¿Qué tan útil es el Pacto por la Calidad del Aire?

¿Qué tan útil es el Pacto por la Calidad del Aire?

¿Qué tan útil es el Pacto por la Calidad del Aire?

Con el recuerdo fresco de las contingencias ambientales, los sectores públicos y privados asumieron compromisos con el aire del Valle de Aburrá. Académicos y activistas los cuestionan.


Más de 10 años después de haber sido firmado el primer Pacto por la Calidad del Aire, instituciones académicas, empresas, autoridades ambientales y entidades del Estado, renovaron su compromiso con la ciudadanía de luchar por un medio ambiente sano para el Valle de Aburrá.

Los firmantes, ante la mirada crítica de diversos sectores, sellaron el nuevo pacto el pasado 1.° de febrero. En él señalaron los esfuerzos que desde sus funciones propias han adelantado y que aportan al mejoramiento de la calidad ambiental en la subregión metropolitana, y establecieron nuevas tareas y objetivos orientados a evitar las contingencias atmosféricas y a cumplir las metas frente a la calidad del aire que trazó el Gobierno nacional a 2030.

Lea también: “Es contingencia del aire, no emergencia ambiental”: Área Metropolitana

Dentro de lo acordado se estableció, por ejemplo, que la Procuraduría General de la Nación continuará las gestiones para que Ecopetrol entregue a la ciudad un diésel con menor cantidad de azufre, mientras que el Ministerio de Ambiente continuará impulsando pilotos de movilidad eléctrica.

La Gobernación de Antioquia se comprometió a incrementar el número de familias beneficiadas por la estrategia BanCO2, a formular un plan institucional de movilidad sostenible para reducir en un 20 % las emisiones y a incorporar vehículos de bajas emisiones hasta en un 2 % de sus flotas de transporte.

Siga leyendo: “No se necesita una prueba piloto para el metroplús eléctrico”

Por su parte, la Alcaldía de Medellín prometió, entre otras cosas, modernizar el transporte público colectivo, optimizar las rutas de buses, renovar el parque automotor y establecer incentivos y exigencias a los operadores de transporte público para mejorar sus emisiones. Del mismo modo, se comprometió a sembrar un total de 214.000 árboles en los próximos 2 años, a lo largo de su territorio.

El Área Metropolitana asentó su compromiso de instalar 2 nuevas estaciones de monitoreo de PM2,5, incrementar a 36 los puntos de monitoreo a fuentes móviles y publicar un estudio de salud asociado a la calidad del aire. Asimismo fijó la meta de declarar 3 áreas protegidas, sembrar 1 millón de árboles en los 10 municipios que la conforman, llegar a 90 estaciones de Encicla y, para el 2019, alcanzar un 80 % de la flota de transporte público colectivo metropolitano operando vehículos con tecnologías limpias.

Le sugerimos: ¿Por qué se debe reducir el azufre en los combustibles?

Entre los privados se destacan los compromisos adquiridos por Colfecar (Federación Colombiana de Transportadores de Carga), que propuso regular la vida útil de los vehículos hasta un máximo de 20 años de servicio, iniciativa en la que coincidió con Camacol. Asimismo, propuso impulsar la chatarrización que hasta a la fecha solo ha llegado a 32.000 vehículos.

Camacol además propuso que se promueva una política pública de construcción sostenible, mientras que los productores de motocicletas (Auteco, AKT, Honda e Incolmotos Yamaha) propusieron masificar la movilidad eléctrica, realizar campañas de medición voluntaria de gases de motocicletas e introducir motos que cumplan con el estándar Euro III.

Conozca todos los detalles de este pacto aquí. Análisis sobre la inciativa:

Por Redacción Gente
gente@gente.com.co