La lucha por el medio ambiente llega a Medellín

442 árboles se salvaron de ser talados en El Poblado

La lucha por el medio ambiente llega a Medellín

En El Poblado se vive una intensa polémica por el cuidado de la flora y la fauna que también se ha manifestado en otros sectores de la ciudad.

La obra más importante del Proyecto de Valorización de El Poblado, la ampliación de la 34, iba camino a chocar con la presión de la comunidad para que se cuidaran más de 440 árboles que iban a ser talados, pero logró evadirla.

Un cambio en los diseños de este proyecto vial sacó la obra de la carrera 35 y la pasó a la 36, con lo que el Fondo de Valorización se ahorrará cerca de 4000 millones de pesos y evitará el polémico aprovechamiento forestal.

Esta decisión, que fue dada a conocer a mediados de octubre por el director del Fonvalmed, César Augusto Giraldo, no es la primera que se toma por presión de la comunidad, sino que es muestra de lo que parece ser una tendencia en materia de construcción y obras públicas en El Poblado.

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Un conflicto por toda la ciudad
Las primeras alarmas se prendieron a pocas cuadras de El Poblado, en el llamado Túnel Verde de Envigado. Este tramo de apenas 900 metros generó una polémica que no termina a la Alcaldía de ese municipio, el Metroplús y la comunidad, que exige el cambio en los diseños de este proyecto para evitar la tala de 172 árboles y el trasplante de 28 más.

El Colectivo Túnel Verde, conformado por habitantes de ambos municipios, escaló sus peticiones ante el Tribunal Administrativo de Antioquia, que en julio del 2013 ordenó la suspensión de la obra, decisión que fue apelada hasta llegar al Consejo de Estado, que todavía no se manifiesta.

José Fernando Álvarez, integrante de la Mesa Ambiental de El Poblado, asegura que la preocupación por el cuidado del medio ambiente ha sido una constante en la obra pública, pero que esta ha tomado más fuerza en los últimos años.

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Parques del Río, el proyecto en el que fueron talados más de 1200 árboles, también chocó con la oposición de los vecinos del sector de Conquistadores, a lo que la administración de Aníbal Gaviria respondió con un plan para sembrar 100.000 árboles en distintos sectores de la ciudad.

En Belén esta polémica se dio por la construcción de la pista de BMX Mariana Pajón, lo que obligó en 2013 a la reubicación del proyecto deportivo, para evitar la tala de 300 árboles.

En El Poblado la controversia ha avanzado en distintos frentes. De una parte, la Alcaldía propuso trasladar la Virgen de La Aguacatala para dar paso a la construcción de la segunda calzada de la 34. Ante la oposición de los vecinos, que argumentaban que, además del deterioro del entorno por contar con un sitio religioso contiguo a sus viviendas, la ubicación propuesta violaba el retiro de quebrada. Esta idea fue retirada de la mesa, pero hasta el momento no se conoce cómo sería la construcción de este proyecto en el lazo que uniría la 12 sur con la avenida El Poblado.

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La presión llega a los privados
En los últimos meses la presión por que los proyectos respeten el medio ambiente se ha intensificado hasta tocar las puertas de los proyectos desarrollados por constructores privados.

Un ejemplo de ello es la construcción del centro comercial Primavera, una obra de la constructora Cimento en la que, pese a la oposición de grupos ambientalistas, fueron talados 239 árboles en Belén.

En El Poblado los vecinos se han opuesto a la construcción de edificios en el sector de El Diamante porque afectaría la conectividad biológica existente entre La Frontera y el Club Campestre.

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Del mismo modo, con su presión ante el Área Metropolitana, lograron frenar un proyecto en Los González, donde, según afirman, se estaría poniendo en riesgo un afloramiento de agua del cual se alimenta el acueducto tradicional de este sector.

José Fernando Álvarez sostiene que ahora hay una mayor conciencia por parte de la ciudadanía, que no duda en exigir por vías legales respeto no solo por sus viviendas, sino un mayor cuidado por el medio ambiente. Asimismo, indicó que el Estado y las constructoras deben estar listas para adaptarse a un contexto en el que hay más ojos puestos en el cumplimiento de la ley ambiental.

Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co