacen parte de la conectividad ecológica entre el parque La Frontera y el Club Campestre.

Álvarez, quien perdió a su mamá como consecuencia de una dolencia pulmonar, siente una particular preocupación por la calidad del aire y los cuidados que están tomando las constructoras, las autoridades ambientales y las curadurías a la hora de construir nuevos proyectos en El Poblado. Pero, ¿basta con conservar los árboles y sembrar unos nuevos?

Le sugerimos: Líderes cívicos piden más policías para El Poblado

Para qué sirven los árboles
León Morales Soto es uno de los ingenieros forestales más reconocidos del país. Hace apenas 2 años, la Universidad Nacional Sede Medellín le dio el nombre de este profesor jubilado de Dendrología y Silvicultura Urbana a su Arboretum y Palmetum, el jardín botánico más grande de la ciudad.

De acuerdo con el ingeniero Morales Soto, los árboles retienen contaminantes en el aire, brindan sombra, sirven como barrera para el ruido, retienen agua lluvia, protegen las cuencas hidrográficas, aminoran la velocidad de los afluentes, evitando así la erosión de la tierra.

Asimismo, son sustento, alimento, anidación y descanso para un gran número de aves, insectos y mamíferos. “Los árboles son de los elementos que más adornan una ciudad o cualquier espacio. De hecho, está comprobado, mejoran el ambiente y les dan mayor valor a las propiedades”, según Morales.

A pesar de estos aportes, el ingeniero cree que actualmente es “imposible hacer obras sin que tengás que tocar algún árbol“. “Es imposible que en una ciudad de estas, que se ha convertido de pueblo a ciudad, con un mundo de gente, que requiere muchísima infraestructura, no vayas a poder tocar absolutamente nada porque se va a acabar, tampoco”, dice.

En un sentido similar se expresa la ingeniera forestal y profesora asociada de la Universidad EIA María del Pilar Arroyave Maya, quien considera que de todas maneras, los diseñadores de proyectos urbanos y obras civiles deben considerar con antelación los árboles que hay en el entorno para reducir significativamente las talas.

Vea también: Piques no dejan dormir a vecinos de Ciudad del Río

Los árboles y la contaminación
¿Son suficientes los árboles para enfrentar los problemas de contaminación? Una investigación de la Universidad EIA, en la que participó la ingeniera Arroyave Maya y que está próxima a publicarse, encontró que el bosque urbano del Valle de Aburrá remueve 12 toneladas de monóxido de carbono, 49 de dióxidos de nitrógeno y 74 de ozono.

En cuanto a los contaminantes críticos para el aire de la ciudad, los árboles remueven de la atmósfera 60 toneladas al año de PM10 y 32 de PM2.5, para un total de 228 toneladas de contaminantes removidas del aire por año.

¿Pero es suficiente? Según datos del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, cada año se emiten 1464 toneladas de PM2.5 al aire, 16.303 de dióxido de nitrógeno y 154.443 toneladas de monóxido de carbono.

Para el ingeniero Morales Soto, aunque la ciudad requiere muchos más árboles (700.000 a enero del 2017, según el Amva), la ciudad tiene un profundo déficit de espacio para sembrar.

Arroyave coincide con Morales y agrega que, si bien los árboles pueden aportar para el cuidado del aire, es imprescindible que se tomen medidas en las principales fuentes de contaminación atmosférica como lo son el transporte y las empresas.

Siga leyendo: La obra con la que reducirán los tacos en la loma del padre Marianito

Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co