“Narcos me trajo a Medellín”, Enrique Álex

Narcos me trajo a Medellín, Enrique Álex

“Narcos me trajo a Medellín”, Enrique Álex

El videoblogger español, quien colabora con el diario El País, asegura que la polémica serie de Netflix se convirtió en un referente internacional de la ciudad.

Tras 6 años de trabajar en su agencia de diseño digital de manera intensa (sábados, domingos y festivos, las 24 horas), Enrique Garde, un madrileño de menos de 30 años, se dio cuenta de que su trabajo había dejado de motivarle.

Garde, a quien muchos conocen como Enrique Álex, dejó su trabajo para emprender un sueño: irse a viajar por el mundo. Con su pareja ha recorrido 11 países y más de 150 ciudades y, hace unos días, llegó a nuestra ciudad.

¿Dónde arrancó?
“El primer destino fue Japón porque ya lo conocíamos y nos quedamos 3 meses explorando el país. La verdad, fue un inicio espectacular porque yo creo que para todo el mundo Japón es lo opuesto a su cultura, es un shock cultural; desde que llegas, todo es distinto. A partir de allí fuimos por todo Asia hasta llegar a Oceanía, de allí fuimos a México, Estados Unidos, Centroamérica y este año entero va a ser a Suramérica”.

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¿En qué momento decidió crear un vlog?
“Una vez decidido que íbamos a irnos de viaje, elegimos algunos destinos, pensé que ‘me encantaría tener un buen recuerdo de esto y no olvidarme de detalles’ porque cuando haces viajes de turismo de 2 semanas toma muchas fotos, pero en un viaje muy largo, siendo realistas, vas a hacer 2 millones de fotos que luego no las vas a ver.

Entonces pensé en cuál era la mejor manera de mantener todas las tonterías que vivía al final del día y que son lo que marca la diferencia en un viaje —las experiencias que se tiene con alguien de Hong Kong, o esa persona que te lleva en la moto en Filipinas—, y tenía un amigo que hacía videos en YouTube y con su asesoría empecé.

Nunca el objetivo fue ser popular ni buscar nada, sino que lo hice como hobby. Lo que pasa es que desde el principio a El País en España le llamó la atención y entonces tuve un acuerdo con ellos… También tengo unas marcas que me apoyan, lo que ha hecho más fácil el viaje porque al final se ha convertido en mi profesión. Ahora digo que tengo el mejor trabajo del mundo porque mi trabajo es viajar y hacer videos sobre ello”.

¿Cómo llegó a Medellín?
“Sé que a los colombianos esto les va a sonar raro —llevo un mes en Medellín y todos los días se lo cuento a algún colombiano—. Sé que la serie Narcos es algo que no les gusta y que da la sensación que solo da una mala imagen de la ciudad y el país en el exterior, pero Medellín es una ciudad muy bonita entre montañas, de la que, en general, nadie sabe nada. Yo vi Narcos y pensé ‘¡esta es una ciudad increíble!’, y me empecé a interesar por la historia de cómo el país había salido de una situación tan terrible, de un hoyo tan profundo.

Teníamos claro que queríamos venir a Colombia, pero probablemente Medellín habría sido una parada de 2 días, si no hubiese sido porque vimos la serie. Cualquier colombiano al que le mencionas Narcos inmediatamente te va a decir: “No, no, ¡qué horror!”, aunque aquí parece que nadie la ha visto porque da la sensación de que da mala imagen. Lo entiendo, además de que se quiere pasar la página de esto, pero también entiendo que es la historia y, pese a ello, me estoy llevando una muy buena impresión”.

¿Cómo ve esa tensión entre lo que muchos saben de Medellín y lo que la ciudad quiere contar?
“No creo que sea desafortunado que haya gente que venga por Pablo Escobar y descubra lo que esta ciudad y el país tienen por ofrecer. Es como si un alemán le dijera a un cineasta que no puede hacer más películas sobre nazis. Es una historia terrible, pero es una historia de la que hay que aprender.

Precisamente haciendo el reportaje en la comuna 13 (el segundo video en la ciudad), hablé con muchos colombianos y lo que me decían era que el problema sigue existiendo (porque se cultiva más droga que antes, se vende más que nunca), pero la diferencia es que ahora no hay violencia, sino una tensa calma en la que todo el mundo conoce a un vecino narcotraficante.

Si ves la ciudad desde afuera, dirás que esta ciudad parece de favelas en algunas partes, sin embargo es una ciudad superrica en historias humanas, como cualquiera otra. Además, se nota mucho que es un país tratando de salir de esto. Incluso, aunque el problema se mantenga, trata de ser conocido por el paisaje cafetero, la parte cultural, la red de transporte público y un montón de cosas que tiene la ciudad por ofrecer y que solo se descubre una vez vienes aquí”.

Como parte de esa tensión, el alcalde ordenó la demolición del Mónaco, uno de los tantos edificios que dejó Pablo Escobar…
“La ciudad tiene su propia historia que contar y a mí siempre me ha parecido que ocultar la historia es un intento burdo de que la gente no sepa algo que va a saber por otro medio. Si no lo cuenta Medellín, lo cuenta Narcos. Si alguien ve Narcos y viene a Medellín esperando encontrarse lo de la serie, tiene la oportunidad de que la ciudad cuente su propia historia.

Hay museo de la memoria y museo de Pablo Escobar y me han contado que esto ha desatado una controversia entre ocultarlo o construir desde el Estado el museo de Pablo Escobar, para que no lo tenga que construir otro y se pueda contar la historia de la ciudad.

Vi el Mónaco por fuera, no sabía por qué estaba abandonado, me explicaron y me quedó la sensación de que ese edificio debería integrarse en la ciudad como cualquier otra cosa; puede ser un edificio de casas o un centro comercial, y si alguien pregunta, que le digan que allí estaba el emblemático Mónaco, pero también que la ciudad ya se ha recuperado y se pueda demostrar que los edificios que eran símbolos de otra época ya no lo son y que la ciudad es capaz de pasar la página.

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En contexto
En los últimos 5 años, Colombia pasó de 1 millón de turistas al año a más de 6 millones de extranjeros en el 2017. De acuerdo con el New York Times, un impulso para este fenómeno fue la firma de los acuerdos con las Farc, lo que llevó al rotativo estadounidense a elegir el país como el segundo destino turístico recomendado para el 2018. Este fenómeno no ha sido ajeno a Medellín, que fue merecedora del recibió el premio Travellers’ Choice, entregado con base en los comentarios de usuarios del sitio web TripAdvisor.


Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co