La estación de Policía de El Poblado será remodelada

La estación de Policía de El Poblado será remodelada

La estación de Policía de El Poblado será remodelada

Se prevé que para el primer trimestre del 2018 empiecen las labores de renovación de la sede policial. Los trabajos de construcción se extenderían por 9 meses.

Los malos olores provenientes de la estación de Policía de El Poblado fueron el motivo por el que la comunidad de Manila se enteró de que esta edificación sería reformada.

De acuerdo con Luis Octavio Ardila, líder comunitario, los constantes disgustos por esos malos olores lo llevaron a poner una queja ante la Gerencia de El Poblado. Fue esa entidad la que les informó a los vecinos que, luego de una serie de visitas por parte de ingenieros y especialistas, se pudo establecer que las refracciones necesarias para resolver el problema de aguas negras implicaban una intervención de grandes proporciones. Por esto decidieron aplazarla hasta que se dé inicio a los trabajos de reforma de la estación.

Esto es algo que viene en aumento y han hecho caso omiso; este problema se está convirtiendo en cultivo de mosquitos y zancudos
Habrá estación nueva
La Secretaría de Seguridad indicó que en la actualidad se adelanta la elaboración de los estudios y diseños, para lo cual se contrató a Germán Alfredo Bazzani Pradere. El contrato, adjudicado por una suma de 366 millones de pesos, tiene como objeto la “elaboración de estudios y diseños arquitectónicos, técnicos y complementarios para la construcción de la estación de Policía de la comuna 14”. Su fecha de entrega es el 30 de diciembre de 2017.

Se prevé que para enero del 2018 se dé inicio a la etapa precontractual para la licitación de la obra. La construcción, avaluada en 8300 millones de pesos, tomaría un plazo de 9 meses y dejaría una nuevas instalaciones de 3645 metros cuadrados que serían entregados, según los cálculos de la Administración municipal, en el primer semestre del 2019.

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La necesidad
La Policía llegó a esta edificación a mediados de 1986. Hasta ese entonces allí funcionaba la escuela Francisco Herrera Campuzano. Con una corta inversión por parte de las autoridades de la época se construyeron 4 garitas de seguridad en el perímetro y sus salones fueron convertidos en habitaciones, oficinas administrativas y celdas.

Desde entonces no se le han hecho mayores adecuaciones. Las instalaciones donde se encuentra ubicada la estación presentan “deterioro en su infraestructura por la vetustez (1950) de su construcción, que además no cumple con la norma sismorresistente ni con los requerimientos institucionales”, según consta en un estudio previo de la Alcaldía.

Ese mismo estudio estableció que las instalaciones no tienen “ni la capacidad ni las especificaciones requeridas para la atención del sector, dado su alto grado de crecimiento demográfico e inmobiliario”. A un diagnóstico similar debió llegar la administración de Aníbal Gaviria, que en abril del 2012 anunció su interés en reformar la estación. Con una inversión de 3000 millones de pesos por parte de la Alcaldía y 2300 más de parte de la Policía Nacional se construiría un comando nuevo para los uniformados. Pero esa promesa nunca se concretó.

El comandante de la estación, capitán Ramiro Alexánder Montañez, quien llegó hace 2 meses a reemplazar al mayor Julián Trujillo, reconoce la importancia de unas nuevas instalaciones no solo para las necesidades actuales de sus hombres, sino también para el periodo de construcción.

Indicó que la Policía y la Alcaldía de Medellín están en la búsqueda de una sede temporal donde puedan parquear las 3 motos por cada uno de los 29 cuadrantes que hay en la comuna 14, así como los 19 vehículos entre camiones, un CAI móvil y camionetas con las que cuenta la institución en el barrio.

Además, las instalaciones que se entreguen deben contar con espacio suficiente para los vehículos que los jueces les han encomendado custodiar y los que les pertenecen a los uniformados que no viven en el sector.

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La polémica
Así como ocurrió con la propuesta de llevar la inteligencia de la Policía Metropolitana y el 123 al edificio Mónaco, la idea de ampliar y reformar el comando de la Policía en El Poblado tiene ya opositores.

Uno de los que se niegan a que se dé esta obra es Luis Octavio Ardila, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Manila. Él recuerda el compromiso establecido por el propietario original del predio, quien antes de entregarle el lote quien a la Alcaldía determinó que el uso que sería exclusivamente educativo o cultural.

Dice que una pequeña porción de ese lote fue destinado a la Casa de la Cultura, por lo que cree que el Municipio incumplió el compromiso con los dueños originales. “Este es uno de los espacios menos aconsejables en materia de movilidad de la ciudad”, dijo. Por esto la Policía debe ser trasladada a otra parte de la comuna y en este espacio hacerle un lugar a la cultura.

“El problema de todos los líderes es que no tenemos dónde reunir a la comunidad”, afirmó y añadió que donde está la estación se debería construir una edificación con vocación social, de 5 o más pisos, que sirva de sitio de encuentro para las juntas de acción comunal, reuniones de Presupuesto Participativo y talleres para los vecinos. Para él, este es uno de los más grandes déficits con los que cuentan Manila y El Poblado.

Pero estos no son los únicos motivos por los que Ardila se opone a la remodelación de las instalaciones donde se encuentra la Policía. Teme por la seguridad y la movilidad en el sector. De acuerdo con el líder comunitario, entre los vecinos existe el temor de que con la instalación de una estación para la Policía las autoridades empiecen a cerrar las vías contiguas, como ya ocurrió en años pasados “eso infartaría a todo el sur de la ciudad”.

Mientras se inician las obras, los vecinos y reclusos en la estación tendrán que aguantar los malos olores. Todo con la esperanza de que en menos de 2 años puedan contar con una sede policial segura y que satisfaga las necesidades de Manila y el resto de El Poblado.
Por Álex Esteban Martínez Hernao
alexm@gente.com.co