El Poblado tiene un nuevo museo

El Poblado tiene un nuevo museo

El Poblado tiene un nuevo museo

En una sala contigua a la Biblioteca Fundadores de la Universidad Ces nace el Museo Ces Medina. El proyecto fue creado gracias a la iniciativa del médico, docente y artista plástico Santiago Medina y la institución.

La colección de apertura cuenta con obras de destacados artistas colombianos como el Enrique Grau, Omar Rayo y Pedro Nel Gómez.

Asimismo cuenta con obras del doctor Medina, que ya ha obsequiado algunas piezas a la universidad donde se tituló.
Medicina y arte

A la tierna edad de los 5 años, Medina dio sus primeros pasos en el mundo del arte en los talleres de la artista plástica Dora Ramírez. Reconocida por haber sido la ganadora del Primer Premio Dibujo Artes Plásticas en Medellín, en 1961, y Premio Nacional de Artes Plásticas “Fabricato”, en 1965, Ramírez constituyó la primera guía de Medina.

Como parte de su formación profesional, Medina tomó parte del sistema Atelier, por lo que pasó sus tardes educándose en artes hasta bien avanzado su bachillerato. Luego estudió con la egresada de la Escuela de Bellas Artes de Cartagena, Lube de Zulategui. A su ingresó a la Universidad Ces continuó con su formación paralela en artes plásticas.

Lea además: Ahora las olimpiadas también son de filosofía

Se graduó de Medicina en el año 1987. “Cuando terminé mi carrera, me especialicé en imágenes médicas porque estas tienen mucha relación con el mundo visual y de la estética”.

Así, estudió radiología en Mallinckrodt Institute of Radiology de la Washington University Medical Center. Más adelante realizó un fellowship en radiología pediátrica y otro en neuroradiología pediátrica en el Children’s Hospital and Harvard Affiliated Hospitals de la Escuela de Medicina de Harvard.

De cuenta de esa inmersión en el mundo de las imágenes médicas y el arte, nació una fusión que se manifiesta en sus obras más recientes.

Su técnica, fuera de novedosa, es impresionante: “Yo cojo un modelo en icopor que hago para una escultura, lo cubro de resina y lo meto en un tomógrafo, Tac o resonador. Luego saco las imágenes como si fueran un paciente; las miro, las puedo cambiar y luego las imprimo en 3D para sacar variaciones de eso”, explicó.

Su especialización en neuroimagen (es decir, imágenes del sistema nervioso central) también se convirtió en insumo para desarrollar su técnica expresiva. “Yo puedo ver con resonancia funcional, como cuando una persona habla. De esa manera puedo estudiar qué partes del cerebro tienen activación en la parte artística“, explica Medina.

El doctor explicó que el cerebro cuenta con 2 partes: el sistema límbico, primitivo, y el neocortical, la parte racional.

Le sugerimos: En El Poblado crearon un brazo robot para las víctimas de las minas

“Uno puede ver que cuando se aprecia una obra se puede notar una activación en la zona neocortical y decir que le gusta la obra, pero al final del día la parte que se queda es el shock emocional” que se puede ver en el sistema límbico.

Con su experiencia médica el doctor Medina busca activar esa zona límbica que se manifiesta al apreciar una obra que conmociona y conmueve.

“Hago algunos estudios con unas de mis obras poniendo la gente dentro de un resonador con algunas obras y viendo la gente qué zonas de activación en el sistema nervioso”, agregó. “Esas imágenes las plasmo artísticamente sobre acero inoxidable”.

Así nace un museo
Durante su paso por la universidad, Medina tuvo una clase con De Zulategui, en la que debió hacer una inmersión en la historia y técnica del arte.

Desde entonces trabajó con el Ces y con una sala de exhibición. Su experiencia con esta última le sirvió para aprender que “las salas de exhibiciones son buenas, pero no dejan un legado a la ciudad”. Fue entonces cuando surgió la idea de crear un museo, pero uno que se salga de los cánones tradicionales.

“En la mayoría de los museos, uno va a ellos. Para conocer las obras del Moma (Museo de Arte Moderno de Nueva York), uno tiene que ir hasta allá. Aunque uno se pueda meter en aplicaciones, al fin de cuentas tiene que ir allá. Lo mismo en el Museo de Antioquia a ver la obra de Botero”, dijo.

No se pierda: La primera universidad de Medellín en prohibir los plásticos de un solo uso

Por esto quisieron no solo abrir las puertas, sino ir más allá. “La idea que nosotros tenemos es que este museo va a la gente”, dijo. Si bien van a contar con un espacio físico en la universidad adonde podrán ir estudiantes, docentes, investigadores y vecinos, el del Ces será descentralizado.

La apuesta institucional es llevar las obras originales a la Clínica Ces de Sabaneta y a la Facultad de Veterinaria. Más adelante le apuntarán a ir a centros comerciales, otras universidades, centros culturales, estaciones del metro y metrocable y bibliotecas. “El arte irá a la gente, por lo que cambiaremos el modo tradicional de hacerlo de una forma innovadora”, agregó.

Un espacio para los nuevos
El mundo del arte es un mundo al que pocos pueden entrar. Medina reconoce que los términos impuestos por las galerías y museos para abrir sus puertas son exigentes e impiden que algunos artistas jóvenes puedan posicionarse ante los ojos de curadores y el público.

Por esto pretende crear un espacio en el que los artistas jóvenes puedan exhibir y poner su obra al alcance del público.

“Como las muestras van a ser itinerantes, vamos a hacer exposiciones colectivas, abriendo un poco más las puertas, de manera que los artistas puedan entrar en un museo. Además, ellos podrán estar donando obras que van a quedar en la colección permanente”, indicó Medina.

La sala contigua a la biblioteca, así como el resto de la exhibición, es de entrada libre.

Siga leyendo: La historia de El Poblado se cuenta en sus árboles

Por Álex Estebn Martínez Henao.
alexm@gente.com.co