Obras de urbanismo táctico están deterioradas

Obras de urbanismo táctico están deterioradas

Obras de urbanismo táctico están deterioradas

La durabilidad de las intervenciones con urbanismo táctico en Medellín es un asunto de debate. El desgaste es evidente en algunos puntos.

Que estrechan la vía para los carros, que para el peatón están los andenes o que la pintura no dura mucho son algunas de las posturas críticas que algunos ciudadanos han asumido frente a las intervenciones clasificadas como urbanismo táctico, que vienen implementándose en la 11 y el resto de la ciudad.

Otra porción de la población piensa que el peatón sí se ve beneficiado con estos espacios, que llaman visualmente la atención de los conductores y les exige concentración. Pero, ¿qué tan durables son estas obras, qué tan pertinentes y cómo se mide su impacto?

Para Mauricio Mesa, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Carlos E. Restrepo e integrante del colectivo Siclas, aunque las intervenciones blandas (es decir, con materiales sencillos y amoblamientos básicos) funcionan, lo que se ha visto es que se deterioran: “Como son intervenciones blandas, entonces los hitos se parten, la pintura se despinta, la madera se quiebra o se deshace”. El líder comunitario señaló que en su barrio algunos amoblamientos son quitados o movidos por los ciudadanos y el deterioro es evidente.

Lea también: Laureles, laboratorio para el peatón

Pero la magíster en Infraestructura y Sistemas de Transporte y docente de la Universidad de Antioquia, Claudia Marcela Aldana, asegura que el cuidado de estos sitios es un asunto de corresponsabilidad.

La experta admitió que “el tiempo va pasando, va lloviendo, esto no tiene protección contra el sol, contra el agua, muchas veces los pavimentos no absorben bien las pinturas, entonces eso hace que haya un desgaste del material (…), porque lo que hace la Administración es utilizar pocos recursos para hacer cosas”, y consideró que “se espera que las personas se apropien de estas cosas. Que así como las comunidades se tienen en cuenta para atender sus necesidades (mediante el urbanismo táctico), ellas también le aporten a la ciudad y digan: ‘Yo le riego la planta, yo le ayudo con la pintura’, y no se le deje siempre la responsabilidad al Municipio”.

No obstante, para Mauricio Mesa la solución va en otra dirección: “Si haciendo la prueba con urbanismo táctico se concluye que es óptimo hacer esa intervención en una infraestructura dura, que se haga. Pero no hemos visto que esté haciendo. Entonces que este sea un llamado para que se evalúe si estas son intervenciones que, aunque funcionan, son transitorias y se deterioran”.

Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co