Galatea, la nueva huésped de la Casa de la Cultura de Envigado

Galatea, la nueva huésped de la Casa de la Cultura de Envigado

Galatea, la nueva huésped de la Casa de la Cultura de Envigado

El escultor Miguel Ángel Betancur donó a los envigadeños la obra Pigmalión y Galatea, una de sus más queridas. Esta es su historia.

Miguel Ángel Betancur habla con las manos. No solo las usa para dar forma a sus esculturas, sino también para acompañar sus historias, para señalar las vírgenes desnudas que guarda en su taller y para representar con un movimiento del pulgar el gesto con el que José Horacio, su padre, le mostró cómo hacer un pez con una bola de barro.

El maestro cuenta que su historia con el arte comenzó en 1973, cuando animado por su amigo, el poeta Santiago Castro, dejó sus estudios de Ingeniería Mecánica en la UPB para estudiar escultura en el Instituto de Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia. Pero tal vez desde su nacimiento estaba destinado a serlo. Su padre, que falleció cuando él tenía 5 años, decidió ponerle 2 nombres: “Miguel Ángel, por si ha de ser artista, y Nutibara, por si ha de ser bulteador o cualquier otra cosa”.

Aunque pasó 4 años de su juventud internado con los monjes salesianos, desde entonces soñaba con hacer vírgenes desnudas y además se consiguió una novia por la que finalmente lo echaron del seminario. “La noche antes de entrar al instituto fui, me senté delante de La Bachué (obra de José Horacio Betancur, ubicada afuera del Teatro Pablo Tobón Uribe) y juré que iba a ser escultor, que iba a trabajar a la lata, bastante, como mi padre”, recuerda Miguel Ángel.

Desde 1982 disfrutó del auge de la escultura en Medellín, donde a partir del Acuerdo 36 se les exigía a las constructoras entregar una obra de arte con sus edificaciones. Tiene unos 35 monumentos públicos y uno de sus grandes orgullos es El chiminigagua o la creación de la luz, que está ubicada en la Hidroeléctrica de San Carlos, mide 18 metros de largo por 6 de altura y está compuesta por 184 toneladas de piedra.

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También cuenta entre las más importantes el monumento Bolívar y la libertad, que se encuentra en el parque principal de Envigado y fue ganadora de un concurso de la Alcaldía. En ella hay una mujer en embarazo que representa la quebrada La Ayurá, donde según se dice solían bañarse las matronas para ser más fértiles; también hay un esclavo con los eslabones sueltos y está Simón Bolívar, que sostiene la constitución firmada en la iglesia de Santa Gertrudis.

Su tema principal ha sido el cuerpo femenino porque para él “la mujer es el símbolo de la belleza, de la armonía y de la bondad, tanto en la vida como en la obra de arte”.

En sus primeros años de carrera el maestro Miguel Ángel conoció la pintura de Pigmalión y Galatea, que se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York. En ella el pintor francés Jean-Leon Gerome representó el mito del rey de Creta, un escultor que no podía encontrar a su mujer soñada hasta que un día Venus, la diosa del amor, le dio vida a una figura que él había tallado.

“En la pintura el cuerpo de escultura está en mármol blanco y de la cadera para arriba ya empieza a tener la tonalidad de la carne. Ambos se abrazan y se besan”, describe el maestro. “Me impactó demasiado porque para mí era la entrega, el amor, la fusión del artista con la obra… porque uno es un enamorado de lo hace”, agrega el escultor. Además, porque representa su propia búsqueda de la mujer en la escultura.

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Desde que la vio pensó que debía hacer su propia versión y se animó todavía más cuando se dio cuenta de que otros escultores famosos lo habían hecho. Su idea salió a la luz en el 2008 y luego de pasar por una exposición colectiva en la reapertura de la Casa de la Cultura de Envigado, a finales de 2017, el maestro decidió donarla a la comunidad envigadeña, donde está radicado hace 28 años.

Es una retribución al sentimiento que yo vivo al estar en Envigado. No he sido un hombre de dinero, pero sí de paz y tranquilidad y eso me ha dado el estar en esta casa y en este taller”, dice el maestro.

Por Jessica Serna Sierra
jessicas@gente.com.co