Estos son los hongos y partículas que respiramos

Estos son los hongos y partículas que respiramos

Estos son los hongos y partículas que respiramos

Tres estudios del Laboratorio de Calidad del Aire de la Universidad Nacional describieron lo que hay en la atmósfera del Valle de Aburrá. Desde hace unos días hay más estaciones para monitorearla.


Aunque ya estamos en temporada de lluvias y superamos la fase de transición climática sin llegar a una contingencia por contaminación atmosférica, el riesgo por la concentración de material particulado en el aire sigue latente.

Y por los 2 eventos anteriores —uno en 2015 y otro en 2016—, que implicaron restricciones en la movilidad y en el desarrollo de actividades al aire libre, la preocupación por saber lo que hay en el aire que respiramos es un reto que no se pierde de vista.

Ejemplo de esto son los 3 estudios adelantados por el Laboratorio de Calidad del Aire de la Universidad Nacional (Calaire), con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Amva), en los que se analizó la presencia de hongos y bacterias, así como posibles afectaciones a la salud.

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Marisol Suárez Roldán, en su tesis de la maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Facultad de Minas de la U. Nacional, tomó muestras en 3 estaciones de monitoreo de la calidad del aire: Hospital San Vicente de Paúl (Barbosa), Facultad de Minas y Politécnico Jaime Isaza Cadavid.

Adecuaron en ellas filtros de material particulado PM 10 (inferior a 10 micras) y recogieron la muestra por 24 horas. Luego los llevaron al laboratorio de microorganismos y hallaron presencia de 19 géneros de hongos (los más abundantes fueron fusarium, aspergillus y penicillium) que, según los textos científicos, están relacionados con enfermedades del sistema respiratorio (ver recuadro “Análisis”).

Sin embargo, Suárez Roldán advierte que sería necesario un estudio epidemiólogico para determinar qué patologías pueden causar, además de un tiempo de evaluación más prolongado, puesto que su investigación fue entre septiembre y noviembre de 2015, y lo mínimo que plantea es 1 año de análisis. Esto, propone, sumado a un mayor número de estaciones.

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Otro de los estudios fue el de Duván Nanclares Castañeda, egresado de la misma maestría, quien encontró que 26 especies bacterianas (como bacillus, staphylococcus y paenibacillus) están relacionadas con el material particulado PM 2,5. Algunas de ellas, según el investigador, tienen la capacidad de producir enfermedades en plantas, animales y humanos.

En tercer lugar se encuentra el estudio de Alejandra Betancur Sánchez, ingeniera biológica, también egresada de la maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la U. Nacional, que estableció que la exposición prolongada a material particulado PM 2,5 suspendido en la atmósfera genera deterioro en el sistema respiratorio, llevando, por ejemplo, a la pérdida del funcionamiento pulmonar.

Daños en células de los ovarios, alteración en el metabolismo y ruptura en el ADN fueron algunos de los hallazgos del análisis, para el que se utilizó un hámster. “A mayor cantidad de material particulado se presenta más daño a nivel celular y del ADN”, afirma la investigadora y agrega que algunas personas podrían desarrollar cáncer de pulmón a largo plazo debido a la permanente exposición al material particulado. Esto se pudo observar con grupos de células que disminuyeron su población.

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¿Qué hacen las autoridades?
El pasado 13 de octubre, durante la entrega de las 6 nuevas estaciones de monitoreo de calidad del aire para el Valle de Aburrá, el alcalde Federico Gutiérrez recordó que las autoridades están avanzando en los diálogos con Ecopetrol, con el acompañamiento de la Procuraduría, para solicitar que se suministre un combustible diferente, que tenga en cuenta las condiciones topográficas del territorio.

El mandatario dijo que viene una mesa de trabajo con la empresa, de la que se esperan conclusiones importantes, y al mismo tiempo se está evaluando la renovación del parque automotor de buses y busetas: “Había un plan a 15 años y lo que hicimos fue adelantarlo a 5 años. En el 2020 se tiene que haber renovado el 70 % de la flota”, indicó y añadió que se iniciaron conversaciones con el sector de la construcción para abrir líneas de crédito que permitan renovar las volquetas, pues ahora circulan en el Valle de Aburrá unos 800 vehículos de estos que superan los 25 años de antigüedad, que son altamente contaminantes.

Por Redacción Gente
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