UPB está estrenando laboratorios

UPB está estrenando laboratorios

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Laureles cuenta con un nuevo centro para la investigación y la innovación. Un edificio de 7222 m2 que respeta el patrimonio ambiental de nuestro barrio.

Utilizando recursos propios y un crédito de la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), la Universidad Pontificia Bolivariana construyó su nuevo edificio de laboratorios, en el que dispondrá equipos para la ciencia de alta complejidad, al servicio de los investigadores, los estudiantes y los empresarios.

Se trata de una infraestructura de 7.222 m2, distribuidos en 6 pisos, construida específicamente para ser amigable con el entorno. Así lo aseguró Samuel Ricardo Vélez, director de la facultad de Arquitectura y arquitecto líder de la obra, quien explicó que “este edificio se empezó a concebir desde el año 2011, cuando empezamos a plantear cómo podría ser la construcción dentro unos lineamientos generales que tenía la Universidad en el Plan Maestro para el desarrollo de su campus en el entorno de Laureles”, precisando que “desde el año 2009 la Universidad había atendido los requerimientos de la oficina de Planeación Municipal de Medellín y había definido un área de intervención en la infraestructura que nos permitía visionar a 15 años cómo sería el desarrollo posible de este campus, que está definido por la Alcaldía como un área especial de conservación desde el punto de vista ambiental para todo el sector occidental de Medellín”.

En consecuencia, señaló el arquitecto, la UPB tomó la decisión de “densificar los edificios existentes en altura, mas no ocupar más área verde con construcciones, para poder reservar el patrimonio ambiental por el cual nos destacamos en esta zona de la ciudad”, dando como resultado el nuevo edificio, que “apunta a su certificación como una construcción ambientalmente amigable ante el Leed (Leadership in Energy and Environmental Design) de Estados Unidos, un sistema de certificación de edificios sostenibles.

El nuevo complejo científico estará dedicado al desarrollo de proyectos en microbiología, celulosa bacteriana, absorción atómica, cromatografía, olfatología, gravimetría, análisis de alimentos y agroindustria, ergonomía y salud en el trabajo, bioingeniería, espectrometría, análisis térmico, biotecnología, análisis ambiental, alta tensión, circuitos eléctricos y electrónicos, fotónica, química y física textil, radio redefinición por software, ingeniería de tejidos, entre otros que conforman lo que la institución educativa ha denominado “ciencia colaborativa”, que en palabras del rector de la universidad, presbítero Julio Jairo Ceballos, es “la agrupación por procesos en los laboratorios de ingeniería para una optimización de recursos, reuniendo equipos, insumos e investigadores comprometidos con la docencia y la transferencia de conocimiento”.

UPB está estrenando laboratorios

El rector destacó que la obra se convertirá en una oportunidad para la comunidad de Laureles porque “respetamos todos los lineamientos que se están trazando de ser amigable con el medio ambiente. Es un edificio que hemos construido con todas esas técnicas para que sea autosostenible, para aprovechar al máximo todo aquello que sirva para el ahorro energético, el ahorro de agua con el uso de aguas lluvias, y todo eso beneficia el entorno”.

Por su parte, Jackson Reina, director de Investigación y Transferencia, destacó que el complejo científico, que alberga el único supermascolloider (equipo para el trabajo con nanocelulosa) y uno de los dos microscopios de fuerza atómica disponibles en el país, tendrá impacto en la comunidad porque permitirá “generar nuevos conocimientos que se puedan desarrollar y aplicar en la sociedad, en las comunidades, representadas ellas no solo en el sector empresarial. Obviamente las cadenas productivas tienen aquí un gran potencial para resolver problemas del día a día que hoy enfrentan, nuevos procesos, nuevos productos, formas distintas de abordar retos que se tienen desde lo productivo.

Pero también desde lo social los grandes problemas ambientales que muchas veces enfrentamos y de los que hemos sido testigos en la ciudad, pues aquí también se pueden hacer grandes esfuerzos para resolver esos problemas, para darles a las comunidades ambientes más sostenibles, ambientes más puros, más limpios”.

El nuevo edificio lleva por nombre monseñor Félix Henao Botero, en homenaje al segundo rector de la UPB, que lideró la Universidad durante 33 años, en los que quiso innovar en áreas de la ingeniería.
Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co